El Gobierno pasó de la ofensiva a la trinchera.
Javier Milei venía marcando el pulso de las semanas, desde la asamblea legislativa en el Congreso hasta la Argentina Week en Nueva York. Esta semana insistió en el homenaje a Adam Smith de que el problema está en los kirchneristas y los empresarios, los villanos de esta película.
Sin embargo, todo parece haber cambiado ya que el Gobierno entró a la defensiva en un conjunto de frentes cada vez más amplio. No solo por el caso Libra y las conversaciones y documentos que salen del celular de Novelli, sino también por el escándalo del caso Adorni. Las revelaciones de los viajes y ahora las denuncias por una propiedad en Exaltación de la Cruz.
El juez Ariel Lijo pidió la factura del viaje de Adorni a Punta del Este. Se trata de un vuelo que cuesta 10 mil dólares, más de 4 sueldos de los que percibe el Jefe de Gabinete, gastados en un fin de semana. La diputada Marcela Pagano denunció a Adorni por haberse comprado una casa en un country y no haberla declarado
Lo curioso de la defensa en estos dos frentes fue el silencio. Aún hoy, los Milei siguen sin dar explicaciones serias del caso Libra.
Ante esta realidad, no hay trinchera que aguante
Escuchá el editorial de Marcelo Veneranda en El que calla otorga
