Consumo de carne en crisis

Se derrumba el consumo de carne en Argentina al nivel más bajo de la década | MUNDO | GESTIÓN

¿Le decimos adiós a un clásico? Según cifras de la Cámara Argentina de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el 2020 cerró el año con un consumo interno de carne vacuna de 49,7 kilogramos por habitante, la cifra más baja de los últimos 100 años.

 
¿Tendencia o crisis pasajera?
Los argentinos consumimos 20 kilos per cápita menos que el último pico de 2008. Y si bien muchos justifican el contexto a la evolución de los precios -Nunca el salario mínimo en Argentina pudo comprar tan pocos kilos de asado: 34 kg es el número. El peor momento de 2018 fue de 50 kg. Durante 2006 y 2008 fueron 110 kg de asado, según IPCVA- lo cierto es que en los últimos 15 años, el consumo de carne avícola se duplicó y el de cerdos también viene ganando terreno en desmedro del de carne vacuna.
Antes de responder el interrogante, de qué hablamos cuando en la Argentina decimos carne. Está en la génesis del país incluso mucho antes de la conformación del Estado Moderno. La ganadería cimentó la fortuna de comerciantes apenas salidos de la Revolución de Mayo y hasta nuestros días decenas de miles de productores envían a faena más de un millón de cabezas cada 30 días. El consumo si bien es el más bajo en años, es casi 10 veces el de España y las exportaciones batieron un récord el último año con 900 mil toneladas y generando alrededor de un 5% de las divisas del país.
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