En una nueva emisión de “Todo en Off” por Neutral, el periodista Ramón Indart repasó la agenda política y económica de la semana, con especial foco en las tensiones internas dentro del oficialismo y los movimientos que vuelven a poner en evidencia la disputa de poder entre los distintos sectores que rodean al presidente Javier Milei.
Uno de los principales temas del programa fue el nuevo capítulo de la interna entre el sector de Santiago Caputo y el entorno de Karina Milei. Indart se detuvo en la situación de la Fundación Faro, vinculada al hermano del asesor presidencial, y en la decisión de la Inspección General de Justicia de profundizar el control sobre sus donaciones. Según explicó, en el círculo de Caputo interpretan la avanzada como una nueva señal de la pelea interna que atraviesa al oficialismo.
También analizó el rol de Patricia Bullrich después de la caótica sesión en el Senado. A pesar de las dificultades que enfrentó el Gobierno, la ministra logró reposicionarse con una fuerte estrategia de comunicación en redes sociales, alimentando además las especulaciones sobre una eventual candidatura en la Ciudad de Buenos Aires. En paralelo, Indart sostuvo que la relación entre Bullrich y Karina Milei aparece cada vez más deteriorada y que la competencia por los espacios de poder sigue abierta.
Otro de los ejes del programa fue el debate sobre el financiamiento universitario y las declaraciones de Federico Sturzenegger respecto de la necesidad de identificar las fuentes de recursos para sostener mayores gastos públicos. El conductor cuestionó algunos de los argumentos del ministro y recordó que las decisiones tributarias también forman parte de la política económica.
Además, se detuvo en la polémica generada por la importación de módulos habitacionales desde China para el proyecto minero Vicuña, en San Juan. A partir de testimonios de empresarios del sector, describió las dificultades que enfrentan las compañías argentinas para competir con los costos y la escala de producción de las firmas chinas.
Como invitado de la semana estuvo el periodista y escritor Pablo Marchetti, fundador de las revistas Barcelona y La García. En una charla atravesada por la muerte de la etapa histórica de Los Redondos, Marchetti recordó las tres entrevistas que realizó con el grupo y reveló que tuvo la oportunidad de conversar con el Indio Solari, Skay Beilinson y la Negra Poly juntos en la que terminaría siendo la última entrevista que concedieron como trío. El periodista repasó anécdotas de aquella noche de 2001 y recordó el clima previo a la separación definitiva de la banda.
El episodio volvió a combinar el análisis político con historias culturales y personales, una de las marcas habituales del streaming de Indart, que suele alternar la coyuntura diaria con conversaciones más amplias sobre la sociedad y la cultura argentina.
El tradicional brindis de la semana fue para los fanáticos ricoteros, en una jornada especialmente marcada por las evocaciones y recuerdos ligados al universo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
¿Alcanza con Vaca Muerta, el litio y el cobre para que Argentina crezca? ¿O hace falta una política industrial mucho más profunda?
En este episodio de Policy Makers, Florencia Barragan conversó con Juan Carlos Hallak, economista, profesor de la UBA, investigador del Conicet y ex subsecretario de Inserción Internacional durante el gobierno de Cambiemos.
A partir del lanzamiento del “súper RIGI” de Luis Caputo, debatimos si Argentina realmente puede atraer industrias como baterías de litio, laminados de cobre, autos eléctricos o data centers. ¿Tenemos escala, tecnología y competitividad para eso? ¿O el problema es mucho más profundo que bajar impuestos?
Además, hablamos sobre el nuevo escenario global: el acuerdo Unión Europea-Mercosur, la relación con Estados Unidos, el desacople de China y cómo debería insertarse Argentina en el mundo. ¿Hay que competir solo por ventajas comparativas o también por diseño, calidad e innovación?
“Pensar que con Vaca Muerta alcanza sería un error terrible”, advierte Hallak. Y deja otra definición fuerte: “Argentina tiene que agregar valor en diseño, calidad y diferenciación”.
Por último, recuerda su experiencia en gestión pública y cuenta qué políticas productivas vio funcionar mejor: desde marcas sectoriales y promoción de exportaciones hasta herramientas para ayudar a las empresas a competir sin aumentar el costo fiscal para la sociedad.
En una nueva edición de El que calla otorga, Marcelo Veneranda puso el foco en la multitudinaria marcha universitaria que volvió a instalar el debate por el financiamiento de las universidades públicas y el rol del Estado frente al ajuste.
El periodista repasó algunos de los datos que marcaron la movilización y eligió definirlos como “conceptos para recordar”. Según explicó, las transferencias del Estado a las universidades cayeron un 45% entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, mientras que los salarios docentes perdieron casi un 38% de poder adquisitivo frente a la inflación acumulada. “Es como si no les hubieran pagado 19 salarios”, sintetizó.
En ese contexto, advirtió que los salarios universitarios ya se encuentran en el nivel más bajo de los últimos 23 años y que hoy son los peores del Estado Nacional y también de América Latina. “Un país que fue faro de la educación universitaria hoy paga los peores salarios”, señaló.
Veneranda también vinculó el conflicto universitario con otra discusión de fondo: el rol de la Justicia. Recordó que el documento leído durante la marcha apuntó directamente a la Corte Suprema para que intervenga frente al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso y posteriormente vetada por Javier Milei.
A partir de allí, el editorial se detuvo en una decisión administrativa firmada por Manuel Adorni y Luis Caputo que recortó partidas presupuestarias aprobadas por el Congreso en áreas como educación, universidades, alfabetización y salud. Sin embargo, destacó una excepción: “El Poder Judicial y el Ministerio de Justicia fueron los únicos que recibieron más fondos”, remarcó.
“Es el mismo Poder Judicial que tiene que decidir si está mal incumplir la Ley de Financiamiento Universitario, si está mal enriquecerse en el poder o si hubo delitos en ANDIS o en Libra”, planteó.
Por último, el periodista se refirió a la situación de los hospitales universitarios y denunció que, pese a que el Gobierno asegura estar al día, aún no transfirió los fondos previstos por ley. “Negarse a pagar implica negarse a cumplir una ley”, recordó.
Por ende, concluyó: “Por eso es tan importante que la motosierra no toque a la Justicia. No vaya a ser que un día los jueces nos digan que está mal incumplir la ley”.
En su habitual streaming, el periodista Ramón Indart volvió a poner el foco en las tensiones internas del oficialismo y analizó cómo la disputa entre los distintos sectores de poder dentro del Gobierno empieza a tener consecuencias directas sobre la gestión.
El análisis giró alrededor del enfrentamiento que atraviesa al núcleo más cercano de Javier Milei, especialmente entre el esquema político que responde a Karina Milei y el armado vinculado a Santiago Caputo. Según se planteó, la convivencia entre ambos sectores dejó de ser una tensión subterránea para transformarse en una disputa cada vez más visible.
En ese contexto, se describió un oficialismo atravesado por operaciones cruzadas, diferencias estratégicas y discusiones sobre quién controla realmente las decisiones políticas y comunicacionales del Gobierno. La pelea ya no se limita a nombres puntuales, sino que alcanza el funcionamiento mismo del esquema libertario.
Uno de los puntos centrales fue el rol de la militancia digital y de los sectores más duros vinculados al oficialismo, que comenzaron a cuestionar abiertamente a dirigentes cercanos a Karina Milei. Según se explicó, parte de ese universo considera que el armado político tradicional choca con la lógica original del mileísmo y busca disputar espacios de influencia dentro del Gobierno.
Al mismo tiempo, el episodio expuso cómo esas internas empiezan a trasladarse a áreas sensibles de gestión. Se mencionaron ministerios paralizados, decisiones demoradas y proyectos políticos que quedan atrapados en disputas internas antes de avanzar. En ese marco, la discusión dejó de ser únicamente ideológica para convertirse en un problema operativo.
El análisis también se detuvo en el impacto que tienen las redes sociales y el streaming sobre la política actual. La exposición permanente, las filtraciones y los cruces públicos aceleran los conflictos y vuelven más difícil contener las diferencias puertas adentro, algo que —según se planteó— termina debilitando al propio oficialismo.
En paralelo, se abordó el escenario económico y el desafío que enfrenta el Gobierno para sostener el equilibrio fiscal mientras aparecen señales de tensión en sectores productivos e industriales. Allí se advirtió sobre el riesgo de que el deterioro del empleo y el desgaste político terminen condicionando la estabilidad del modelo económico.
Como cierre, el episodio dejó una conclusión que atraviesa buena parte de la coyuntura libertaria: el principal desafío del Gobierno ya no parece ser únicamente la oposición, sino la dificultad para ordenar su propia estructura de poder en medio de una interna que crece y se vuelve cada vez más visible.
En una nueva edición de Cata de Noticias, Cata de Elía repasó algunos de los principales temas económicos de la semana, en un contexto donde el Gobierno busca mostrar señales de recuperación y atraer inversiones.
Por un lado, analizó los últimos datos difundidos por el INDEC, que mostraron una suba del 3% en la industria y del 4,4% en la construcción durante marzo. Si bien estas cifras reflejan cierta recuperación tras la caída registrada en febrero, también exponen un escenario todavía marcado por la volatilidad y fuertes diferencias entre sectores de la economía.
En ese contexto, el Gobierno volvió a poner el foco en la necesidad de atraer inversiones para reactivar la actividad. Javier Milei anunció el envío de un “Super RIGI”, un proyecto más ambicioso que el régimen actual, que incorporaría nuevos sectores y ampliaría los beneficios para las empresas que inviertan en el país.
A esto se sumaron las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que comienza a verse una mejora más generalizada en distintos indicadores y ratificó la apuesta oficial por sostener el rumbo económico actual.