En una nueva edición de Gambito de Datos, Hernán Cappiello puso el foco en el clima social y político que atraviesa el Gobierno, marcado por una creciente combinación de malestar, resignación y expectativas que no terminan de materializarse.
El presidente Javier Milei debió reconocer en los últimos días un dato que hasta hace poco evitaba: que la inflación sigue siendo alta, que el primer trimestre fue duro y que la recuperación económica es desigual. En ese contexto, pidió paciencia. Un gesto poco habitual que refleja un cambio de tono frente a una realidad que empieza a pesar. Los datos acompañan ese giro: crece el endeudamiento de las familias —muchas fuera del sistema bancario—, se postergan pagos básicos y el consumo muestra señales de caída, con retrocesos en la industria y en sectores clave como alimentos y bebidas.
A este escenario económico se le suman problemas políticos que el propio Gobierno no logra contener. El caso Adorni vuelve a escalar, ahora con nuevas declaraciones judiciales que prometen reactivar el tema. También reaparecen otras causas, como la de ANDIS, con investigaciones por desvío de fondos y audios que complican a funcionarios. Son episodios que mantienen al oficialismo a la defensiva y le impiden recuperar el control de la agenda pública.
El problema de fondo es que, aun con una oposición fragmentada y sin liderazgo claro, la agenda sigue dominada por malas noticias y tensiones internas, en un contexto donde el mal humor social crece.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Jorge Argüello, ex embajador argentino en Estados Unidos y la OEA, para analizar el nuevo escenario global que se configura a partir de la guerra en Medio Oriente y su impacto en la economía internacional y nacional.
En diálogo con Ariel Cohen, Argüello advirtió que existe una fuerte incertidumbre sobre la evolución del conflicto, que inicialmente fue planteado como una operación rápida pero que podría extenderse. En ese marco, destacó el rol clave del estrecho de Ormuz: las dificultades para su circulación dispararon el precio del petróleo de 60 a más de 110 dólares por barril, generando problemas de abastecimiento y un aumento significativo en los costos del transporte marítimo debido al riesgo creciente en la zona.
El ex embajador señaló además que el Gobierno de Estados Unidos enfrenta una presión creciente ante la falta de resultados concretos. Según explicó, el aumento del precio de los combustibles impacta directamente en la política interna estadounidense, lo que deja a Donald Trump ante una disyuntiva compleja: escalar el conflicto para obtener resultados o retroceder sin logros claros. “Lo que va a marcar la diferencia es si se libera o no el estrecho de Ormuz y se normaliza el comercio del petróleo”, sostuvo.
En clave local, Argüello cuestionó el alineamiento automático de la Argentina con Estados Unidos e Israel. A su entender, esta estrategia reduce las posibilidades del país en el escenario internacional. “Argentina necesita multiplicar sus vínculos, no reducirlos”, planteó, y advirtió que los principales socios comerciales del país —como Brasil, China o la Unión Europea— no forman parte de ese alineamiento.
Por último, remarcó que el conflicto tendrá efectos tanto en la política estadounidense como en la realidad argentina, y consideró que el país debería aprovechar su posición estratégica como productor de energía y alimentos, siempre en función de una política exterior guiada por el interés nacional.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Bernardo Saravia Frías, ex procurador del Tesoro durante el Gobierno de Mauricio Macri, quien analizó el reciente fallo a favor de la Argentina en la causa por la expropiación de YPF.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Saravia Frías definió la decisión judicial como “un gran triunfo para la Argentina”, no solo por su impacto económico —equivalente a cerca del 3% del PBI— sino también por lo que implica en términos institucionales. Según explicó, el resultado trasciende lo fiscal y representa una verdadera política de Estado sostenida en el tiempo: “Lo importante es que se mantuvo una estrategia a lo largo de tres gestiones diferentes y se alcanza un resultado de enorme valor para el país”.
En ese sentido, destacó el rol de los abogados del Estado y la continuidad del trabajo más allá de los cambios de signo político. “Es una demostración de lo que los argentinos podemos hacer más allá de las diferencias”, señaló, al tiempo que remarcó que el punto de inflexión en la causa se dio en 2015, cuando se redefinió la estrategia en un escenario adverso.
Sobre el trasfondo jurídico del caso, Saravia Frías explicó que el conflicto puso en tensión dos sistemas legales distintos: por un lado, la postura del demandante —basada en el derecho anglosajón, que prioriza el contrato— y, por otro, la defensa argentina, que sostuvo la primacía de la Constitución y la soberanía del Estado para llevar adelante una expropiación. En ese marco, subrayó además una particularidad clave: el caso fue juzgado por un tribunal estadounidense aplicando legislación argentina.
“El fallo dice que bajo ley argentina no se podía reclamar por esa vía”, precisó, y aclaró que la sentencia no se expide sobre si la expropiación fue correcta o no, sino sobre la validez del reclamo en esos términos.
En el marco de un nuevo aniversario del último golpe militar en Argentina este 24 de marzo, en esta edición de Gambito de Datos conversamos con el consultor Gustavo Córdoba, de la consultora Zuban, responsable del informe “Domingo de Datos”, que indaga sobre el humor social y las opiniones de la ciudadanía.
En diálogo con Hernán Cappiello Córdoba planteó que, a pesar del descontento, existe un consenso muy fuerte en torno al sistema democrático. “La democracia como valor se ha confirmado en términos mayoritarios”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que ese respaldo convive con una evaluación crítica del funcionamiento del sistema: cerca del 48% considera que el desempeño democrático es inadecuado. Dentro de ese universo, explicó, aparecen con mayor peso las mujeres y los mayores de 60 años, dos sectores que hoy expresan niveles más altos de insatisfacción.
El informe también revela otras cuestiones: el porcentaje de personas que cree que el sistema educativo prepara a los jóvenes para vivir en democracia es bajo. Aun así, Córdoba descartó que se trate de una democracia frágil. “Los sistemas funcionan, la división de poderes funciona y el periodismo sigue cumpliendo un rol crítico”, afirmó. Para el analista, el problema central no es institucional sino de expectativas: “Desde la pandemia para acá, las sociedades sobre generan expectativas y los gobiernos han perdido capacidad de maniobra”.
En ese sentido, explicó que el malestar no surge de manera abrupta, sino que está profundamente vinculado a la situación económica. Y agregó: “En las elecciones legislativas la sociedad lo votó a Milei por tercera vez, le dio músculo y una posición de poder. Ahora le exige respuestas económicas».
«El triunfo de octubre sobregeneró expectativas económicas y el Gobierno de Milei no tenía plan b», concluyó.
El Caso Libra domina la agenda política en este arranque de la semana
En Gambito de Datos conversamos con el Diputado del Socialismo Esteban Paulón, quién participa este lunes de una conferencia de prensa junto con una comisión de legisladores que investigaron la causa.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Paulón dijo que desde la comisión «buscamos que justicia ordene esta investigación como corresponde y de parte nuestra prestaremos toda la colaboración».
«Lo que aparecieron son los peritajes a los dispositivos, fundamentalmente de Novelli donde aparecen la cantidad de llamadas y comunicaciones en todo lo que fue el circuito de Libra. Cuando uno ve eso encuentra una sincronía que habla de una participación a sabiendas del presidente en esto», explicó.