MASACRES ESCOLARES CON AYUDA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL; POR CECILIA DI LODOVICO

MASACRES ESCOLARES CON AYUDA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL; POR CECILIA DI LODOVICO

La Policía Federal Argentina identificó y allanó el domicilio de un menor en Quilmes que habría planificado matar a sus compañeros de colegio con ayuda de inteligencia artificial. La investigación comenzó a partir de una alerta enviada por el FBI y vuelve a poner sobre la mesa una pregunta inquietante: ¿cómo pueden las autoridades detectar este tipo de conversaciones?

Según explican los investigadores, el FBI cuenta con herramientas que permiten detectar alertas vinculadas con amenazas de atentados o masacres en distintas plataformas de inteligencia artificial. Entre los términos y consultas que pueden encender esas alarmas aparecen referencias a asesinatos, secuestros, torturas, tiroteos escolares, compra de armas de fuego, fabricación de explosivos caseros, cuchillos y expresiones antisemitas.

Cuando se detecta una amenaza, la información ingresa al circuito del FBI y es derivada al centro correspondiente según la región. En el caso de América, el centro se encuentra en Florida y, desde allí, el agregado del FBI en Buenos Aires comunica la alerta a la Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina. A partir de entonces, los investigadores buscan identificar al usuario mediante datos como el correo electrónico, la dirección IP y el teléfono asociados y se da intervención a la Justicia.

Con la autorización judicial comienzan las tareas de campo: determinar dónde vive la persona, con quién, cómo está compuesto su grupo familiar, cuáles son sus actividades académicas y, especialmente, si tiene acceso a armas. El caso de Quilmes no es aislado. En las últimas dos semanas fueron detectadas nueve situaciones de estas características en distintos puntos del país: Villa Gesell, Quilmes, Chaco, Moreno, Entre Ríos, Río Negro, La Plata, Rosario y Córdoba.

Pero hay otro problema que preocupa a los investigadores: la respuesta judicial no siempre avanza con la misma velocidad. Algunos juzgados se declaran incompetentes, aparecen conflictos de jurisdicción y los tiempos para intervenir varían considerablemente según dónde se produzca la amenaza. Frente a una situación en la que la rapidez puede resultar determinante, esas diferencias se convierten en un obstáculo para quienes deben investigar.

Una de las alternativas que se analiza es la creación de una unidad fiscal especializada en amenazas vinculadas con atentados, masacres o ataques masivos. La propuesta todavía no avanzó, entre otros motivos, por el temor político a que una estructura de estas características pueda terminar utilizándose para perseguir dirigentes o expresiones políticas.

Sin embargo, nueve alertas en apenas dos semanas muestran que el fenómeno ya no puede ser considerado excepcional. Si la tecnología abre nuevas posibilidades para detectar amenazas antes de que se conviertan en ataques, la Justicia también necesita mecanismos capaces de responder con rapidez y criterios claros.

Con la cantidad de casos que estamos viendo y sobre los que se viene alertando, ya es hora de darles a los investigadores las herramientas necesarias para trabajar sin obstáculos.

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CUANDO EL FRAUDE ES ESTATAL: LAVADO DE DINERO CON LA COMPLICIDAD DE UNA FUNCIONARIA JUDICIAL; POR CECILIA DI LODOVICO

CUANDO EL FRAUDE ES ESTATAL: LAVADO DE DINERO CON LA COMPLICIDAD DE UNA FUNCIONARIA JUDICIAL; POR CECILIA DI LODOVICO

Esta semana dos investigaciones judiciales pusieron bajo la lupa maniobras muy diferentes, pero con un punto en común: la utilización de estructuras y organismos públicos para facilitar actividades presuntamente ilegales.

El primero de los casos tiene como protagonista a Albertina Mangini, una funcionaria judicial que trabajaba en una oficina de enlace del Patronato de Liberados. Según la investigación, allí captaba a personas en situación de vulnerabilidad y les ofrecía 80 mil pesos a cambio de escanearles el iris, entregar sus documentos y tomarse fotografías.

Detrás de esa propuesta habría funcionado una maniobra mucho mayor. Los datos obtenidos eran utilizados para abrir cuentas en billeteras virtuales a nombre de esas personas y mover dinero proveniente de casinos online clandestinos. Los investigadores estiman que la organización habría movilizado alrededor de 27 mil millones de pesos y que entre las personas utilizadas para crear esas cuentas había familiares de condenados y exdetenidos.

La causa también generó repercusiones políticas luego de que algunos medios vincularan a Mangini con el gobierno bonaerense. Axel Kicillof salió a aclarar que no era funcionaria de su administración. En concreto, Mangini llevaba 17 años trabajando en el Poder Judicial, tenía jerarquía de secretaria y había llegado a la oficina de coordinación desde la UFI N°1 de La Plata. Finalmente fue detenida por el Departamento de Delitos Fiscales de la Policía Federal.

Pero no fue la única investigación de estas características que avanzó durante la semana. Horas más tarde, otra división de la Policía Federal allanó las direcciones de Tránsito de San Martín y Ezeiza por una presunta organización dedicada a entregar licencias de conducir oficiales a personas que no cumplían con los requisitos correspondientes.

Según la investigación, entre los clientes había personas con pedidos de captura, acusados por narcotráfico y conductores con multas millonarias. La Justicia detectó alrededor de 200 registros otorgados de manera irregular, algunos con domicilios inexistentes y sin que sus beneficiarios atravesaran los controles obligatorios. La maniobra también habría incluido la tramitación de documentos de identidad.

Durante los operativos fueron identificados empleados municipales de distintas áreas y detenidos los presuntos organizadores. Entre ellos aparece un cantante de cumbia que, según los investigadores, promocionaba el servicio durante sus shows y a través de las redes sociales con una particular aclaración: estaba destinado a personas con problemas con la ley.

La investigación también apunta a un integrante del sindicato de trabajadores municipales que habría montado una oficina en un bar cercano a la Dirección de Tránsito de San Martín. Allí, según la causa, funcionaba parte de la estructura encargada de borrar multas y antecedentes para permitir la entrega de las licencias.

Dos investigaciones distintas, dos mecanismos diferentes y una misma pregunta de fondo: ¿qué ocurre cuando quienes tienen acceso privilegiado a estructuras del Estado terminan utilizando ese lugar para hacer exactamente lo contrario de aquello para lo que fueron puestos allí?

Increíble, pero real.

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MUJERES QUE CORREN, QUE SALTAN Y QUE CAEN; POR CECILIA DI LODOVICO

MUJERES QUE CORREN, QUE SALTAN Y QUE CAEN; POR CECILIA DI LODOVICO

Cuando parecía que el caso empezaba a apagarse, Facundo Moyano decidió hacer una gira por distintos medios de comunicación para explicar qué había ocurrido con su novia, Candela, quien fue registrada por varias cámaras de seguridad corriendo en body rojo por las calles de Belgrano durante la madrugada.

Las entrevistas de Moyano dejaron material para memes en las redes sociales, pero también generaron nuevos interrogantes que fueron tomados en cuenta por la fiscalía que investiga el episodio. Moyano y su novia son así los últimos protagonistas de una secuencia llamativa que viene repitiéndose en las calles de Buenos Aires: mujeres que corren, mujeres que saltan y mujeres que caen. Y no hablamos de deportes.

En enero del año pasado ocurrió un episodio similar en Palermo. Una mujer semidesnuda se arrojó desde un primer piso mientras pedía auxilio y aseguraba que su pareja, un médico cirujano de San Luis, la tenía secuestrada. Como consecuencia de la caída se fracturó ambos tobillos. El hombre, Fabián Peláez, fue detenido y permaneció varios días preso mientras la Justicia investigaba un posible caso de trata de personas.

En el hospital, la mujer relató que ambos habían consumido tusi y cocaína. Peláez sostuvo que su pareja había sufrido un brote psicótico. Finalmente fue liberado, aunque continuó imputado por facilitación y suministro de estupefacientes, agravado por su condición de médico.

Otro antecedente ocurrió en marzo de 2023 y terminó de la peor manera. Emily Rodrigues, una joven brasileña de 26 años, murió al caer desde un sexto piso. Según la investigación, el empresario Francisco Sáenz Valiente había invitado a Emily y a otras mujeres a su departamento, donde hubo consumo de tusi y cocaína. La joven sufrió una alteración psíquica y, de acuerdo con la fiscalía, nadie la asistió antes de que cayera desnuda por una ventana.

En esa causa, la fiscalía pidió que el empresario fuera juzgado por suministro gratuito de estupefacientes, facilitación de un lugar para su consumo y abandono de persona agravado por el resultado de muerte.

Los expedientes son distintos y las responsabilidades también. No corresponde equipararlos. Sin embargo, hay una secuencia que se repite con demasiada frecuencia: consumo de drogas, departamentos privados, mujeres que intentan escapar y hombres con poder económico, social o político. Tal vez sea una coincidencia, tal vez no. Pero la reiteración de esa escena merece, al menos, una reflexión.

Y hay una imagen imposible de olvidar. En 1988, Carlos Monzón golpeó y estranguló a Alicia Muñiz antes de arrojarla semidesnuda desde un balcón. Después intentó instalar que se había tratado de un suicidio.

Treinta y ocho años después, hay imágenes que siguen repitiéndose: mujeres que corren, mujeres que saltan y mujeres que caen.

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LUCHAR Y MORIR EN TIERRA AJENA: EL TRASFONDO DEL RECLUTAMIENTO PARA PELEAR EN UCRANIA

LUCHAR Y MORIR EN TIERRA AJENA: EL TRASFONDO DEL RECLUTAMIENTO PARA PELEAR EN UCRANIA

Tres mil dólares por mes para ir a pelear a la guerra de Ucrania. Esa era la promesa. La realidad era muy distinta.

La Policía Federal desbarató una organización dedicada a reclutar argentinos para combatir en el conflicto entre Ucrania y Rusia. La banda estaba integrada por una pareja de expolicías que habían combatido el año pasado en ese país y que, a partir de los contactos que hicieron allí, comenzaron a captar nuevos voluntarios en la Argentina. Ella fue detenida. Él continúa prófugo.

El reclutamiento se hacía principalmente por redes sociales y por recomendaciones de boca en boca. Pero lo que seguía después era muy diferente a lo que les habían prometido.

Cuando llegaban a Ucrania les hacían firmar un contrato, escrito en ucraniano, por el que se comprometían a combatir durante tres años. Si bien podían regresar después de seis meses, antes no tenían ninguna posibilidad de volver. Primero eran trasladados a una zona selvática, donde recibían un entrenamiento de aproximadamente un mes y medio. Después eran enviados directamente al frente de batalla. Algunos lograron regresar. Otros murieron.

La Justicia investiga el caso como trata de personas. ¿Por qué? Porque el consentimiento de las víctimas estaba condicionado por un engaño y por una situación de extrema vulnerabilidad. Les prometían salarios cercanos a los tres mil dólares mensuales, pero finalmente cobraban apenas unos quinientos dólares, además en moneda local. Tampoco tenían dinero para regresar ni pasajes de vuelta, por lo que quedaban completamente dependientes de la organización.

Incluso, para poder salir del país, les indicaban que mintieran ante las autoridades migratorias y dijeran que viajaban para realizar tareas de jardinería o trabajos temporarios.

Hay otro dato que llamó la atención de los investigadores. La mayoría de los reclutados eran policías retirados o exintegrantes de distintas fuerzas de seguridad, especialmente del interior del país. Personas que atravesaban una situación económica muy complicada.

Ya contamos en otras oportunidades las dificultades salariales que enfrentan muchos efectivos policiales, varios de ellos incluso endeudados con prestamistas informales. Esa vulnerabilidad económica fue el terreno ideal para que apareciera una organización dispuesta a ofrecer una salida que, en realidad, terminaba siendo una trampa.

Y los investigadores creen que este no era un caso aislado. La organización desbaratada no sería la única que opera en la Argentina. Mientras existan personas desesperadas por conseguir una oportunidad, seguirán apareciendo quienes intenten convertir esa necesidad en un negocio.

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VIOLENCIA EN EL FÚTBOL: LA FIESTA DE TODOS, LA TRAGEDIA DE UNA FAMILIA; POR CECILIA DI LODOVICO

VIOLENCIA EN EL FÚTBOL: LA FIESTA DE TODOS, LA TRAGEDIA DE UNA FAMILIA; POR CECILIA DI LODOVICO

El fútbol no tiene la culpa de la violencia, pero muchos violentos, bajo el paraguas del futbol, se sienten impulsados por el éxtasis de las victorias a liberar su peor cara, ahí donde el resto celebra. Esto fue lo que pasó el martes pasado cuando la Selección derrotó a Egipto en un partido emocionante y emotivo. La mayoría salió a la calle a celebrar pero hubo algunos que ganaron el protagonismo con incidentes y enfrentamientos con la policía. Pasó en Córdoba, en Mar del Plata y en el Obelisco. Y, en CAñuelas, la violencia tuvo una víctima fatal.

Franco DePauli, un vecino muy querido en la ciudad, que recibió un piedrazo en la cabeza lanzado en medio de una violenta pelea entre dos grupos. Para nosotros, el martes pasó a la historia como uno de los días más emocionantes de la historia -al menos en el fútbol, para la familia de Franco será el día más triste de sus vidas.

El Ministerio de Seguridad Nacional envío un representante a Estados Unidos para participar de las instanciias internacionales de planificación y coordinación de seguridad vinculadas a la Copa. La delegación argentina está representada por Franco Berlin,
director nacional de Seguridad en Eventos Deportivos quien integra las mesas de trabajo e intercambio de información junto a representantes del FBI, el Department of Homeland Security (DHS) y autoridades de seguridad de los países involucrados en la organización del certamen.

Lo que estaría bien es que no se olviden de la seguridad en Argentina. Este no es el único país que tiene problemas relacionados a la violencia en el fútbol pero o nos olvidemos que sí estamos en el país en el que la violencia le ganó al espectáculo y expulsó a la hinchada visitante de los estadios.

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COMIDA PARA PLANTAS: ASÍ OPERA LA RED QUE VENDÍA UNA PODEROSA DROGA SINTÉTICA; POR CECILIA DI LODOVICO

COMIDA PARA PLANTAS: ASÍ OPERA LA RED QUE VENDÍA UNA PODEROSA DROGA SINTÉTICA; POR CECILIA DI LODOVICO

Parece éxtasis, pero no lo es. Se llama catinona sintética y es una droga que preocupa cada vez más a los investigadores por su elevada potencia y peligrosidad.

Un reciente operativo de la Dirección de Narcotráfico y Delitos Conexos de la DGA, junto con la División Operaciones Federales de la Policía Federal, permitió desbaratar una organización integrada por ciudadanos chinos que, según la investigación, traficaba cocaína hacia el sudeste asiático e ingresaba al país este tipo de pastillas sintéticas.

La causa comenzó en septiembre del año pasado, cuando una mujer fue detenida en el aeropuerto de Ezeiza mientras intentaba viajar a Malasia con casi siete kilos de cocaína ocultos en bolsas de alimentos. A partir de pericias telefónicas, rastreos digitales y análisis financieros, los investigadores reconstruyeron una red que operaba en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.

En los allanamientos realizados días atrás secuestraron 629 pastillas de catinona sintética, comercializadas bajo nombres como «sales de baño» o «comida para plantas». Aunque existen pocos antecedentes de esta droga en la Argentina desde 2024, los investigadores consideran que representa una amenaza creciente.

Según especialistas, las catinonas sintéticas forman parte de una nueva generación de sustancias psicoactivas cuya composición cambia constantemente para dificultar su detección. Esa variabilidad también vuelve impredecibles sus efectos sobre el organismo.

Su consumo puede provocar cuadros psiquiátricos graves, episodios de violencia, delirios, alucinaciones, problemas cardiovasculares severos y un elevado riesgo de dependencia. Además, muchas veces se venden como si fueran MDMA —el conocido éxtasis— o mezcladas con otras drogas, sin que el consumidor lo sepa.

Por eso, para los organismos especializados en inteligencia criminal, las catinonas sintéticas representan hoy una amenaza incluso mayor que el éxtasis tradicional.

Mientras tanto, la investigación continúa. Los investigadores todavía intentan determinar cuál era el destino final de las pastillas secuestradas y confían en que el análisis de los teléfonos celulares incautados permita reconstruir el alcance de la organización.

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