Federico Milenaar realizó una nueva entrega de su columna semanal en El lunes puede esperar, donde analizó dos de los temas políticos que marcaron la semana: la masiva marcha universitaria y las tensiones crecientes entre el PRO y La Libertad Avanza.
En primer lugar, el columnista se refirió a la movilización en defensa de las universidades públicas, que volvió a mostrar una convocatoria contundente en todo el país. Sin embargo, lejos de retroceder, el Gobierno redobló la apuesta y distintos funcionarios salieron a ratificar que no cumplirán con la actualización presupuestaria que establece la Ley de Financiamiento Universitario.
Según explicó Milenaar, desde el oficialismo insisten en presentar tanto la ley como la marcha como una maniobra opositora orientada a desgastar al Gobierno. Mientras tanto, el conflicto quedó encaminado hacia una definición judicial que terminará resolviéndose en la Corte Suprema.
El columnista señaló además que los números alrededor del sistema universitario son difíciles de discutir: los salarios docentes acumulan una caída cercana al 40% y, sin actualización de partidas, el deterioro presupuestario continúa profundizándose y deja en evidencia la desfinanciación que está llevando a cabo el Gobierno en este sector.
La columna también pasó por el vínculo entre el PRO y el oficialismo. Esta semana, el ex presidente encabezó un acto en Vicente López donde volvió a dejar en claro que el PRO seguirá acompañando al Gobierno, aunque marcando públicamente sus diferencias.
En ese contexto, Milenaar recordó el duro comunicado que el PRO difundió días atrás contra Manuel Adorni, al que acusaron de “atentar contra el cambio”. Para Macri, empezar a señalar los errores del oficialismo también es una forma de cuidar políticamente al propio PRO.
El problema para el partido amarillo, explicó el columnista, es que enfrenta una estrategia compleja y contradictoria. En la provincia de Buenos Aires parece casi obligado a acordar con La Libertad Avanza para competir contra Axel Kicillof. Pero en la Ciudad de Buenos Aires el escenario es completamente distinto: allí no aparece viable una alianza y los libertarios, incluso con Patricia Bullrich como posible candidata, amenazan directamente el principal bastión histórico del PRO.
“Esta estrategia dual hace que todo sea bastante confuso”, señaló Milenaar. Y agregó que, en el fondo, Macri intenta recuperar capacidad de negociación elevando el perfil y endureciendo el tono hacia el Gobierno. “¿Cómo negociás una alianza con alguien que sabe que no tenés poder de daño?”, planteó.
Por eso, según interpretó el columnista, el ex presidente busca mostrar que el PRO todavía tiene margen para competir por afuera y complicarle electoralmente al oficialismo si las negociaciones no llegan a buen puerto.
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