En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Martín Eandi, Insights Manager de la consultora Moiguer, sobre un informe que analiza cómo cambiaron los hábitos, el consumo y la composición de las clases altas y medias en la Argentina actual.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Eandi explicó que el estudio detectó un cambio importante en la composición de la riqueza en el país. Según detalló, hoy un 6% de los argentinos concentra el 34% de los ingresos totales, con ingresos promedio cercanos a los 7900 dólares mensuales. Además, señaló que dentro de ese segmento comenzaron a ganar peso sectores vinculados a la importación, la energía y el nuevo modelo económico, desplazando a otros perfiles empresariales que se habían fortalecido en etapas de mayor cierre económico.
El informe también pone el foco en un cambio cultural. “Las clases altas antes buscaban el bajo perfil y ahora hablan en redes sociales”, sostuvo Eandi, al describir cómo ciertos sectores comenzaron a desinhibirse y a exhibir más abiertamente sus consumos y estilos de vida. En ese sentido, mencionó fenómenos como el crecimiento de los autos de lujo, la explosión de vuelos privados hacia Punta del Este y el peso de figuras del mundo crypto, influencers y empresarios convertidos en “rockstars” para algunos segmentos sociales.
A su vez, explicó que dentro de la clase alta conviven perfiles muy distintos: desde las familias tradicionales y herederos históricos, hasta los llamados “fast money”, vinculados al fútbol, los influencers o negocios de rápido crecimiento.
Por otro lado, Eandi advirtió sobre el deterioro de parte de la clase media argentina. Aunque el 44% de la población todavía se percibe dentro de ese segmento, señaló que solo un 18% mantiene las características de una clase media tradicional con movilidad social. “Más de un 20% empezó a desacoplarse y a parecerse mucho más a la clase baja superior”, explicó.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Sebastián Galmarini, diputado nacional del peronismo cercano a Sergio Massa.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Galmarini cuestionó las prioridades del oficialismo en el Congreso y apuntó contra lo que definió como una estrategia orientada a generar impacto mediático. “Lo que más le interesa al Gobierno es tirar títulos, viven en Twitter”, afirmó, y criticó iniciativas como la llamada “ley de hojarasca”, a la que calificó como una acumulación de temas menores que buscan desviar la atención de los problemas económicos.
Sobre la reforma política, advirtió que el paquete incluye cambios de peso como la eliminación de las PASO, modificaciones en la boleta única y nuevas reglas para el financiamiento partidario. En particular, rechazó la intención de eliminar las primarias y cuestionó la idea de que esa medida pueda debilitar a la oposición. También criticó los cambios propuestos en el sistema de boleta, al entender que buscan favorecer el arrastre de candidatos oficialistas.
Galmarini también se refirió al impacto político del caso Adorni y consideró que la estrategia del Gobierno para desplazar el tema de la agenda no está dando resultados. “La idea de que una noticia tapa a la otra ya no funciona”, afirmó.
Por último, reflexionó sobre el escenario del peronismo y planteó la necesidad de una reconstrucción más amplia. Señaló que no alcanza con la unidad y que el desafío es volver a conectar con distintos sectores de la sociedad y la economía. “Tenemos que resetear el peronismo y reconstruir vínculos”, afirmó, y remarcó que el objetivo no debe ser solo ganar elecciones, sino construir una propuesta de gobierno sólida.
En este programa de Gambito de Datos conversamos con Silvia Lospenato, legisladora de la Ciudad de Buenos Aires, ex diputada nacional del PRO e impulsora de la Ley de Ficha Limpia. Hablamos sobre la agenda política, las investigaciones judiciales en curso y el debate por la reforma política.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Lospenato se refirió al caso que involucra a Manuel Adorni y sostuvo que la continuidad de los funcionarios es una decisión exclusiva del Presidente. “Cada presidente elige a sus funcionarios y es su decisión ver a quién sostener y a quién no”, afirmó.
En ese sentido, planteó: “No me parece que se esté tratando de temas de gestión, esto tiene que ver más con la ética pública”, señaló, y destacó como positivo que la Justicia avance con rapidez: “Me gusta la justicia que investiga al poder en tiempo real”, sintetizó. Sin embargo, advirtió: “Hay una justicia de varias velocidades según quién sea el funcionario”.
Por otro lado, cuestionó la forma en que el Gobierno impulsó la reforma política. Consideró que Ficha Limpia podría haberse tratado de manera independiente: “No había que mezclarlo con otros temas más amplios”, sostuvo, y criticó algunas propuestas incluidas en el paquete, como la posibilidad de volver a la boleta sábana, a la que calificó como “un retroceso”.
Además, marcó diferencias con la intención oficial de eliminar las PASO. “El PRO no está a favor de la eliminación de las PASO. Podemos evaluar modificaciones, pero no eliminaciones”, afirmó. También alertó sobre los riesgos en materia de financiamiento político: “Hay muy pocos controles, hay que evitar la cooptación de la política por el dinero ilegal”, señaló.
Por último, Lospenato puso el foco en la situación del sistema judicial en la Argentina y la necesidad de reformas de fondo. “No hay corrupción en un país sin jueces y fiscales corruptos”, afirmó, y concluyó que ningún gobierno avanzó aún en una depuración profunda que, a su entender, resulta necesaria.
Uno de los temas que atravesó la semana fue la interna libertaria. Las diferencias entre el sector de Karina Milei y el sector de Santiago Caputo afloraron en temas como en la gestión, así como también en la pelea Lilia Lemoine vs Gordo Dan
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con el ensayista que acaba de escribir un libro vinculado al Gobierno de Javier Milei, José Benegas
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen Benegas atribuyó esta situación al armado de sistema de poder del mileísmo, basado en la adoración de una persona y una narrativa de las ideas de la libertad. “Cuando aparecen los problemas, no hay cuestiones objetivas que cambiar, sino que hay que encontrar culpables. Es la dinámica de los grupos que funcionan de esta manera”, explicó.
Por último, se refirió a los viajes del presidente a Israel. «La causa de Israel para él es totalmente artificial y gratis. Tiene algo por lo que llorar de lo que no tiene que hacerse cargo para nada. A Milei, Israel no le importa nada», sentenció.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Jorge Argüello, ex embajador argentino en Estados Unidos y la OEA, para analizar el nuevo escenario global que se configura a partir de la guerra en Medio Oriente y su impacto en la economía internacional y nacional.
En diálogo con Ariel Cohen, Argüello advirtió que existe una fuerte incertidumbre sobre la evolución del conflicto, que inicialmente fue planteado como una operación rápida pero que podría extenderse. En ese marco, destacó el rol clave del estrecho de Ormuz: las dificultades para su circulación dispararon el precio del petróleo de 60 a más de 110 dólares por barril, generando problemas de abastecimiento y un aumento significativo en los costos del transporte marítimo debido al riesgo creciente en la zona.
El ex embajador señaló además que el Gobierno de Estados Unidos enfrenta una presión creciente ante la falta de resultados concretos. Según explicó, el aumento del precio de los combustibles impacta directamente en la política interna estadounidense, lo que deja a Donald Trump ante una disyuntiva compleja: escalar el conflicto para obtener resultados o retroceder sin logros claros. “Lo que va a marcar la diferencia es si se libera o no el estrecho de Ormuz y se normaliza el comercio del petróleo”, sostuvo.
En clave local, Argüello cuestionó el alineamiento automático de la Argentina con Estados Unidos e Israel. A su entender, esta estrategia reduce las posibilidades del país en el escenario internacional. “Argentina necesita multiplicar sus vínculos, no reducirlos”, planteó, y advirtió que los principales socios comerciales del país —como Brasil, China o la Unión Europea— no forman parte de ese alineamiento.
Por último, remarcó que el conflicto tendrá efectos tanto en la política estadounidense como en la realidad argentina, y consideró que el país debería aprovechar su posición estratégica como productor de energía y alimentos, siempre en función de una política exterior guiada por el interés nacional.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Bernardo Saravia Frías, ex procurador del Tesoro durante el Gobierno de Mauricio Macri, quien analizó el reciente fallo a favor de la Argentina en la causa por la expropiación de YPF.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Saravia Frías definió la decisión judicial como “un gran triunfo para la Argentina”, no solo por su impacto económico —equivalente a cerca del 3% del PBI— sino también por lo que implica en términos institucionales. Según explicó, el resultado trasciende lo fiscal y representa una verdadera política de Estado sostenida en el tiempo: “Lo importante es que se mantuvo una estrategia a lo largo de tres gestiones diferentes y se alcanza un resultado de enorme valor para el país”.
En ese sentido, destacó el rol de los abogados del Estado y la continuidad del trabajo más allá de los cambios de signo político. “Es una demostración de lo que los argentinos podemos hacer más allá de las diferencias”, señaló, al tiempo que remarcó que el punto de inflexión en la causa se dio en 2015, cuando se redefinió la estrategia en un escenario adverso.
Sobre el trasfondo jurídico del caso, Saravia Frías explicó que el conflicto puso en tensión dos sistemas legales distintos: por un lado, la postura del demandante —basada en el derecho anglosajón, que prioriza el contrato— y, por otro, la defensa argentina, que sostuvo la primacía de la Constitución y la soberanía del Estado para llevar adelante una expropiación. En ese marco, subrayó además una particularidad clave: el caso fue juzgado por un tribunal estadounidense aplicando legislación argentina.
“El fallo dice que bajo ley argentina no se podía reclamar por esa vía”, precisó, y aclaró que la sentencia no se expide sobre si la expropiación fue correcta o no, sino sobre la validez del reclamo en esos términos.