NO HAY TRINCHERA QUE AGUANTE; POR MARCELO VENERANDA

NO HAY TRINCHERA QUE AGUANTE; POR MARCELO VENERANDA

El Gobierno pasó de la ofensiva a la trinchera.

Javier Milei venía marcando el pulso de las semanas, desde la asamblea legislativa en el Congreso hasta la Argentina Week en Nueva York. Esta semana insistió en el homenaje a Adam Smith de que el problema está en los kirchneristas y los empresarios, los villanos de esta película.

Sin embargo, todo parece haber cambiado ya que el Gobierno entró a la defensiva en un conjunto de frentes cada vez más amplio. No solo por el caso Libra y las conversaciones y documentos que salen del celular de Novelli, sino también por el escándalo del caso Adorni. Las revelaciones de los viajes y ahora las denuncias por una propiedad en Exaltación de la Cruz.

El juez Ariel Lijo pidió la factura del viaje de Adorni a Punta del Este. Se trata de un vuelo que cuesta 10 mil dólares, más de 4 sueldos de los que percibe el Jefe de Gabinete, gastados en un fin de semana. La diputada Marcela Pagano denunció a Adorni por haberse comprado una casa en un country y no haberla declarado

Lo curioso de la defensa en estos dos frentes fue el silencio. Aún hoy, los Milei siguen sin dar explicaciones serias del caso Libra.

Ante esta realidad, no hay trinchera que aguante

Escuchá el editorial de Marcelo Veneranda  en El que calla otorga

INTERNA EN EL GOBIERNO, ESCÁNDALO CRIPTO Y DUDAS SOBRE LA ECONOMÍA

INTERNA EN EL GOBIERNO, ESCÁNDALO CRIPTO Y DUDAS SOBRE LA ECONOMÍA

En su streaming habitual, Ramón Indart  analizó la crisis interna en la cúpula del Gobierno tras el caso Adorni, el impacto del escándalo de la criptomoneda Libra y las dificultades del oficialismo para sostener la baja de la inflación en un contexto de tensión económica.

El eje central del análisis estuvo puesto en la interna dentro del Gobierno, que según Indart atraviesa uno de sus momentos más delicados. La filtración del video que involucra al vocero Manuel Adorni no fue leída como un hecho aislado, sino como el resultado de disputas de poder dentro del propio oficialismo.

Para el periodista, el dato clave no es el contenido del video sino su origen: “vino de adentro”. Esa interpretación abre dos hipótesis principales dentro del esquema de poder: sectores vinculados a Santiago Caputo o áreas bajo la órbita de Patricia Bullrich. En ambos casos, la conclusión es la misma: el Gobierno enfrenta filtraciones internas y desconfianza en su núcleo más cercano.

En ese contexto, la figura de Karina Milei aparece como el centro del poder real. Indart sostuvo que el respaldo de la funcionaria es el principal motivo por el cual Adorni se mantiene en su cargo, pese al desgaste público. Al mismo tiempo, señaló un avance del karinismo sobre áreas clave del Estado, en tensión con otros sectores del oficialismo.

El conflicto no se limita a nombres propios. También impacta en la dinámica política y electoral, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde distintos actores del oficialismo proyectan candidaturas y el caso Adorni podría alterar ese escenario.

Otro de los puntos fuertes del programa fue el escándalo de la criptomoneda Libra. Indart repasó los audios que involucran al empresario Mauricio Noveli, donde se menciona presuntos pagos vinculados a Karina Milei. Según su análisis, estos elementos contradicen la versión oficial del presidente Javier Milei, quien había minimizado su rol en la promoción del proyecto.

El periodista también puso el foco en el accionar judicial, especialmente en la figura del fiscal Eduardo Taiano, a quien cuestionó por la falta de avances en la investigación. En paralelo, interpretó la designación de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia como un intento del Gobierno de reforzar su defensa en causas sensibles.

En el plano económico, el diagnóstico fue más cauteloso. Si bien el oficialismo logró bajar la inflación desde niveles altos, Indart advirtió que en los últimos meses se observa una dificultad para sostener esa tendencia. La suba de precios regulados, el impacto internacional —especialmente en energía— y el freno en la actividad económica configuran un escenario más complejo.

El dilema, según explicó, es claro: sostener la baja de la inflación con una economía enfriada o relajar las variables para reactivar la actividad a costa de mayores precios. En ese equilibrio inestable, comienzan a aparecer señales de desgaste en sectores productivos y comerciales.

Finalmente, el conductor vinculó este escenario económico con el frente político. Mientras el Gobierno mantiene niveles de poder y control interno, las tensiones acumuladas —tanto por la interna como por los escándalos— podrían empezar a erosionar su capacidad de gestión.

El panorama que traza el análisis combina así tres dimensiones: disputas dentro del oficialismo, riesgos judiciales en aumento y una economía que, aunque más ordenada en lo nominal, enfrenta dificultades para consolidar una recuperación sostenida.

Mirá el programa completo acá

MILEI, MÁS PALO QUE ZANAHORIA; POR MARCELO VENERANDA

MILEI, MÁS PALO QUE ZANAHORIA; POR MARCELO VENERANDA

Así como la semana estuvo cargada por el discurso de Milei en la Asamblea Legislativa, dónde cargó duramente contra el kirchnerismo y contra empresarios, esta semana estuvo cargada por otra presentación del presidente en Nueva York. Este fue en la Argentina Week, la semana pensada para atraer inversiones al país.

El evento fue llevado a cabo en un contexto difícil por la guerra. Milei arrancó con un discurso técnico enfocado en el modelo libertario, el superávit fiscal y la desregulación. Palabras dulces para los oídos de los inversionistas

El problema fue que al profundizar sobre esa desregulación, Milei volvió a machacar y lanzó una nueva oleada de críticas y acusaciones contra Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. Los trató de prebendarios, de chorros y hasta sugirió el pago de coimas. Vamos a dejar de lado el hecho de que un funcionario público como lo es un presidente, deslice conocer un delito (el pago de coimas) del que está obligado a denunciar.

Argentina Week está pensada para atraer inversiones. Comenzó con un presidente atacando públicamente a 2 de los empresarios más importantes del país. El mismo presidente que encabeza un Gobierno que tiene como uno de sus axiomas el hecho de que el sector privado, los empresarios son los que determinan el crecimiento de un país. No el estado.

Cabe preguntarse por qué Milei, que sabe la melodía que debe interpretar ante empresarios, eligió desafinar.

¿Por qué pelearse con los empresarios? Lo que resuena de fondo son los indicadores que marcan cierres, despidos y un achicamiento de la economía
¿El presidente necesita construir un nuevo villano ahora que el kirchnerismo no asusta tanto?
¿Son estos mismos empresarios los nuevos villanos que explican porque la historia no está funcionando?

En el medio hay historias que no ayudan. El Jefe de Gabinete Manuel Adorni con su mujer, coach ontológica, estuvieron en NY. acompañando al presidente. Tras la polémica desatada al conocer que su acompañante incluso viajó en el avión presidencial, Adorni declaró y sus explicaciones fueron aún peores. Afirmó acudir una semana a “deslomarse” a NY.

«No es el primer Gobierno que lo hace. Sin embargo, es el primero que levanta el dedo en contra de la casta, de los que viven y se aprovechan del estado, en los que le cuestan plata. «Ese es el problema de levantar el dedo, el problema de la moral y la doble moral», concluyó Marcelo Veneranda en nueva edición de El que calla otorga.

Escuchá el editorial completo acá

EL REGRESO DE KARINA MILEI AL CENTRO DEL PODER Y UNA JUSTICIA QUE RECUERDA A LOS 90; POR HERNÁN CAPPIELLO

EL REGRESO DE KARINA MILEI AL CENTRO DEL PODER Y UNA JUSTICIA QUE RECUERDA A LOS 90; POR HERNÁN CAPPIELLO

En una nueva edición de Gambito de DatosHernán Cappiello centró su editorial en los movimientos que comienzan a delinear una nueva etapa en la relación entre el Gobierno y la Justicia, a partir de la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia y la decisión de avanzar con la designación de alrededor de 200 jueces para cubrir vacantes en todo el sistema judicial.

Hoy la Justicia argentina tiene cerca de un 37% de vacantes, un nivel que amenaza con volver inoperantes algunos tribunales. Por ejemplo, la Cámara Penal Económica debería tener seis jueces y actualmente funciona con apenas dos.

En ese escenario, Mahiques anunció que buscará reactivar los concursos y avanzar con las designaciones pendientes, revisando las ternas ya elaboradas y actualizando los informes de los candidatos.

Pero esto también tiene una dimensión política. La posibilidad de nombrar cerca de 200 jueces abre una oportunidad para reconfigurar el mapa del Poder Judicial, algo que inevitablemente recuerda a otros momentos de la historia argentina.

Cappiello trazó un paralelismo con la década del 90. En aquellos años, el presidente Carlos Menem duplicó la cantidad de jueces federales, pasando de seis a doce juzgados en Comodoro Py. La jugada permitió construir una nueva Justicia Federal alineada con el poder político. En esa época nació incluso una expresión que se volvió famosa: los “jueces 4×4”, un apodo que surgió a partir de un título de Clarín que describía cómo el estacionamiento de los tribunales se llenaba de camionetas de alta gama, símbolo de una época.

Treinta años después, la llegada de Mahiques al Ministerio y de Santiago Viola como viceministro —quien además será representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura— implica una incidencia directa del Gobierno y de Karina Milei.

Ambos nombres, además, llegan con antecedentes conocidos en el mundo judicial. Mahiques es hijo del juez de Casación Carlos Mahiques y mantiene vínculos fluidos con jueces federales y camaristas. Viola, por su parte, fue abogado de Lázaro Báez y su trayectoria incluye vínculos con el mundo de la inteligencia y un procesamiento del que posteriormente fue sobreseído.

Para Cappiello, estos movimientos también reflejan un cambio en el equilibrio interno del Gobierno. La designación de Mahiques marca el regreso de Karina Milei al centro del poder político, en una pulseada interna que habría ganado frente al asesor presidencial Santiago Caputo, uno de los arquitectos de la estrategia política y comunicacional del oficialismo.

El nuevo esquema abre una etapa distinta dentro del Gobierno. Tras la salida de Mariano Cúneo Libarona del Ministerio de Justicia, el gabinete también muestra una renovación importante: de los funcionarios originales del inicio de la gestión, apenas permanecen Luis Caputo y Sandra Pettovello.

Escuchá el editorial completo acá.

MIENTRAS KARINA GANA PODER, EL GOBIERNO TENSIONA SU RELACIÓN CON EMPRESARIOS Y LA ECONOMÍA MUESTRA SEÑALES DE ENFRIAMIENTO

MIENTRAS KARINA GANA PODER, EL GOBIERNO TENSIONA SU RELACIÓN CON EMPRESARIOS Y LA ECONOMÍA MUESTRA SEÑALES DE ENFRIAMIENTO

En una nueva edición de su streaming semanal, el periodista Ramón Indart analizó la creciente centralidad de Karina Milei dentro del Gobierno, los cruces con sectores empresarios, la reconfiguración del poder judicial y los indicadores económicos que reflejan caída del consumo, del empleo y de la actividad industrial.

Uno de los focos principales del análisis fue el reordenamiento interno dentro del oficialismo. Según Indart, la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia representa un triunfo político de Karina Milei dentro del esquema de poder del gobierno de Javier Milei.

El periodista sostuvo que la llegada del nuevo ministro evidencia una derrota política del asesor presidencial Santiago Caputo, quien hasta ahora había tenido fuerte influencia en el armado institucional del oficialismo. Con esta decisión, el área judicial queda alineada con el sector que responde directamente a la secretaria general de la Presidencia.

Indart remarcó que el cambio no es menor: el Ministerio de Justicia deberá cubrir más de 200 vacantes en el Poder Judicial, lo que implica una capacidad de influencia significativa sobre el sistema judicial. En ese contexto, también mencionó los vínculos del nuevo ministro con el mundo judicial y político, lo que abre interrogantes sobre el impacto que puede tener en causas sensibles.

Otro eje del programa fue el enfrentamiento discursivo entre el Gobierno y parte del empresariado. Durante un evento con inversores en Estados Unidos, el presidente Milei criticó públicamente a empresarios como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a quienes acusó de haber sido beneficiarios de un sistema económico protegido por el Estado.

Para Indart, la escena fue llamativa porque se produjo justamente en un foro destinado a atraer inversiones. En su interpretación, el Presidente utilizó un discurso moral que plantea una división entre quienes defienden la libertad económica y quienes, según su mirada, se beneficiaron de privilegios estatales durante años.

En paralelo, el periodista repasó la situación de algunos sectores industriales, como el caso de la fábrica de neumáticos Fate, que recientemente cerró operaciones. El debate, explicó, gira en torno a si el problema fue la apertura a las importaciones —especialmente desde China— o si la crisis responde a un modelo productivo que arrastraba dificultades desde hace años.

El panorama económico general tampoco aparece del todo despejado. Según los datos mencionados en el programa, distintos rubros comerciales muestran caídas interanuales en ventas, con bajas marcadas en perfumería, bazar, textiles y alimentos. La construcción también evidencia retrocesos, mientras que el empleo privado registrado sigue en descenso en la mayoría de las provincias.

Incluso en distritos que destacan su desempeño económico, como Mendoza, los indicadores muestran retrocesos en el empleo formal, aunque menores que en otras regiones. Las excepciones aparecen en provincias vinculadas al desarrollo energético, como Neuquén y Río Negro, donde el crecimiento de Vaca Muerta impulsa la actividad.

Indart también señaló señales de alerta en el conurbano bonaerense, donde los despidos industriales empiezan a acumularse. Según su análisis, ese cordón productivo —clave para la economía y la política nacional— podría convertirse en uno de los focos más sensibles si la recesión se prolonga.

En el cierre del programa, el conductor sintetizó el momento político con una imagen clara: mientras el Gobierno consolida poder interno y sostiene su narrativa económica, distintos indicadores productivos empiezan a mostrar tensiones que podrían condicionar el clima social en los próximos meses.

GRITAR PARA TAPAR LOS RUIDOS; POR MARCELO VENERANDA

GRITAR PARA TAPAR LOS RUIDOS; POR MARCELO VENERANDA

La semana que pasó marcó el verdadero inicio del año político. En el plano internacional, con la guerra en Medio Oriente ocupando buena parte de la agenda global. Y en la Argentina, con un episodio que suele marcar el pulso del año institucional: la Asamblea Legislativa.

Pero esta vez no va a ser recordada por los anuncios. Será recordada por el tono agresivo.

“El discurso del presidente Javier Milei tuvo como principal destinatario al kirchnerismo”, señaló Marcelo Veneranda en su editorial en El que calla otorga. Un mensaje atravesado por insultos, acusaciones y un clima de fuerte confrontación política.

Y eso abre un interrogante, ya que Milei venía de semanas muy favorables: sesiones extraordinarias en las que el Gobierno logró aprobar prácticamente todo lo que se propuso. Un presidente fortalecido, con iniciativa política y con resultados legislativos.

“Cuando uno se queda sin una oposición fuerte del otro lado, también se queda sin alguien a quien echarle la culpa cuando las cosas empiezan a complicarse”, planteó Veneranda.

Y hay señales que empiezan a aparecer. Indicadores de recesión, actividad económica que se enfría, preocupación creciente por el desempleo y un nivel de endeudamiento de las familias que encienden algunas alarmas.

“Hay muchos gritos que confunden. La idea acá es tratar de despejarlos un poco”, resumió Veneranda.

Escuchá el editorial completo acá.