En el arranque del año, el periodista Ramón Indart analizó la ruptura del bloque peronista en el Senado, el fortalecimiento parlamentario del Gobierno, las internas entre Javier Milei y Victoria Villarruel y el escenario económico marcado por la caída del empleo privado y la debilidad del consumo.
El inicio de temporada dejó una definición política central: el oficialismo amplía su margen de maniobra en el Congreso mientras la oposición profundiza su fragmentación. El dato más relevante es la ruptura del bloque del PJ en el Senado, que dejó al peronismo con 25 bancas y acercó al Gobierno a apenas cuatro votos de los dos tercios.
Para Indart, ese número no es técnico sino estratégico. Si el oficialismo logra consolidar alianzas provinciales, podría avanzar en designaciones clave sin necesidad de negociar con el kirchnerismo, especialmente en el frente judicial. La señal política es clara: gobernadores dialoguistas priorizan preservar sus territorios antes que confrontar con la Casa Rosada.
En paralelo, el conductor puso el foco en la tensión interna del oficialismo, marcada por los cruces entre Javier Milei y Victoria Villarruel. La vicepresidenta cuestionó la apertura comercial y alertó sobre una dependencia creciente de China, una postura que choca con el núcleo del programa económico libertario. La respuesta del vocero Manuel Adorni fue contundente: Villarruel “no forma parte del debate interno” del Gobierno.
Ese distanciamiento, según el análisis, ya no es un secreto sino un hecho político instalado. En un año sin elecciones ejecutivas nacionales, pero con fuerte reacomodamiento de poder, la danza de nombres y posibles fórmulas comienza a insinuarse.
Otro eje fue la discusión sobre la reforma laboral. Rampón sostuvo que el proyecto beneficia principalmente al empleador, al reducir costos de despido y modificar esquemas indemnizatorios, bajo la premisa de que abaratar la salida facilita la contratación. Sin embargo, advirtió que la promesa deberá medirse en términos concretos de generación de empleo formal.
Los datos del mercado laboral refuerzan esa preocupación. El empleo asalariado privado continúa en descenso, mientras crecen los monotributistas y se mantiene relativamente estable el empleo público. La construcción aparece como uno de los sectores más golpeados, y la industria manufacturera sigue sin recuperar dinamismo.
En materia económica, el diagnóstico es dual. Por un lado, el Gobierno exhibe orden fiscal y mayor estabilidad nominal. Por otro, la inflación muestra una leve tendencia ascendente en los últimos meses y el consumo interno permanece débil. Según encuestas citadas en el programa, el salario y la falta de empleo encabezan las preocupaciones económicas, incluso por encima de la inflación.
Indart también retomó la polémica frase de Mauricio Macri sobre que “un pobre hoy vive mejor que un rey de hace cien años”, defendiendo el concepto de avance tecnológico y acceso a servicios básicos, aunque reconociendo el contexto de desigualdad actual.
En el tramo final, el periodista apuntó a la reconfiguración del poder en el Senado y al fortalecimiento del oficialismo. Con primera minoría en ambas cámaras y una oposición dispersa, el presidente logró comenzar el año con ventaja política.
El brindis simbólico del programa fue para Milei. La lectura es que, en este arranque de ciclo, el Gobierno acumula logros parlamentarios y enfrenta una oposición sin liderazgo claro, aunque el desafío económico —empleo, salarios y actividad— seguirá siendo la variable que defina el clima social en los próximos meses.







