La inteligencia artificial y la automatización están cambiando el mercado laboral más rápido de lo esperado y cada vez más personas encuentran dificultades para conseguir empleo. En un escenario global donde desaparecen puestos iniciales y las empresas buscan nuevas habilidades, tener un título universitario ya no garantiza acceder al trabajo.
¿Por qué los puestos junior son hoy los que mayor riesgo presentan frente al avance de la inteligencia artificial?
¿Qué herramientas puede adquirir una persona para ser “empleable”?
¿Cómo buscar trabajo en un mercado laboral cada vez más competitivo?
En este episodio de Economía de Bolsillo , Mariana Shaalo conversó con Patricia Jebsen, líder corporativa, consultora y referente en negocios digitales y liderazgo.
En la última edición de Todo en Off, el periodista Ramón Indart analizó la profundización del escándalo que involucra a Manuel Adorni, las tensiones internas dentro del oficialismo y los datos económicos que reflejan una caída del empleo en sectores clave pese al crecimiento de actividades primarias.
El eje central del análisis estuvo puesto en la situación de Manuel Adorni, cuya continuidad en el Gobierno aparece cada vez más comprometida. Indart sostuvo que el caso ya entró en una fase crítica, con derivaciones judiciales y mediáticas que escalan día a día, y planteó que el funcionario podría no sostenerse en el cargo en el corto plazo.
Según explicó, la investigación avanza sobre inconsistencias patrimoniales que incluyen la compra de propiedades en un período breve sin correlato claro con los ingresos declarados. Entre los puntos más sensibles mencionó la adquisición de una vivienda en Exaltación de la Cruz y un departamento en Caballito, este último en condiciones que generan dudas sobre su valor real de mercado y la forma de financiamiento.
Uno de los elementos que más ruido genera es la presunta participación de dos jubiladas en la operación inmobiliaria, quienes habrían vendido la propiedad y, además, otorgado préstamos significativos en dólares. Testimonios periodísticos recientes ponen en duda esa versión, mientras que la Justicia ya comenzó a citar a actores clave de la operación, como la escribana interviniente.
Para Indart, el problema de fondo no es solo judicial sino político. A diferencia de otros dirigentes con mayor trayectoria, Adorni carecería de redes de protección dentro del sistema político, judicial y mediático. En ese sentido, señaló que su principal sostén es Karina Milei, y advirtió que, si ese respaldo se debilita, su salida sería inevitable.
El periodista también hizo foco en el perfil público del vocero, a quien describió como una figura que construyó su rol desde un discurso confrontativo, con fuertes cuestionamientos a periodistas, científicos y referentes de distintos ámbitos. Esa exposición —planteó— podría amplificar el impacto de su eventual caída, al no contar con aliados dispuestos a defenderlo.
En paralelo, el programa abordó el fallo judicial por la expropiación de YPF, que fue interpretado como una señal positiva en el corto plazo para la Argentina, al evitar un impacto económico mayor. Sin embargo, Indart advirtió sobre un aspecto clave del fallo: el reconocimiento de que el Estado argentino violó el estatuto de la empresa al momento de la expropiación.
Esa definición, explicó, podría tener consecuencias a futuro, ya que instala dudas sobre la seguridad jurídica del país frente a inversores internacionales. En esa línea, señaló que el Gobierno busca avanzar en cambios en la legislación de expropiaciones para evitar conflictos similares en el futuro.
El cierre del análisis estuvo centrado en la economía real. Indart describió un escenario de transformación productiva, donde sectores como el agro, la minería y la energía muestran crecimiento, mientras que actividades intensivas en empleo —como la industria, el comercio y la construcción— registran caídas.
El problema, según su diagnóstico, es la velocidad desigual de ese proceso: la destrucción de empleo en los sectores tradicionales avanza más rápido que la generación de nuevos puestos en las actividades en expansión. Como consecuencia, comienzan a aparecer señales de deterioro en el mercado laboral, con aumento del trabajo informal y nuevas formas de precarización.
Además, mencionó tensiones en la cadena de pagos y niveles elevados de financiamiento informal, lo que refleja dificultades crecientes para empresas y comercios en un contexto de menor actividad.
Entre la crisis política en el oficialismo, el avance de investigaciones judiciales y una economía que reconfigura su estructura productiva con costos sociales visibles, el panorama que describe el programa combina incertidumbre en el corto plazo con interrogantes más profundos sobre el rumbo económico.
¿Qué tenemos hoy en la cabeza los argentinos cuando pensamos en la economía? La última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), elaborada por el Laboratorio y Observatorio de la Opinión Pública (LOOP) de la Universidad de San Andrés, muestra un cambio significativo en las prioridades sociales: el deterioro del ingreso y el desempleo han desplazado a la inflación como principal preocupación.
Para profundizar en este escenario, en diálogo con Lorena Rodríguez en El lunes puede esperar, el director del estudio analizó cómo se reconfiguró la percepción social en los últimos meses. Según explicó, uno de los principales logros del Gobierno de Javier Milei fue reducir la inflación, algo que también se reflejó en la opinión pública: “la gente dejó de pensar en la inflación como el principal problema”.
Sin embargo, ese cambio vino acompañado de nuevas inquietudes. La caída en la preocupación por los precios dio paso a un aumento del temor por el desempleo, la pobreza y la pérdida del poder adquisitivo. “El gran centro de preocupación en la actualidad es que el salario no alcanza”, sintetizó. Aunque la inflación bajó, persiste la sensación de que los ingresos no acompañan y crece el miedo a perder el trabajo, especialmente en los sectores urbanos.
En paralelo, comienza a reaparecer la inflación como preocupación —aunque lejos de los niveles anteriores— y se suma con más fuerza el tema de la corrupción, que vuelve a instalarse en la agenda pública. En ese contexto, el especialista advirtió que el Gobierno enfrenta dificultades para ordenar la agenda y que empiezan a ganar centralidad temas que le resultan incómodos, lo que contribuye a un mayor desapego de la opinión pública.
Por último, señaló un cambio clave en el humor social: las expectativas positivas que sostenían el respaldo al Gobierno comenzaron a deteriorarse. “La gente le había dado el beneficio de la duda”, explicó, pero al no materializarse esas expectativas, ese optimismo empieza a transformarse en pesimismo. En ese marco, el crédito social que tenía la gestión parece haber comenzado a erosionarse.
En esta edición de El que calla otorga convocamos a Guido Moscoso, Gerente de Opinión Pública de Opinaia, para interpretar el clima social y político: pasadas las elecciones, el Gobierno alcanzó un pico de imagen que logró sostenerse, aun cuando crecieron con fuerza las preocupaciones de los argentinos.
Un reciente estudio de Opinaia muestra un dato central.: el desempleo se convirtió en la principal preocupación, alcanzando el 53% y desplazando del podio a la inflación y a la inseguridad. Ante este escenario, invitamos a Moscoso para entender cómo se reconfigura la agenda ciudadana y qué factores explican la particular relación entre evaluación económica y expectativas hacia el gobierno de Javier Milei.
“Lo que estamos viendo es que la preocupación por la inflación viene descendiendo y hoy aparecen otras problemáticas. Dentro de ellas, el desempleo parece consolidarse en el podio”, explicó Moscoso en diálogo con Marcelo Veneranda.
Según señaló Guido, este temor no se explica por un deterioro abrupto de las cifras oficiales: “Los números del desempleo siguen estables y no muestran un problema grave. Pero hay tres dimensiones que alimentan esta percepción”.
La primera tiene que ver con la falta de trabajo, aun sin evidencia estadística de un salto en los despidos. La segunda se relaciona con la calidad del empleo disponible, marcada por salarios que no alcanzan y el crecimiento del pluriempleo: “Muchas personas necesitan más de un trabajo para sostener un nivel de vida razonable”. La tercera dimensión es la percepción del entorno: “Todos conocen a alguien que perdió o que está por perder su trabajo. Esa fragilidad se contagia”.
Moscoso destacó que los problemas que encabezan la agenda ciudadana “no necesariamente se conectan con la popularidad de un gobierno”, pero en este momento particular sí confluyen factores que sostienen el apoyo a Milei. Entre ellos, mencionó la contundente victoria electoral, la falta de renovación en la oposición, y la persistencia de expectativas económicas favorables.
“Cuando la gente piensa que la economía va a repuntar y confía en la agenda del Gobierno, eso genera que la valoración de Milei sea positiva”, analizó. Si bien el 2025 mostró momentos de turbulencias en las expectativas, Guido afirmó que “después de octubre, esos fantasmas se disiparon y volvemos a un escenario más optimista”.
Sin embargo, esa visión convive con una paradoja: la evaluación del presente económico es muy negativa, mientras que las expectativas a futuro siguen siendo positivas. Para Moscoso, este es uno de los rasgos más particulares del ciclo actual: “El Gobierno logra compatibilizar una evaluación negativa del presente con una expectativa favorable del futuro”.