Anatomía de la prudencia obligatoria

Hubo una palabrita que me cambió la vida. Fue cuando dije shock en la publicidad de Jabón Cadum, en 1969". Shock dijo Susana y, efectivamente, le cambió la vida. Shock dijo Menem en 1991, cuando instaló la convertibilidad de un día para el otro, y cambió la suya. Y shock dijo Remes Lenicov en 2002 y devaluó y pesificó. Pero acá viene lo notable: cuando un año antes Ricardo López Murphy, para evitar el iceberg, anunció un recorte fiscal de 2 mil millones de pesos, en vez de shock le dieron un shot.

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