En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Bernardo Saravia Frías, ex procurador del Tesoro durante el Gobierno de Mauricio Macri, quien analizó el reciente fallo a favor de la Argentina en la causa por la expropiación de YPF.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Saravia Frías definió la decisión judicial como “un gran triunfo para la Argentina”, no solo por su impacto económico —equivalente a cerca del 3% del PBI— sino también por lo que implica en términos institucionales. Según explicó, el resultado trasciende lo fiscal y representa una verdadera política de Estado sostenida en el tiempo: “Lo importante es que se mantuvo una estrategia a lo largo de tres gestiones diferentes y se alcanza un resultado de enorme valor para el país”.
En ese sentido, destacó el rol de los abogados del Estado y la continuidad del trabajo más allá de los cambios de signo político. “Es una demostración de lo que los argentinos podemos hacer más allá de las diferencias”, señaló, al tiempo que remarcó que el punto de inflexión en la causa se dio en 2015, cuando se redefinió la estrategia en un escenario adverso.
Sobre el trasfondo jurídico del caso, Saravia Frías explicó que el conflicto puso en tensión dos sistemas legales distintos: por un lado, la postura del demandante —basada en el derecho anglosajón, que prioriza el contrato— y, por otro, la defensa argentina, que sostuvo la primacía de la Constitución y la soberanía del Estado para llevar adelante una expropiación. En ese marco, subrayó además una particularidad clave: el caso fue juzgado por un tribunal estadounidense aplicando legislación argentina.
“El fallo dice que bajo ley argentina no se podía reclamar por esa vía”, precisó, y aclaró que la sentencia no se expide sobre si la expropiación fue correcta o no, sino sobre la validez del reclamo en esos términos.
En el marco de un nuevo aniversario del último golpe militar en Argentina este 24 de marzo, en esta edición de Gambito de Datos conversamos con el consultor Gustavo Córdoba, de la consultora Zuban, responsable del informe “Domingo de Datos”, que indaga sobre el humor social y las opiniones de la ciudadanía.
En diálogo con Hernán Cappiello Córdoba planteó que, a pesar del descontento, existe un consenso muy fuerte en torno al sistema democrático. “La democracia como valor se ha confirmado en términos mayoritarios”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que ese respaldo convive con una evaluación crítica del funcionamiento del sistema: cerca del 48% considera que el desempeño democrático es inadecuado. Dentro de ese universo, explicó, aparecen con mayor peso las mujeres y los mayores de 60 años, dos sectores que hoy expresan niveles más altos de insatisfacción.
El informe también revela otras cuestiones: el porcentaje de personas que cree que el sistema educativo prepara a los jóvenes para vivir en democracia es bajo. Aun así, Córdoba descartó que se trate de una democracia frágil. “Los sistemas funcionan, la división de poderes funciona y el periodismo sigue cumpliendo un rol crítico”, afirmó. Para el analista, el problema central no es institucional sino de expectativas: “Desde la pandemia para acá, las sociedades sobre generan expectativas y los gobiernos han perdido capacidad de maniobra”.
En ese sentido, explicó que el malestar no surge de manera abrupta, sino que está profundamente vinculado a la situación económica. Y agregó: “En las elecciones legislativas la sociedad lo votó a Milei por tercera vez, le dio músculo y una posición de poder. Ahora le exige respuestas económicas».
«El triunfo de octubre sobregeneró expectativas económicas y el Gobierno de Milei no tenía plan b», concluyó.
El Caso Libra domina la agenda política en este arranque de la semana
En Gambito de Datos conversamos con el Diputado del Socialismo Esteban Paulón, quién participa este lunes de una conferencia de prensa junto con una comisión de legisladores que investigaron la causa.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Paulón dijo que desde la comisión «buscamos que justicia ordene esta investigación como corresponde y de parte nuestra prestaremos toda la colaboración».
«Lo que aparecieron son los peritajes a los dispositivos, fundamentalmente de Novelli donde aparecen la cantidad de llamadas y comunicaciones en todo lo que fue el circuito de Libra. Cuando uno ve eso encuentra una sincronía que habla de una participación a sabiendas del presidente en esto», explicó.
En una nueva edición de Gambito de Datos, Hernán Cappiello centró su editorial en los movimientos que comienzan a delinear una nueva etapa en la relación entre el Gobierno y la Justicia, a partir de la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia y la decisión de avanzar con la designación de alrededor de 200 jueces para cubrir vacantes en todo el sistema judicial.
Hoy la Justicia argentina tiene cerca de un 37% de vacantes, un nivel que amenaza con volver inoperantes algunos tribunales. Por ejemplo, la Cámara Penal Económica debería tener seis jueces y actualmente funciona con apenas dos.
En ese escenario, Mahiques anunció que buscará reactivar los concursos y avanzar con las designaciones pendientes, revisando las ternas ya elaboradas y actualizando los informes de los candidatos.
Pero esto también tiene una dimensión política. La posibilidad de nombrar cerca de 200 jueces abre una oportunidad para reconfigurar el mapa del Poder Judicial, algo que inevitablemente recuerda a otros momentos de la historia argentina.
Cappiello trazó un paralelismo con la década del 90. En aquellos años, el presidente Carlos Menem duplicó la cantidad de jueces federales, pasando de seis a doce juzgados en Comodoro Py. La jugada permitió construir una nueva Justicia Federal alineada con el poder político. En esa época nació incluso una expresión que se volvió famosa: los “jueces 4×4”, un apodo que surgió a partir de un título de Clarín que describía cómo el estacionamiento de los tribunales se llenaba de camionetas de alta gama, símbolo de una época.
Treinta años después, la llegada de Mahiques al Ministerio y de Santiago Viola como viceministro —quien además será representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura— implica una incidencia directa del Gobierno y de Karina Milei.
Ambos nombres, además, llegan con antecedentes conocidos en el mundo judicial. Mahiques es hijo del juez de Casación Carlos Mahiques y mantiene vínculos fluidos con jueces federales y camaristas. Viola, por su parte, fue abogado de Lázaro Báez y su trayectoria incluye vínculos con el mundo de la inteligencia y un procesamiento del que posteriormente fue sobreseído.
Para Cappiello, estos movimientos también reflejan un cambio en el equilibrio interno del Gobierno. La designación de Mahiques marca el regreso de Karina Milei al centro del poder político, en una pulseada interna que habría ganado frente al asesor presidencial Santiago Caputo, uno de los arquitectos de la estrategia política y comunicacional del oficialismo.
El nuevo esquema abre una etapa distinta dentro del Gobierno. Tras la salida de Mariano Cúneo Libarona del Ministerio de Justicia, el gabinete también muestra una renovación importante: de los funcionarios originales del inicio de la gestión, apenas permanecen Luis Caputo y Sandra Pettovello.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa escalando y ya generó impactos en distintas regiones del mundo. Para analizar la evolución de la guerra y sus posibles consecuencias geopolíticas, en Gambito de Datos conversamos con Hugo Llorens, diplomático retirado de Estados Unidos y exembajador en Afganistán.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Llorens sostuvo que la respuesta de Irán ha sido fuerte y que su estrategia de apunta a expandir la inestabilidad regional. Según explicó, los ataques fueron contra países del Golfo, en un intento de ampliar el alcance del conflicto.
El diplomático destacó además la importancia estratégica de la región en el mercado energético global. Recordó que por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 25% del petróleo mundial, lo que convierte cualquier escalada militar en un factor inmediato de presión sobre los precios internacionales de la energía. “Entramos en la segunda semana del conflicto con una situación muy dinámica y peligrosa”, advirtió.
En el plano internacional, Llorens señaló que varios países europeos hubieran preferido mantener abierto el canal diplomático. Europa, explicó, apostaba a continuar las negociaciones que se venían desarrollando en Ginebra.
Respecto de la estrategia de norteamericana, el exembajador descartó por ahora la posibilidad de una invasión terrestre en Irán. «Eso lo acercaría mucho a experiencias como la de Irak. El enfoque estadounidense está centrado en una campaña aérea de gran escala», explicó. En ese sentido, anticipó que en los próximos días podría intensificarse el operativo militar con el uso de bombarderos pesados, con una capacidad de fuego considerablemente mayor a la desplegada hasta el momento.
De todos modos, Llorens remarcó que tampoco conviene al presidente Donald Trump que el conflicto se extienda demasiado en el tiempo. Según señaló, la operación militar no cuenta con un respaldo fuerte dentro de la opinión pública estadounidense, que hoy está más preocupada por cuestiones económicas y laborales.
“El pueblo de Estados Unidos está más enfocado en la economía y el empleo”, explicó. En ese contexto, consideró que Trump asumió un riesgo político al escalar el conflicto con Irán. Si bien el mandatario tuvo resultados en otros escenarios internacionales —como en el caso venezolano—, el frente iraní es mucho más complejo y podría traerle muchas consecuencias.
Según explicó el diplomático, la estrategia iraní apunta a prolongar el conflicto y elevar el costo político para Trump. Por eso, estimó que si bien la guerra podría no extenderse demasiado en términos estrictamente militares, sí puede generar tensiones sostenidas en la región.
El impacto energético aparece como una variable clave. Llorens recordó que uno de los principios centrales de la política económica de Trump es garantizar energía barata, algo que el presidente considera fundamental para sostener la prosperidad económica de Estados Unidos.