En esta edición de El que calla otorga conversamos con Violeta Carrera Pereyra, socióloga e investigadora del Instituto Argentina Grande, sobre el deterioro del mercado laboral, la pérdida sostenida de empleo privado registrado y el crecimiento de la informalidad como alternativa para quienes pierden sus puestos de trabajo.
En diálogo con Marcelo Veneranda, Carrera Pereyra analizó los datos que muestran doce meses consecutivos de caída del empleo privado registrado, con una pérdida acumulada de alrededor de 135.500 puestos de trabajo. Según explicó, desde que comenzó el registro mensual en 2009 nunca se había producido una secuencia de doce meses seguidos de retroceso. Si bien otros períodos registraron caídas más abruptas, advirtió que actualmente se observa un deterioro sostenido “por goteo” y sin señales claras de reversión.
La socióloga señaló además que la pérdida de puestos asalariados no está siendo compensada por el crecimiento del monotributo. Durante el último año se incorporaron alrededor de 49 mil monotributistas, una cifra insuficiente frente a la destrucción del empleo privado registrado. “Hoy ni siquiera el monotributo es refugio”, sostuvo, y advirtió que una parte de quienes pierden su trabajo está pasando directamente a formas más precarias e informales de generación de ingresos.
Carrera Pereyra explicó que este fenómeno permite entender por qué la tasa de desempleo oficial, ubicada en el 7,8%, no refleja por completo las dificultades que atraviesa el mercado laboral. La medición considera ocupada a una persona que haya trabajado al menos una hora remunerada durante el período relevado, aun cuando sobreviva mediante changas, trabaje pocas horas o continúe buscando otra ocupación. Para captar esa realidad, el Instituto Argentina Grande utiliza una medición complementaria de “desempleo ampliado”, que incorpora a quienes trabajan menos de 35 horas semanales y buscan activamente trabajar más. Al considerar ambas dimensiones, el indicador alcanza el 15,5%.
A este escenario se suma la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y las dificultades crecientes de los hogares para llegar a fin de mes. Según detalló, una de las estrategias que más aumentó fue recurrir al endeudamiento con entidades financieras: actualmente el 14% de los hogares utiliza esa herramienta para cubrir sus gastos mensuales, mientras también crece el uso de ahorros. “Hoy no sube el desempleo porque cambió el mercado laboral”, resumió Carrera Pereyra, al señalar que las nuevas formas de autoempleo permiten generar algún ingreso, pero no implican una mejora.
En esta edición de Puerta Uno conversamos con Eugenia Mitchelstein, politóloga, docente universitaria y especialista en comunicación política, medios digitales y opinión pública, sobre los cambios en la manera de consumir noticias, el crecimiento de las redes sociales y la inteligencia artificial como fuentes de información y la creciente desconfianza hacia los medios tradicionales.
En diálogo con Luis Cortina y Astrid Pikielny, Mitchelstein analizó los resultados del Digital News Report de Reuters Institute, que muestran que a nivel global el 54% de las personas utiliza las redes sociales para informarse. En la Argentina esa proporción asciende al 61%. También destacó el rápido crecimiento de los chatbots de inteligencia artificial: mientras el 9% de los argentinos afirma utilizarlos para acceder a noticias, el año pasado esa cifra era de apenas el 4%.
La especialista explicó que este cambio también está modificando el vínculo entre los lectores y los medios. Cada vez menos personas ingresan directamente a los portales y una parte importante de las noticias llega a través de Instagram, YouTube u otras plataformas, muchas veces sin que el usuario recuerde qué medio produjo originalmente ese contenido. Según señaló, esto implica una ruptura del tradicional “contrato de lectura”, por el cual las audiencias elegían determinados medios porque se identificaban con su enfoque, sus periodistas o su manera de presentar la información.
Mitchelstein también puso el foco en la fuerte crisis de confianza: apenas el 26% de los argentinos dice confiar en las noticias. Aclaró que esta desconfianza no alcanza únicamente al periodismo, sino que forma parte de un fenómeno más amplio que atraviesa a los partidos políticos, la Justicia, los sindicatos y otras instituciones. En ese escenario, consideró que Javier Milei logró interpretar un malestar que ya existía y potenciarlo desde su discurso. “Milei es una antena: percibe el enojo con las instituciones y lo expresa de esa manera”, sostuvo.
Por último, analizó el crecimiento del streaming, un formato en el que la Argentina se convirtió en un caso particular por la existencia de canales que transmiten en vivo durante gran parte del día. Según explicó, a diferencia de los medios periodísticos tradicionales, estos espacios están pensados principalmente para ofrecer entretenimiento y compañía, y no necesariamente para producir noticias. Esa diferencia, advirtió, también supone estructuras y mecanismos de chequeo distintos frente a la circulación de información.
En esta edición de El lunes puede esperar conversamos con el presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA) sobre las modificaciones introducidas por el DNU 70/2023 en el ejercicio de la profesión y las advertencias del sector frente al proceso de desregulación del comercio exterior impulsado por el Gobierno.
En diálogo con Lorena Rodríguez, explicó que los despachantes de aduana son profesionales independientes que representan a importadores y exportadores ante los organismos vinculados al comercio exterior. Según señaló, antes del DNU debían acreditar conocimientos y aprobar un examen ante la Aduana para obtener su matrícula, mientras que con el nuevo régimen cualquier persona que cumpla determinados requisitos administrativos puede incorporarse al registro. “No se puede desvalorizar de esta manera una profesión”, cuestionó.
El representante del CDA advirtió que la capacitación resulta especialmente importante por las responsabilidades involucradas en las operaciones de comercio exterior. Mencionó controles sanitarios, de seguridad y tributarios, además de la correcta clasificación de las mercaderías. Un error en esos procedimientos, explicó, puede derivar en diferencias impositivas y multas que finalmente recaen sobre el importador o exportador. “Nosotros somos una garantía para el servicio aduanero porque hacemos un control anticipado”, sostuvo.
También cuestionó la creación de un registro único que no permite distinguir fácilmente entre quienes acreditaron su idoneidad bajo el régimen anterior y quienes comenzaron a operar después de la desregulación. Según planteó, esto dificulta que las empresas puedan saber con claridad qué formación tiene la persona que están contratando para representarlas ante la Aduana.
Por último, aclaró que el sector no se opone de manera general a la desregulación y reconoció que existen cambios que pueden reducir costos y facilitar el comercio exterior. Sin embargo, reclamó que esas reformas no impliquen una “desprofesionalización” de la actividad. El Centro propuso, como primera medida, separar los registros y, en una instancia más amplia, recuperar los requisitos de capacitación y evaluación que regían anteriormente. “No estamos en desacuerdo con la desregulación; lo que no queremos es la desprofesionalización”, concluyó.
La reciente derrota que sufrieron los libertarios en el senado al no lograr avanzar con la Ley de Tierras y la Ley de Fuego parece haberse convertido en un momento bisagra en la relación entre la casa rosada y los gobernadores aliados
Algunos mandatarios provinciales, en especial del norte del país, dieron varias señales de autonomía y dejaron trascender que apuntan a reconfigurar su relación con el Gobierno de Milei.
Esto genera preocupación en la Casa Rosada ya que estos votos que manejan en el Congreso son esenciales para avanzar con las reformas que pretende el Gobierno.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Facundo Manes, neurocientífico, investigador y autor, a propósito de la publicación de su nuevo libro «Vulnerables. El coraje de ser humanos. Emoción, resiliencia y fortaleza en tiempos inciertos». Durante la entrevista habló sobre su libro, analizó la crisis de salud mental que atraviesan las sociedades contemporáneas y también reflexionó sobre el escenario político y social argentino.
En diálogo con Cata de Elía, Manes planteó que existe una paradoja entre el progreso material alcanzado durante las últimas décadas y el deterioro del bienestar subjetivo. Si bien buena parte de la humanidad tiene hoy mayor acceso a tecnología, información, medicamentos y comodidades, señaló que simultáneamente aumentaron los problemas de ansiedad, estrés, insomnio, burnout y falta de propósito. “El bienestar material no se correlaciona con el bienestar subjetivo”, resumió.
En ese contexto, cuestionó especialmente el discurso del presidente Javier Milei y consideró que una narrativa política basada en la agresividad y el miedo puede profundizar el malestar psicológico. Manes reconoció que Milei logró interpretar el hartazgo que atravesaba a buena parte de la sociedad en 2023 y valoró la necesidad de ordenar la macroeconomía y reducir la inflación. Sin embargo, cuestionó el costo social del programa y el modelo de país que, a su juicio, propone el Gobierno. “Con el modelo de Milei, Argentina va a ser un país del 20% al que le va bien y del 80% al que le va mal, sin clase media”, sostuvo.
El neurocientífico también trazó un paralelismo entre el actual oficialismo y el kirchnerismo, a los que definió como expresiones populistas que ofrecen respuestas simples frente a problemas complejos y deterioran el funcionamiento institucional. En ese sentido, consideró que la Argentina necesitará construir una alternativa política diferente a ambos espacios. “Para mí Milei y el kirchnerismo son dos caras de una misma moneda”, afirmó, y sostuvo que el desafío será reconstruir una propuesta capaz de conservar la frescura que la sociedad buscó en 2023, pero orientada a “construir y no destruir”.
Por último, Manes volvió sobre uno de los principales planteos de su nuevo libro: reivindicar la vulnerabilidad como una característica esencial de las personas y no como una debilidad. Frente a una cultura que premia la apariencia de fortaleza permanente, sostuvo que reconocer los propios límites permite construir vínculos, desarrollar resiliencia y atravesar mejor períodos de incertidumbre. Además, puso especial atención sobre la situación de los jóvenes, atravesados por las consecuencias de la pandemia, la incertidumbre económica, la desigualdad y una revolución tecnológica que modifica profundamente las formas de relacionarse. “Lo más importante para la vida es el vínculo humano y para eso se necesita ser vulnerable”, concluyó.
En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Adriana Serquis, diputada nacional por Río Negro de Fuerza Patria, física y expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), sobre la situación del sistema científico argentino, los retiros voluntarios en el organismo y el futuro de proyectos estratégicos vinculados con la tecnología nuclear.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Serquis describió como “desolador” el panorama que atraviesa el área de Ciencia y Tecnología y cuestionó la fuerte reducción de los recursos destinados al sector. Según señaló, el presupuesto de la función Ciencia y Técnica pasó de representar alrededor del 0,3% del PBI en 2023 al 0,14%, lejos de los objetivos establecidos por la legislación vigente. A esto sumó la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, despidos, renuncias y, recientemente, la apertura de retiros voluntarios en la CNEA.
La diputada advirtió especialmente por la salida de investigadores y profesionales altamente especializados. “Nos encontramos con jóvenes que nos dicen que no ven futuro, que invirtieron parte de su vida en formarse y ahora se quedan afuera”, señaló. En ese sentido, sostuvo que la situación resulta particularmente grave en el sector nuclear, un área que durante décadas logró mantenerse como una política estratégica del Estado argentino y que desarrolló capacidades tanto en generación de energía como en medicina nuclear e investigación.
Serquis puso como ejemplo el proyecto CAREM, el reactor modular pequeño desarrollado en la Argentina que, según explicó, podía posicionar al país entre los actores con capacidad propia para desarrollar y eventualmente exportar este tipo de tecnología. Sin embargo, cuestionó que el proyecto haya quedado detenido y desfinanciado mientras parte del personal especializado comienza a emigrar hacia empresas extranjeras. “En ningún país del mundo entienden por qué Argentina está dejando de lado estos proyectos y por qué estamos dejando ir a la gente formada”, afirmó.
Por último, planteó que el desarrollo de sectores como Vaca Muerta o la minería no será suficiente para garantizar un crecimiento sostenido si la Argentina no logra incorporar conocimiento y tecnología a sus recursos naturales. En ese sentido, defendió la inversión en ciencia como una herramienta económica y estratégica para el país. “Aunque explotes Vaca Muerta y la minería, si a todo eso no le agregás conocimiento y tecnología, no va a servir para un verdadero despegue”, concluyó.