En una nueva columna en Ya no hay vuelta atrás, Mariano Espina analizó el acuerdo anunciado durante el viaje de Javier Milei a Estados Unidos, mediante el cual agencias de crédito estadounidenses dispondrán de hasta 7.000 millones de dólares para financiar inversiones vinculadas con infraestructura y energía en la Argentina, siempre que los proyectos involucren la contratación de empresas de ese país.

Espina explicó que uno de los principales proyectos alcanzados es Argentina LNG, la iniciativa que encabeza YPF para producir gas en Vaca Muerta, transportarlo hasta Río Negro y convertirlo allí en gas natural licuado para su exportación. Según detalló, YPF podría acceder a un financiamiento de hasta 6.000 millones de dólares destinado a la contratación de servicios de compañías estadounidenses. “Estados Unidos presta plata, pero esa plata tiene que ir a que vos pagues proveedores de Estados Unidos”, aclaró.

El periodista destacó la magnitud de Argentina LNG, un proyecto que estimó en alrededor de 51.000 millones de dólares y que YPF desarrolla junto con la italiana Eni y XRG, de Emiratos Árabes Unidos. En ese contexto, puso el foco en la gestión de Horacio Marín al frente de la petrolera y en el cambio de orientación que impulsó dentro de la compañía, con una mayor búsqueda de rentabilidad, financiamiento e inserción en los mercados internacionales. También resaltó su política de comunicación y su disposición a explicar públicamente los proyectos de una industria que tradicionalmente mantuvo un perfil más reservado.

Claudio Gurmindo y Federico Galligani se sumaron al debate sobre la figura de Marín y su posible proyección más allá de YPF. Los periodistas destacaron su capacidad para mantener diálogo con sectores de posiciones políticas muy diferentes y plantearon el interrogante sobre si ese nivel de consenso podría convertirlo, en algún momento, en una figura con proyección política. Espina recordó en ese sentido que Mauricio Macri llegó a mencionar su nombre como posible jefe de Gabinete tras la salida de Guillermo Francos, aunque señaló que dentro del sector energético aquella propuesta fue interpretada de otra manera: como un intento del expresidente de colocar a una persona propia al frente de YPF.

Más allá de esas especulaciones, Espina remarcó que Marín mantiene una fuerte identificación con el Gobierno de Milei y que su objetivo declarado continúa puesto en la petrolera. Sin embargo, ante la discusión sobre la aparición de outsiders en la política nacional, los periodistas dejaron planteada una pregunta: si su perfil de gestión, sus buenos vínculos y la aceptación que mantiene en sectores diferentes podrían darle, más adelante, una eventual proyección política.

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