El Gobierno avanza con cambios en el régimen de Zona Fría y millones de usuarios podrían enfrentar aumentos en las tarifas de gas. La propuesta reduce la cantidad de beneficiarios, en un contexto donde crece el debate sobre el costo fiscal y la focalización de la ayuda estatal. ¿Quiénes dejarían de recibir el subsidio al gas?
¿Por qué el actual esquema de Zona Fría es cuestionado como “regresivo”?
¿Qué impacto podrían tener estos cambios en las tarifas de los hogares?
En este episodio de Economía de Bolsillo, analizamos el proyecto de recorte de Zona Fría, y te explicamos cómo cambiaría el sistema de subsidios energéticos
Para eso, Mariana Shaalo conversó con Federico Bellich, economista de la Fundación Mediterránea.
En una nueva columna en Asuntos Públicos, Victoria Terzaghi analizó la media sanción que obtuvo en Diputados el proyecto impulsado por el Gobierno para modificar el régimen de Zona Fría, un sistema que hoy alcanza a más de 4 millones de hogares con descuentos en las tarifas de gas.
Según explicó, el debate estuvo atravesado por cierta confusión alrededor del concepto de subsidio. Originalmente, el esquema funcionaba a través de un fondo fiduciario financiado por todos los usuarios del sistema, destinado a asistir a unas 900 mil familias de las provincias más frías del país con descuentos de hasta el 50% en la tarifa.
Sin embargo, en 2021 el régimen se amplió e incorporó a cerca de 3 millones de usuarios más en provincias y ciudades como Córdoba, Santa Fe y Mar del Plata. Allí, señaló Terzaghi, el esquema empezó a cambiar: el fondo dejó de alcanzar y el Estado comenzó a aportar recursos para sostenerlo.
La periodista también destacó que el actual Gobierno incrementó el porcentaje que todos los usuarios pagan para financiar ese fondo, llevándolo del 4% al 7,5% en las boletas. En ese contexto, planteó que el problema pasa por cómo se distribuye el beneficio: “Una cosa es asistir a una familia humilde de la Patagonia y otra muy distinta es subsidiar una casa de alquiler en Mar del Plata”, sintetizó.