En una nueva edición de El que calla otorga, Marcelo Veneranda reflexionó sobre los temas de la semana. En esta ocasión, con unos días marcados por las promesas del Gobierno.
La saga Adorni continúa, no importa cuándo se lea esto. Cada día que pasa, con cada testigo que declara en Comodoro Py, aparecen nuevas complicaciones para el Jefe de Gabinete. Incluso cuando intentan defenderlo, surgen más preguntas. El problema ya no es solo el origen de los fondos, sino cómo esos ingresos alcanzan —o no— para explicar su crecimiento patrimonial y, sobre todo, sus gastos intermedios.
Viajes en business a destinos como Aruba, vuelos privados a Punta del Este, y ahora también las obras realizadas en propiedades antes de ser adquiridas. Todo suma tensión a un relato que todavía no logra cerrar. En ese contexto, el Gobierno promete explicaciones. Martín Menem confirmó que Adorni se presentará en el Congreso el próximo 29 de abril, en lo que anticipa será una sesión caliente.
Pero no fue la única promesa de la semana. Desde el plano económico, Luis Caputo aseguró que lo mejor está por venir, incluso antes de que se conociera el dato de inflación de marzo, que volvió a marcar un 3,4%. Javier Milei, por su parte, sostuvo que la demanda de dinero está creciendo y que la inflación va a derrumbarse, al tiempo que la actividad recuperará los niveles previos. Ambos coinciden en una idea: lo peor ya pasó.
En ese marco, una frase del propio Presidente resume el espíritu de la semana: “si nos sale mal, no pasa nada, nos vamos al sector privado”. El problema, planteó Veneranda, es “¿A dónde nos vamos nosotros si esto sale mal?”
En esta edición de Ya no hay vuelta atrás con el candidato por la lista 66 para la elección del Colegio de Abogados. La justicia, los profesionales, y todo lo que queda por hacer en un contexto de cambio permanente.
En diálogo con Claudio Gurmindo, explicó. «Tenemos un Colegio de Abogados rico, pero que no da nada a sus asociados»
En el inicio de una nueva etapa del ciclo #TODOENOFF, Ramón Indart trazó un panorama marcado por tensiones crecientes en el frente político y económico del gobierno de Javier Milei. El relanzamiento del programa, tras su integración dentro de Neutral, mantuvo el formato de agenda abierta y derivó rápidamente en un repaso de los principales focos de conflicto.
Uno de los ejes iniciales estuvo puesto en la Ciudad de Buenos Aires, donde el problema de la recolección de residuos expuso irregularidades en contratos con empresas concesionarias. La revisión de esos acuerdos y las inspecciones realizadas en la vía pública dejaron al descubierto incumplimientos y derivaron en cuestionamientos hacia la gestión de Jorge Macri. El caso fue presentado como un ejemplo de fallas de control estatal en un esquema que moviliza cifras millonarias.
En el plano económico, el programa anticipó que la inflación se ubicaría por encima del 3% y puso en duda las proyecciones oficiales de desaceleración. Las explicaciones del ministro Luis Caputo, centradas en factores externos, fueron contrastadas con indicadores que mostraban una dinámica más compleja: aumento de costos en insumos, caída del consumo y un esquema fiscal que incluía demoras en pagos a proveedores del Estado para sostener el superávit. Según se planteó, esa estrategia generaba tensiones en distintos sectores de la actividad.
A su vez, se señalaron conflictos crecientes con gobernadores por la distribución de recursos nacionales. Reclamos por fondos y advertencias sobre deudas acumuladas —especialmente en organismos como el PAMI— reflejaron un escenario en el que las provincias presionaban por mayor financiamiento, en medio de un ajuste que impactaba en servicios y prestaciones.
En el plano político, la atención se concentró en la situación de Manuel Adorni, cuestionado por operaciones financieras que generaron dudas dentro y fuera del oficialismo. Su continuidad en el cargo fue interpretada como una decisión política en un contexto de internas dentro del entorno presidencial, que, según se sugirió, condicionaban el funcionamiento del Gobierno.
En paralelo, se describió un proceso de reacomodamiento en la oposición, con distintos sectores acelerando movimientos y posicionamientos ante lo que percibieron como señales de desgaste en el oficialismo. Si bien no se identificó un liderazgo consolidado, el dinamismo político mostró una mayor actividad frente a la coyuntura.
Finalmente, el programa abordó la relación del gobierno con los medios de comunicación, con críticas a la difusión de audios privados y al uso de información sensible. En ese marco, se recuperaron declaraciones previas de Patricia Bullrich sobre la libertad de prensa, en contraste con el clima actual.
El repaso dejó como conclusión un escenario atravesado por múltiples frentes de tensión, en el que las dificultades económicas y las disputas políticas comenzaron a entrelazarse, configurando un contexto más inestable para la administración nacional.
En esta edición de El lunes puede esperar abordamos un tema que atraviesa cada vez más nuestra vida cotidiana: la Inteligencia Artificial. Para entender mejor sus alcances y despejar algunas dudas, recibimos en los estudios de FM Milenium a Patricio Pérez Colomegna, vicepresidente para Latinoamérica en BMC Helix, empresa especializada en software, tecnología y agentes de IA.
En diálogo con Lorena Rodríguez, explicó que gran parte de esta tecnología ya forma parte de nuestra vida diaria, muchas veces sin que lo notemos. “Si funciona bien, no nos tenemos que dar cuenta”, señaló, en referencia a los sistemas que operan detrás de bancos, servicios digitales y plataformas. En ese sentido, distinguió entre la IA que usamos de forma directa —como los chatbots— y los llamados “agentes de IA”, que trabajan de manera proactiva dentro de las empresas, anticipándose a problemas y automatizando procesos sin intervención humana.
Según detalló, estos agentes permiten optimizar tareas operativas y reducir errores, especialmente en áreas críticas. De hecho, sostuvo que gran parte de las fallas en sistemas se deben a tareas rutinarias realizadas por personas, algo que puede minimizarse con automatización. “Las compañías pueden ahorrar millones al evitar esos errores”, explicó, y agregó que el objetivo es liberar a los trabajadores de tareas repetitivas para que puedan enfocarse en actividades de mayor valor.
En cuanto a la adopción en la región, señaló que América Latina avanza, aunque con distintos ritmos. Argentina, por ejemplo, no lidera en volumen de implementación, pero sí se destaca por desarrollar proyectos más concretos y con objetivos claros. Aun así, advirtió que muchas empresas todavía no logran capitalizar plenamente sus inversiones en IA, en parte por barreras culturales y por la falta de comprensión sobre su potencial.
Finalmente, se refirió a uno de los principales temores asociados a estas tecnologías: el reemplazo de empleos. Si bien reconoció que algunos roles van a desaparecer, también planteó que se abrirán nuevas oportunidades. “No aprovechar estas herramientas puede convertirse en un límite para innovar”, concluyó, en un contexto donde la velocidad de adaptación empieza a ser clave para la competitividad.
En una nueva edición de Gambito de Datos, Hernán Cappiello puso el foco en el clima social y político que atraviesa el Gobierno, marcado por una creciente combinación de malestar, resignación y expectativas que no terminan de materializarse.
El presidente Javier Milei debió reconocer en los últimos días un dato que hasta hace poco evitaba: que la inflación sigue siendo alta, que el primer trimestre fue duro y que la recuperación económica es desigual. En ese contexto, pidió paciencia. Un gesto poco habitual que refleja un cambio de tono frente a una realidad que empieza a pesar. Los datos acompañan ese giro: crece el endeudamiento de las familias —muchas fuera del sistema bancario—, se postergan pagos básicos y el consumo muestra señales de caída, con retrocesos en la industria y en sectores clave como alimentos y bebidas.
A este escenario económico se le suman problemas políticos que el propio Gobierno no logra contener. El caso Adorni vuelve a escalar, ahora con nuevas declaraciones judiciales que prometen reactivar el tema. También reaparecen otras causas, como la de ANDIS, con investigaciones por desvío de fondos y audios que complican a funcionarios. Son episodios que mantienen al oficialismo a la defensiva y le impiden recuperar el control de la agenda pública.
El problema de fondo es que, aun con una oposición fragmentada y sin liderazgo claro, la agenda sigue dominada por malas noticias y tensiones internas, en un contexto donde el mal humor social crece.