UN MILEI ENVALENTONADO PROFUNDIZA LA CONFRONTACIÓN POLÍTICA; POR FEDERICO MILENAAR
Federico Milenaar realizó una nueva entrega de su columna semanal en El lunes puede esperar, donde analizó el clima político que dejó la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso y el momento de fortaleza que atraviesa el Gobierno en el plano legislativo.
El discurso de Javier Milei estuvo atravesado por un clima de fuerte confrontación desde el comienzo. Incluso antes de que el Presidente subiera al estrado ya se escuchaban gritos en el recinto que anticipaban el tono de la jornada. Según señaló Milenaar, Milei llegó con una estrategia deliberada de confrontación y no tardó en dejarla en claro.
Cuando fue aplaudido por los legisladores oficialistas, el mandatario incluso desafió a la oposición a que también lo hiciera.
Para Milenaar, esta postura más agresiva del Presidente se explica en gran parte por el momento político que atraviesa el oficialismo. El Gobierno llega envalentonado por los resultados que consiguió en el Congreso durante las sesiones extraordinarias, donde logró aprobar buena parte de los proyectos que impulsó.
Entre ellos mencionó el Presupuesto, la Reforma Penal, la Reforma Laboral, la Inocencia Fiscal y el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. El único proyecto importante que todavía quedó pendiente es la Ley de Glaciares, que aún debe completar su trámite en Diputados.
El columnista destacó que este desempeño legislativo marca un contraste fuerte con etapas recientes. Recordó, por ejemplo, que durante la gestión de Alberto Fernández hubo períodos en los que el Ejecutivo envió proyectos al Congreso sin lograr aprobar ninguno. “El oficialismo está sacando adelante iniciativas muy ambiciosas”, señaló.
Según Milenaar, la fortaleza del Gobierno no se explica solo por los resultados sino también por la forma en que se organizó políticamente para negociar. En particular, destacó el funcionamiento de la nueva “mesa política”, integrada por figuras como Santiago Caputo, Martín Menem, Patricia Bullrich y Diego Santilli.
Ese espacio, explicó, permitió ordenar las negociaciones con los distintos bloques y gobernadores. El oficialismo, además, evitó depender siempre de los mismos aliados y fue construyendo mayorías variables apoyándose en distintos gobernadores que el columnista definió como “opositores blandos”.
Esa estrategia permitió que en muchas votaciones al Gobierno incluso le sobraran votos, algo que contrasta con el escenario de hace apenas unos meses, cuando la oposición había logrado torcer algunos vetos presidenciales, como los vinculados a la Ley de Discapacidad o al financiamiento universitario.
Dentro de ese esquema, Milenaar también destacó el nuevo rol político de Patricia Bullrich. Según su análisis, su presencia cambió la dinámica de negociación en el Senado. “Tener a una dirigente con tanto juego político y espalda ayuda al Gobierno”, sostuvo.
Por ejemplo, mencionó la decisión de retirar el artículo 24 de uno de los proyectos cuando las negociaciones se trabaron. Para el columnista, esa jugada mostró una lógica más cercana a la política tradicional: ceder en un punto para asegurar la aprobación del resto de la ley. Una actitud distinta a la que había mostrado el oficialismo durante el debate de la Ley Bases, cuando buscaba sostener todos los artículos y las negociaciones se extendieron durante meses.
Del lado de la oposición, sin embargo, todavía mantienen expectativas de que el escenario cambie. Algunos dirigentes trazan un paralelismo con lo que ocurrió durante el debate de la Ley Bases, cuando los gobernadores inicialmente apoyaron al Gobierno pero luego se distanciaron a medida que la situación económica se deterioraba.
Por eso, en varios sectores opositores creen que si la economía se desacomoda, los gobernadores podrían volver a tomar distancia del oficialismo por una cuestión de supervivencia política.
En el corto plazo, sin embargo, el panorama legislativo parece favorable para la Casa Rosada. “Por lo menos durante este semestre, todo indica que el Gobierno va a poder sacar prácticamente todo lo que se proponga”, evaluó.
En cuanto a la agenda que viene, el único proyecto de peso inmediato es la Ley de Glaciares. Más adelante, dentro del Congreso se menciona en voz baja que la reforma política podría convertirse en una de las prioridades del oficialismo.
Para cerrar, Milenaar señaló que, al menos por ahora, la narrativa que predomina en el debate público sigue siendo la del Gobierno. Aunque la imagen de Milei muestra cierto desgaste, continúa en niveles muy altos para un presidente que está impulsando reformas y ajustes de gran magnitud.
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