En una nueva edición de Asuntos Públicos, Gabriel Merino, sociólogo, investigador y analista de política internacional, analizó las consecuencias de la derrota republicana en las elecciones legislativas de Estados Unidos y los desafíos que enfrentará Donald Trump durante la segunda mitad de su mandato. También abordó las divisiones internas del oficialismo, el conflicto con Irán y el futuro de los movimientos conservadores estadounidenses.

En diálogo con Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey,  Merino sostuvo que el resultado electoral dejó a Trump en una posición de debilidad política. “Se convirtió en un pato súper rengo”, afirmó, y explicó que a la imposibilidad de buscar una nueva reelección se suma la pérdida del control de ambas cámaras del Congreso y una baja aprobación de su gestión. Además, destacó las movilizaciones sociales contra el Gobierno y advirtió que el uso de herramientas institucionales, como el veto presidencial, podría profundizar el descontento. “Si no hay una legitimidad real en la calle, social, la utilización o el abuso de mecanismos institucionales formales pueden ser contraproducentes y disparar aún más el malestar”, señaló.

El especialista también anticipó una disputa por el liderazgo del Partido Republicano entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente, J. D. Vance. Según explicó, las diferencias dentro del oficialismo se manifiestan especialmente en la política exterior. “El resultado electoral en gran medida se debe al error estratégico de la guerra contra Irán”, consideró. Sin embargo, advirtió que Trump podría intentar redoblar la apuesta militar: “Es difícil ese escenario, pero no hay que descartarlo”.

En ese sentido, Merino sostuvo que el presidente estadounidense acumula una serie de reveses internacionales, entre los que mencionó las dificultades en la disputa comercial y tecnológica con China, la continuidad de la guerra en Ucrania y el resultado electoral en Brasil. También señaló que una eventual escalada militar sin suficiente respaldo político podría agravar la crisis de su administración e incluso abrir la posibilidad de un impeachment.

Al analizar las consecuencias para la derecha internacional, Merino planteó que la derrota de Trump representa un golpe para los movimientos conservadores alineados con su liderazgo, aunque descartó que implique su desaparición. “No es un fenómeno superficial. No es un fenómeno de un personaje meramente como Trump, es un fenómeno más estructural”, explicó.

Por otra parte, el analista consideró que el Partido Demócrata logró capitalizar el descontento social, especialmente a partir de las dificultades económicas que atraviesa la población estadounidense: “Los demócratas entendieron que hay un problema clave en Estados Unidos: el declive lo paga sobre todo la clase trabajadora”.

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