Una multitud dolorida acompañó a Diego

Era previsible que hubiera desordenes ante el desborde de tanta gente. Estuvo en riesgo físico la familia Maradona y las autoridades por la invasión de violentos al interior de la Casa Rosada. La organización del funeral no fue buena y el desorden era previsible. Un pueblo dolorido despidió así a su máximo ídolo que nunca será olvidado.

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