En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Pablo Semán, sociólogo, antropólogo e investigador especializado en cultura popular, religión y política, sobre el clima social que atraviesa la Argentina y el vínculo entre la sociedad y el Gobierno de Javier Milei.
En diálogo con Cata de Elía, Semán planteó que, aunque el Gobierno atraviesa un momento de desgaste y de mala imágen, eso no significa necesariamente que esté “liquidado”. Según explicó, existe un fenómeno más profundo que atraviesa a toda la sociedad: “Hay un divorcio entre el Estado, la sociedad política y el resto de la sociedad”, sostuvo. En ese sentido, describió un escenario donde buena parte de la población mira a la política “con distancia, asco o miedo”.
El sociólogo también puso el foco en el impacto social y emocional de la crisis económica, especialmente entre los jóvenes. “Muchos necesitan un hospital de almas”, afirmó, al describir un panorama marcado por la incertidumbre laboral, los salarios bajos y la imposibilidad de proyectar un futuro. Según contó a partir de su trabajo de campo, cada vez más jóvenes sienten que no van a poder alcanzar estabilidad económica, independizarse o siquiera sostener consumos básicos. “No tienen plata para festejar el cumpleaños”, sintetizó.
Semán explicó además que el caso Adorni y las tensiones políticas tienen más impacto dentro de los círculos politizados y las redes sociales que en gran parte de la vida cotidiana. “Cuando uno sale de esos círculos más chicos, no es tanto un tema”, señaló, y remarcó que para mucha gente pesan mucho más los problemas vinculados al trabajo, el costo de vida y la supervivencia cotidiana.
Sobre el oficialismo, sostuvo que Javier Milei todavía conserva un vínculo de esperanza con parte de sus votantes y que el Gobierno apuesta a que una eventual reactivación económica permita sostener ese lazo. Sin embargo, advirtió que también empieza a crecer la decepción en sectores que antes mantenían expectativas positivas.
Por último, Semán fue muy crítico con la oposición: “Son unos vagos, están esperando que caiga Milei. Cuando creen que reelige, no dicen nada. Cuando creen que pueden, se pelean entre ellos para ver quién se lleva los cargos del eventual triunfo”.
En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Shila Vilker, investigadora, analista de opinión pública y directora de la consultora Trespuntozero. Analizamos el clima político y social que atraviesa el Gobierno en medio de semanas marcadas por internas, desgaste y tensiones dentro del oficialismo.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Vilker sostuvo que Javier Milei atravesó “cinco meses muy complicados”, aunque destacó que en el último tiempo logró estabilizar su nivel de aprobación alrededor de los 33 puntos. Según explicó, el Presidente no está recuperando apoyo, pero tampoco continúa cayendo. “La sensación que tengo es de pérdida de control de la escena interna”, señaló, aunque aclaró que por ahora eso no parece tener un impacto decisivo sobre su núcleo duro de votantes.
La analista explicó que ese piso de apoyo todavía conserva expectativas de futuro y sigue viendo a Milei como una expresión de cambio frente a la política tradicional. . En ese sentido, remarcó que incluso sectores críticos reconocen logros como la baja de la inflación, mientras que los casos de corrupción suelen relativizarse en comparación con gobiernos anteriores.
Vilker también describió una Argentina “a dos velocidades”, donde conviven los discursos optimistas sobre una futura llegada de inversiones y dólares con otra realidad mucho más marcada por la degradación económica y las dificultades de la clase media para sostenerse. “Hay una gran dificultad para resolver la subsistencia”, advirtió.
En el plano político, planteó que la oposición todavía no logra consolidar una oferta clara y que eso abre espacio para nuevos actores. Según explicó, hay votantes desencantados con Milei que tampoco quieren volver al peronismo, lo que genera oportunidades para figuras con un perfil no peronista o outsider. “la sociedad argentina todavía no termina de saber lo que quiere”, señaló.
Por último, sostuvo que Patricia Bullrich aparece hoy “más entera” que el propio Milei frente a ciertos sectores oficialistas desencantados, especialmente porque logra diferenciarse en algunos temas sin romper completamente con el Gobierno.
En esta edición de El que calla otorga conversamos con Sebastián Galmarini, diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires y referente del Frente Renovador, sobre la eliminación de la ampliación del régimen de Zonas Frías, el impacto social del ajuste y el escenario político de cara a las próximas elecciones.
En diálogo con Marcelo Veneranda, Galmarini cuestionó la decisión del oficialismo de avanzar contra el esquema de subsidios al gas que beneficiaba a más de 3 millones de personas en 14 provincias. Según explicó, lo que se debatió en la Cámara fue la eliminación de una ayuda destinada a reducir las tarifas en regiones donde las condiciones climáticas son mucho más severas que en el AMBA. “En medio de la caída del salario y el aumento del desempleo, se les está dando un tarifazo a las familias en pleno invierno”, sostuvo.
El diputado también apuntó contra la lógica fiscal del Gobierno y planteó que el ajuste termina recayendo sobre los usuarios mientras se siguen compensando deudas de grandes empresas energéticas. “No hay plata para ayudar a los argentinos que sufren el frío, pero sí para compensar a las distribuidoras y transportadoras”, afirmó. En ese sentido, cuestionó la idea de superávit fiscal impulsada por el oficialismo: “No están generando ahorro, están construyendo una deuda social futura”, explicó.
Por otro lado, analizó la reforma política impulsada por el oficialismo y cuestionó especialmente la eliminación de las PASO. Según planteó, detrás de la iniciativa hay una intención de concentrar el armado de candidaturas dentro del oficialismo. “El Gobierno le está dando la lapicera a Karina Milei para definir las candidaturas”, afirmó.
Finalmente, reflexionó sobre el futuro del peronismo y la necesidad de ampliar su base política. Consideró que el espacio debe dejar atrás viejos enfrentamientos con sectores como el campo y construir una propuesta más amplia de cara al futuro. “Tenemos que acercarnos a sectores que antes no nos miraban como opción”, sostuvo. Además, destacó la figura de Sergio Massa como uno de los dirigentes con mayor capacidad de gestión y diálogo para encarar el escenario que dejará el actual Gobierno.
¿Alcanza con Vaca Muerta, el litio y el cobre para que Argentina crezca? ¿O hace falta una política industrial mucho más profunda?
En este episodio de Policy Makers, Florencia Barragan conversó con Juan Carlos Hallak, economista, profesor de la UBA, investigador del Conicet y ex subsecretario de Inserción Internacional durante el gobierno de Cambiemos.
A partir del lanzamiento del “súper RIGI” de Luis Caputo, debatimos si Argentina realmente puede atraer industrias como baterías de litio, laminados de cobre, autos eléctricos o data centers. ¿Tenemos escala, tecnología y competitividad para eso? ¿O el problema es mucho más profundo que bajar impuestos?
Además, hablamos sobre el nuevo escenario global: el acuerdo Unión Europea-Mercosur, la relación con Estados Unidos, el desacople de China y cómo debería insertarse Argentina en el mundo. ¿Hay que competir solo por ventajas comparativas o también por diseño, calidad e innovación?
“Pensar que con Vaca Muerta alcanza sería un error terrible”, advierte Hallak. Y deja otra definición fuerte: “Argentina tiene que agregar valor en diseño, calidad y diferenciación”.
Por último, recuerda su experiencia en gestión pública y cuenta qué políticas productivas vio funcionar mejor: desde marcas sectoriales y promoción de exportaciones hasta herramientas para ayudar a las empresas a competir sin aumentar el costo fiscal para la sociedad.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Lara Goyburú, directora ejecutiva de Management & Fit, sobre el humor social, el desgaste económico y el impacto político que empieza a generar la falta de mejoras concretas en la vida cotidiana.
En diálogo con Ariel Cohen, Goyburú explicó que la percepción económica sigue siendo negativa y que incluso muestra señales de empeoramiento. Según detalló, ocho de cada diez personas mencionan algún problema económico como principal preocupación. Aunque la inflación continúa apareciendo como el principal problema del país, a nivel personal lo que más inquieta es “llegar a fin de mes” y los bajos ingresos.
La consultora también advirtió sobre un cambio importante respecto de las expectativas hacia el futuro. Si bien durante los primeros meses del Gobierno predominaba cierta esperanza en una mejora económica, hoy esa expectativa empezó a deteriorarse. “Bajó casi diez puntos la confianza en el futuro”, señaló, y explicó que actualmente solo un 34% mantiene expectativas positivas.
En ese contexto, sostuvo que comienza a aparecer un desgaste vinculado tanto a la situación económica como a los escándalos políticos. Casos como el de Manuel Adorni o los créditos del Banco Nación generan un fuerte contraste entre la realidad de la dirigencia y la de la sociedad. “La estabilidad macro no está llegando a la heladera”, sintetizó.
Por último, Goyburú analizó el escenario político y remarcó que ninguna fuerza logró todavía consolidar un liderazgo claro de cara a las próximas elecciones. Según indicó, todos los dirigentes presentan imágenes negativas muy elevadas y dificultades para superar el 40% de imagen positiva. “La ciudadanía tiene una mala imagen del sistema político en general”, concluyó.
En esta edición de Puerta Uno conversamos con Pablo Manili, abogado constitucionalista y patrocinante de la demanda impulsada por 59 universidades nacionales, para analizar el conflicto judicial y político alrededor de la Ley de Financiamiento Universitario tras la multitudinaria marcha de esta semana que pasó.
En diálogo con Luis Cortina y Astrid Pikielny, Manili calificó la situación como “gravísima” y sostuvo que el Gobierno está incumpliendo una ley vigente. Según explicó, el Congreso aprobó la norma y luego la ratificó, por lo que el Poder Ejecutivo debería aplicarla. “Es la primera vez en la historia argentina que un presidente suspende una ley”, advirtió.
El constitucionalista también rechazó el argumento oficial de que cumplir con la actualización presupuestaria pondría en riesgo el equilibrio fiscal. Señaló que mientras la recaudación tributaria aumenta automáticamente por efecto de la inflación, el Gobierno decidió no actualizar las partidas destinadas a las universidades.
Además, cuestionó algunas decisiones económicas recientes del oficialismo y planteó que existían alternativas para financiar la ley. “Si no hubiesen reducido impuestos a sectores de altos ingresos o eliminado los de los autos de alta gama, tenían recursos para afrontar este gasto”, sostuvo.