¿Alcanza con Vaca Muerta, el litio y el cobre para que Argentina crezca? ¿O hace falta una política industrial mucho más profunda?
En este episodio de Policy Makers, Florencia Barragan conversó con Juan Carlos Hallak, economista, profesor de la UBA, investigador del Conicet y ex subsecretario de Inserción Internacional durante el gobierno de Cambiemos.
A partir del lanzamiento del “súper RIGI” de Luis Caputo, debatimos si Argentina realmente puede atraer industrias como baterías de litio, laminados de cobre, autos eléctricos o data centers. ¿Tenemos escala, tecnología y competitividad para eso? ¿O el problema es mucho más profundo que bajar impuestos?
Además, hablamos sobre el nuevo escenario global: el acuerdo Unión Europea-Mercosur, la relación con Estados Unidos, el desacople de China y cómo debería insertarse Argentina en el mundo. ¿Hay que competir solo por ventajas comparativas o también por diseño, calidad e innovación?
“Pensar que con Vaca Muerta alcanza sería un error terrible”, advierte Hallak. Y deja otra definición fuerte: “Argentina tiene que agregar valor en diseño, calidad y diferenciación”.
Por último, recuerda su experiencia en gestión pública y cuenta qué políticas productivas vio funcionar mejor: desde marcas sectoriales y promoción de exportaciones hasta herramientas para ayudar a las empresas a competir sin aumentar el costo fiscal para la sociedad.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Lara Goyburú, directora ejecutiva de Management & Fit, sobre el humor social, el desgaste económico y el impacto político que empieza a generar la falta de mejoras concretas en la vida cotidiana.
En diálogo con Ariel Cohen, Goyburú explicó que la percepción económica sigue siendo negativa y que incluso muestra señales de empeoramiento. Según detalló, ocho de cada diez personas mencionan algún problema económico como principal preocupación. Aunque la inflación continúa apareciendo como el principal problema del país, a nivel personal lo que más inquieta es “llegar a fin de mes” y los bajos ingresos.
La consultora también advirtió sobre un cambio importante respecto de las expectativas hacia el futuro. Si bien durante los primeros meses del Gobierno predominaba cierta esperanza en una mejora económica, hoy esa expectativa empezó a deteriorarse. “Bajó casi diez puntos la confianza en el futuro”, señaló, y explicó que actualmente solo un 34% mantiene expectativas positivas.
En ese contexto, sostuvo que comienza a aparecer un desgaste vinculado tanto a la situación económica como a los escándalos políticos. Casos como el de Manuel Adorni o los créditos del Banco Nación generan un fuerte contraste entre la realidad de la dirigencia y la de la sociedad. “La estabilidad macro no está llegando a la heladera”, sintetizó.
Por último, Goyburú analizó el escenario político y remarcó que ninguna fuerza logró todavía consolidar un liderazgo claro de cara a las próximas elecciones. Según indicó, todos los dirigentes presentan imágenes negativas muy elevadas y dificultades para superar el 40% de imagen positiva. “La ciudadanía tiene una mala imagen del sistema político en general”, concluyó.
En esta edición de Puerta Uno conversamos con Pablo Manili, abogado constitucionalista y patrocinante de la demanda impulsada por 59 universidades nacionales, para analizar el conflicto judicial y político alrededor de la Ley de Financiamiento Universitario tras la multitudinaria marcha de esta semana que pasó.
En diálogo con Luis Cortina y Astrid Pikielny, Manili calificó la situación como “gravísima” y sostuvo que el Gobierno está incumpliendo una ley vigente. Según explicó, el Congreso aprobó la norma y luego la ratificó, por lo que el Poder Ejecutivo debería aplicarla. “Es la primera vez en la historia argentina que un presidente suspende una ley”, advirtió.
El constitucionalista también rechazó el argumento oficial de que cumplir con la actualización presupuestaria pondría en riesgo el equilibrio fiscal. Señaló que mientras la recaudación tributaria aumenta automáticamente por efecto de la inflación, el Gobierno decidió no actualizar las partidas destinadas a las universidades.
Además, cuestionó algunas decisiones económicas recientes del oficialismo y planteó que existían alternativas para financiar la ley. “Si no hubiesen reducido impuestos a sectores de altos ingresos o eliminado los de los autos de alta gama, tenían recursos para afrontar este gasto”, sostuvo.
En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Martín Unzué, doctor en Ciencias Sociales y director del Instituto Gino Germani de la UBA, sobre el conflicto por el financiamiento universitario, la situación salarial docente y el debate abierto por el Gobierno en torno al funcionamiento de las universidades públicas.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Unzué sostuvo que el conflicto sigue estancado porque el Gobierno “no tiene ninguna voluntad de cumplir la ley aprobada dos veces en el Congreso” y señaló que la discusión terminará resolviéndose en la Corte Suprema. En ese sentido, cuestionó el argumento oficial de que no existe un recorte sino una “no actualización” presupuestaria y salarial. “Es difícil ver la diferencia en los hechos”, afirmó.
El sociólogo también se refirió a algunas críticas impulsadas desde el oficialismo, como la baja tasa de graduación universitaria o el cuestionamiento a determinadas carreras humanísticas. Según explicó, muchos de esos debates no son nuevos y suelen omitir la complejidad del sistema universitario argentino. Recordó que en numerosas carreras los estudiantes logran insertarse laboralmente antes de graduarse, especialmente en áreas donde el título no resulta indispensable para ejercer profesionalmente.
“Mucho de los estudiantes consiguen trabajo antes de graduarse y la universidad en esos casos ha cumplido con su función”, sostuvo. Además, advirtió que presionar artificialmente para mejorar las tasas de graduación puede terminar afectando la calidad académica. “Es más fácil aprobar a alguien con un 4 que desaprobarlo”, sintetizó.
Por otro lado, cuestionó las críticas hacia los estudiantes extranjeros y señaló que muchas veces se construyen “verdades a medias” sobre el tema. También destacó que la internacionalización es uno de los factores mejor valorados en los rankings universitarios globales, tanto por el intercambio de estudiantes como de docentes.
Finalmente, Unzué puso el foco en el deterioro salarial y el impacto que ya tiene sobre el sistema universitario. “Pasamos del docente taxi de los 90 al docente Uber, que es mucho peor”, afirmó, en referencia a profesores que deben complementar sus ingresos trabajando en aplicaciones o múltiples empleos. Aun así, destacó el esfuerzo que realizan muchas universidades para sostener la calidad educativa en un contexto de fuerte degradación de la escuela media y pérdida de recursos.
“El esfuerzo que se hace es mucho, sin recursos”, sintetizó.
En esta edición de El que calla otorga conversamos con Javier Curcio. Economista, investigador del Conicet y docente de la UBA y la Universidad Di Tella, especializado en políticas fiscales y monitoreo de políticas públicas, para analizar el conflicto alrededor del financiamiento universitario y el debate sobre el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
En diálogo con Marcelo Veneranda, Javier explicó que el reciente recorte de partidas dispuesto por el Gobierno mediante una decisión administrativa se encuentra formalmente dentro de los límites generales establecidos por la Ley de Presupuesto. Sin embargo, aclaró que el problema central pasa por otra norma vigente: la Ley de Financiamiento Universitario, que obliga al Ejecutivo a actualizar las partidas destinadas a salarios y funcionamiento de las universidades.
“Las dos leyes están vigentes y tienen que cumplirse”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que tanto la Justicia de primera instancia como la Cámara ya fallaron a favor del reclamo de los rectores, y que ahora será la Corte Suprema quien defina el conflicto. “Si la Corte dice que hay que pagar, ya no puede no hacerlo el Gobierno”, explicó.
Curcio también señaló que el Ejecutivo nunca contempló correctamente en la ejecución presupuestaria los recursos necesarios para cumplir con esa ley, algo que hoy genera tensiones crecientes en el sistema universitario. Según detalló, la caída salarial ya supera el 30% y comienza a impactar directamente sobre la calidad educativa y el funcionamiento de las universidades.
“Hay un descreme en las universidades: se pierde lo mejor”, advirtió, en referencia a la salida de docentes e investigadores altamente capacitados que encuentran mejores oportunidades fuera del sistema público. Además, sostuvo que muchos profesionales resisten por compromiso con la universidad, aunque reconoció que la situación se vuelve cada vez más difícil.
Por último, planteó que ningún país desarrollado logró sostener crecimiento sin inversión educativa y cuestionó que el ajuste fiscal se coloque por encima de cualquier otra prioridad. “No hay soluciones mágicas”, afirmó, y sostuvo que el orden fiscal debe ser compatible con una estrategia de desarrollo sostenible. “Sin inversión educativa no hay ninguna posibilidad de avanzar”, concluyó.
En esta edición de Ya no hay vuelta atrás conversamos con Franco Rinaldi, periodista y consultor especializado en aviación comercial, para analizar el presente del mercado aerocomercial argentino y las señales que empiezan a generar preocupación en el sector.
En diálogo con Claudio Gurmindo, Rinaldi destacó que el mercado aerocomercial argentino atravesó una fuerte expansión desde el inicio del Gobierno de Javier Milei. Según explicó, Argentina lideró el crecimiento de pasajeros transportados en toda Latinoamérica durante 2025 y alcanzó récords históricos de tráfico aéreo tanto en enero como en marzo de este año.
“El mercado argentino permitió que, pese a la crisis económica, el sector creciera como nunca antes en la historia”, señaló. En ese sentido, atribuyó buena parte de ese crecimiento al proceso de desregulación y liberalización del sector, que impulsó una mayor oferta de vuelos y ayudó a contener el aumento de tarifas pese al contexto inflacionario.
Sin embargo, advirtió que el escenario podría empezar a complicarse. Rinaldi cuestionó las recientes resoluciones vinculadas al aumento de tasas aeroportuarias y de seguridad, que impactarán tanto en vuelos domésticos como internacionales. “Es borrar con el codo lo que se escribió con la mano”, afirmó, y sostuvo que estos incrementos terminarán trasladándose al precio de los pasajes.
Además, alertó sobre el impacto que podría tener una desaceleración del sector en una actividad que hoy genera un aporte importante para la economía argentina. “El sector aeronáutico y turístico aportó más de 9 mil millones de dólares. Hay que tener cuidado con lo que se toca”, remarcó.
Por último, consideró que el primer afectado por estas medidas podría ser el propio Estado, por la eventual caída de actividad, seguido por los pasajeros, que enfrentarán tarifas más altas en un contexto económico todavía delicado.