En esta edición de El que calla otorga conversamos con el diputado nacional de Unión por la Patria y presidente de la Comisión de Discapacidad. Ex ministro de Desarrollo Social, es uno de los autores de la Ley de Emergencia en Discapacidad, que tras ser vetada por el presidente Javier Milei, el veto fue rechazado en la Cámara de Diputados con una amplísima mayoría. Ahora, la expectativa está puesta en lo que haga el Senado en los próximos días.

En diálogo con Marcelo Veneranda, Arroyo aseguró que la situación actual “es desesperante” y reclamó la puesta en marcha inmediata de la norma: “Una persona que trabaja cuatro horas diarias en un taller protegido cobra 28 mil pesos por mes. Un transportista, en lugar de llevar a un paciente cinco días a su tratamiento, lo hace solo dos porque paga la nafta a 541 pesos el litro. Los acompañantes terapéuticos cobran recién a 180 días. Y los hogares están todos a punto de cerrar: hacen rifas y ferias para sostenerse”.

La ley, subrayó, “ordena todo esto sin generar impacto fiscal, porque equivale apenas al 0,003% del PBI”. Y agregó: “El presidente la vetó absurdamente. Por eso logramos los dos tercios en Diputados y esperamos que el Senado también lo haga”.

El diputado también cuestionó las auditorías que impulsa el Gobierno sobre las pensiones: “Hay 1,2 millones de personas que tienen pensión por discapacidad. En vez de auditar bien, hicieron todo mal: obligaron a la gente a viajar 200 kilómetros, a esperar horas en colas interminables, y a personas con ceguera de nacimiento les pidieron estudios para revalidar su condición. Usaron una base de datos desactualizada y al 40% no les llegó el telegrama. Eso generó un estado de desesperación”.

En esa línea, advirtió que la Agencia Nacional de Discapacidad recibió la orden de aplicar un recorte del 30% “imposible de cumplir” y que el proceso “se ejecutó con un desorden total”: “El Gobierno lastimó adrede a las personas con discapacidad. En enero incluso firmó una resolución usando términos como ‘idiota’ o ‘débil mental’. ”.

Al referirse a la dinámica parlamentaria, el legislador fue tajante: “El Congreso es gente que grita y no lee. Se habla para el recorte de un video: cuanto más barbaridad digas, más impacto tiene. Es muy fuerte la degradación que se vive, pero creo que en algún momento se va a dar una renovación con dirigentes más preparados y humanos”.

Finalmente, destacó que el tema de la discapacidad “está fuera de la grieta” y que la política debería tratarlo con la seriedad que merece: “Argentina tiene cinco millones de personas con discapacidad, un 11% de la población. Una familia en esa situación gasta un 30% más que otra”.

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