Eduardo Levy Yeyati es doctor en Economía por la Universidad de Pensilvania, investigador, académico y ex economista jefe del Banco Central en la crisis de 2002. En este episodio de Policy Makers conversamos sobre uno de los temas más urgentes de la economía argentina: el empleo. ¿Qué impacto real puede tener la reforma laboral? ¿Puede el crecimiento impulsado por energía y minería generar trabajo masivo? ¿Qué sectores podrían absorber los empleos que se pierden en la industria y la construcción?
En diálogo con Florencia Barragan, Levy analizó el impacto que tendrá la inteligencia artificial en el mercado laboral, un cambio tecnológico que todavía no se ve plenamente pero que puede generar un «tendal»: “La gran pregunta es: si destruimos los sectores que no son competitivos, ¿Cuáles son los sectores que van a generar los nuevos empleos?”.
Además, recordó su paso por la función pública en 2002, cuando desde el Banco Central impulsó la prohibición de créditos en dólares para quienes no generan dólares, luego del estallido en 2001. Años más tarde, la regla evitó nuevas crisis financieros. Hoy que vuelve el debate sobre el crédito en dólares en Argentina, advierte: “Nada peor que la complacencia en temas financieros: cuando todos creen que esta vez es diferente, es cuando empiezan las crisis.”
El conflicto en Medio Oriente volvió a poner en el centro de la escena al precio del petróleo y su impacto en la economía global. La volatilidad del barril ya se refleja en los combustibles y abre interrogantes sobre cuánto puede afectar a la inflación, al agro y a los costos logísticos en Argentina.
En este episodio de Economía de Bolsillo, conversamos con Daniel Montamat, expresidente de YPF y exsecretario de Energía de la Nación.
En diálogo con Mariana Shaalo Montamat analizó cómo la guerra en Medio Oriente está moviendo el mercado energético global, qué efectos puede tener para la economía argentina y por qué la seguridad alimentaria y energética vuelven a ser claves en el nuevo escenario geopolítico.
Victoria Terzaghi realizó una nueva columna en Asuntos Públicos, donde analizó cómo el conflicto en Medio Oriente empieza a reconfigurar el escenario energético global y qué implicancias puede tener para la Argentina.
La periodista explicó que uno de los indicios que más llamó la atención en los últimos días fue la decisión de Estados Unidos y otros países de liberar reservas estratégicas de petróleo. En el caso norteamericano, esas reservas se liberaron por un período de cuatro meses. “Si Trump dice que el conflicto podría durar dos semanas, ¿por qué liberar reservas para cuatro meses?”, se preguntó.
El conflicto, además, ya trascendió el enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán, lo que amplía el riesgo de una escalada global.
En ese contexto, Terzaghi puso el foco en una cuestión de fondo: la seguridad energética. Hoy el mundo todavía tiene petróleo disponible, pero la pregunta es por cuánto tiempo. “La transición energética en algún momento va a llegar por la fuerza, porque el petróleo se va a terminar”, advirtió. Aunque todavía quedan décadas de producción, la transición hacia energías renovables enfrenta dos grandes desafíos: bajar los costos y garantizar la seguridad del suministro.
“No hay energía más cara que la que no tenés”, sintetizó.
En cuanto al impacto para la Argentina, el escenario presenta tanto oportunidades como riesgos. Por un lado, el aumento del precio internacional del petróleo mejora las perspectivas de exportación del país. En particular, la provincia de Neuquén podría beneficiarse fuertemente por el crecimiento de las regalías petroleras, que podrían sumar hasta 500 millones de dólares adicionales este año.
El Gobierno nacional también recibiría ingresos extra a través de retenciones y aranceles vinculados a las exportaciones de crudo. Si el precio del barril se ubicara en torno a los 90 dólares, la recaudación adicional podría rondar los 100 millones de dólares.
Además, el contexto internacional revalorizó la posición geopolítica de la Argentina como proveedor de energía. Terzaghi señaló que Alemania ya pre compró el primer cargamento de GNL que se producirá en el país.
La ubicación geográfica también juega a favor: Argentina se encuentra en una región libre de conflictos bélicos, con acceso directo al mar y rutas marítimas eficientes hacia los mercados internacionales.
Sin embargo, el escenario también tiene aspectos negativos. El aumento del precio del petróleo ya comenzó a trasladarse a los combustibles, que registraron subas cercanas al 7% y todavía aumentará más. Ese movimiento impacta en la inflación y también en los costos de la propia industria petrolera, desde el transporte hasta las operaciones de fracking.
Terzaghi también mencionó la complejidad que rodea la reciente licitación para exportar GNL desde la Argentina, un proyecto que requiere inversiones por unos 12.500 millones de dólares y que depende en gran parte del acceso a financiamiento internacional.
En definitiva, el panorama está lleno de interrogantes: cuánto durará el conflicto, si puede derivar en una recesión global y cómo afectará al financiamiento de grandes proyectos energéticos.
Por ahora, aclaró la periodista, en Vaca Muerta todavía no cambió nada. La industria petrolera trabaja con horizontes de largo plazo y las empresas suelen planificar sus inversiones con escenarios de precios conservadores. Si los precios suben, será una ganancia adicional, pero no altera las decisiones de fondo.
La gran incógnita, concluyó Terzaghi, sigue siendo hasta dónde puede escalar el conflicto internacional. Una pregunta que, probablemente, “ni el propio Donald Trump tenga del todo clara”.
En una semana marcada por las críticas del presidente Javier Milei hacia el empresariado —y en particular hacia los industriales—, en esta edición de El que calla otorga convocamos a Raúl Hutin, fundador de Scalter SRL, una empresa textil con 76 años de trayectoria especializada en telas no tejidas.
La compañía produce desde materiales utilizados en quirófanos hasta cueros sintéticos y pisos plásticos. En diálogo con Marcelo Veneranda, Hutin describió un escenario muy complejo para la industria nacional y advirtió que el país atraviesa “un año bisagra” por lo que definió como una “masacre industrial”.
Según explicó, el principal problema hoy es la caída del consumo interno. La demanda se achica mes a mes y eso repercute directamente en las empresas. “Nuestra clientela día a día va cayendo porque el mercado interno va disminuyendo”, señaló.
La industria atraviesa lo que definió como “una tormenta perfecta”, marcada por un mercado interno debilitado y una apertura de importaciones que, según sostuvo, permite el ingreso de productos sin ningún tipo de control.
Hutin también apuntó contra lo que suele denominarse el “costo argentino”, que —según planteó— vuelve poco competitiva a la producción local frente a otros países de la región. “Acá es todo caro. Un auto, la ropa, un departamento, cualquier cosa manufacturada”, afirmó, y ejemplificó con la carga impositiva, que en nuestro país puede rondar el 40%, mientras que en Paraguay se ubica cerca del 10%.
A esos costos se suman tasas de interés elevadas, logística cara y alquileres comerciales muy altos. Según graficó, “sale más barato traer un contenedor de China que traer uno desde La Rioja a Buenos Aires”.
Esto trae como resultado que «vendemos caro, pero todos perdemos”.
En ese contexto, cuestionó además la ausencia de una política industrial por parte del Gobierno. A su entender, cuando todas las cadenas vinculadas a la producción manufacturera enfrentan dificultades similares, el problema no está en cada empresa. “Cuando todas las cadenas tienen el mismo problema, quiere decir que el problema está en la política”, sostuvo.
Según su diagnóstico, las dificultades también alcanzan a las economías regionales. Productores yerbateros, vitivinícolas y panaderos —entre otros sectores— atraviesan situaciones críticas. En ese sentido mencionó algunos indicadores que reflejan la caída del consumo: el de pan se redujo cerca de un 42%, mientras que el de leche cayó alrededor de 7%.
El empresario también se refirió al impacto que podría tener en la Argentina la suba internacional del petróleo a raíz del conflicto en Medio Oriente. Sin embargo para Raúl, el país no debería trasladar automáticamente esos aumentos al mercado interno. “El petróleo nace de la tierra argentina, lo extraen trabajadores argentinos y se transporta en infraestructura que pagamos todos. Nos autoabastecemos nuestro consumo interno. Entonces, ¿Por qué incide el precio de la guerra de Irán?”, se preguntó.
Finalmente, expresó su malestar por las declaraciones del presidente Milei, quien sostuvo que quienes defienden la industria nacional “son todos chorros”.
Tras más de cinco décadas al frente de su empresa, Hutin rechazó esa generalización: “Producimos, damos trabajo, tenemos raíces en la comunidad y peleamos por una sociedad más justa. No aceptamos que nos insulten”.
Así como la semana estuvo cargada por el discurso de Milei en la Asamblea Legislativa, dónde cargó duramente contra el kirchnerismo y contra empresarios, esta semana estuvo cargada por otra presentación del presidente en Nueva York. Este fue en la Argentina Week, la semana pensada para atraer inversiones al país.
El evento fue llevado a cabo en un contexto difícil por la guerra. Milei arrancó con un discurso técnico enfocado en el modelo libertario, el superávit fiscal y la desregulación. Palabras dulces para los oídos de los inversionistas
El problema fue que al profundizar sobre esa desregulación, Milei volvió a machacar y lanzó una nueva oleada de críticas y acusaciones contra Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. Los trató de prebendarios, de chorros y hasta sugirió el pago de coimas. Vamos a dejar de lado el hecho de que un funcionario público como lo es un presidente, deslice conocer un delito (el pago de coimas) del que está obligado a denunciar.
Argentina Week está pensada para atraer inversiones. Comenzó con un presidente atacando públicamente a 2 de los empresarios más importantes del país. El mismo presidente que encabeza un Gobierno que tiene como uno de sus axiomas el hecho de que el sector privado, los empresarios son los que determinan el crecimiento de un país. No el estado.
Cabe preguntarse por qué Milei, que sabe la melodía que debe interpretar ante empresarios, eligió desafinar.
¿Por qué pelearse con los empresarios? Lo que resuena de fondo son los indicadores que marcan cierres, despidos y un achicamiento de la economía ¿El presidente necesita construir un nuevo villano ahora que el kirchnerismo no asusta tanto? ¿Son estos mismos empresarios los nuevos villanos que explican porque la historia no está funcionando?
En el medio hay historias que no ayudan. El Jefe de Gabinete Manuel Adorni con su mujer, coach ontológica, estuvieron en NY. acompañando al presidente. Tras la polémica desatada al conocer que su acompañante incluso viajó en el avión presidencial, Adorni declaró y sus explicaciones fueron aún peores. Afirmó acudir una semana a “deslomarse” a NY.
«No es el primer Gobierno que lo hace. Sin embargo, es el primero que levanta el dedo en contra de la casta, de los que viven y se aprovechan del estado, en los que le cuestan plata. «Ese es el problema de levantar el dedo, el problema de la moral y la doble moral», concluyó Marcelo Veneranda en nueva edición de El que calla otorga.
En este Shot de Inspiración, Carolina Amoroso marida fragmento del libro ¿Por qué son tan lindos los caballos?, de Julieta Correa; junto con la canción «I Will Follow You into the Dark» de Death Cab for Cutie
«¿Por qué son tan lindos los caballos? ¿Por qué hay tanta belleza en el mundo? ¿Por qué lo olvidamos a veces? Pues yo no lo olvido.
Últimamente tengo la cabeza plana, como la tierra. La que guarda los recuerdos de esta familia perdió la memoria, y desde entonces nos encontramos todos en una especie de pausa que es como una meseta, o una pared blanca. En realidad, debería decir: «nos perdemos». Antes que recordar, como si pudiera, me pongo a transcribir frases sobre la memoria que escucho de casualidad o que busco impaciente alguna noche en mi computadora. Anoto anécdotas imprecisas, apenas inventadas. Las frases nuevas. Junto todo. ¿Para qué? Es como un recuerdo en tiempo presente. Claro que el recuerdo es presente. Para hacer algo.»