La morosidad volvió a convertirse en uno de los principales problemas de las familias argentinas: casi 6 millones de personas acumulan más de 90 días de atraso en el pago de sus deudas. La situación golpea especialmente a los jóvenes y a los sectores de menores ingresos, en un contexto en el que la pérdida de ingresos disponibles y el mayor peso de los servicios llevaron a muchas familias a sostener su consumo mediante el crédito. ¿Por qué aumentó tanto el endeudamiento de las familias y quiénes son los más afectados?
¿Qué hacer cuando ya no alcanza el ingreso para pagar todas las deudas?
¿Conviene tomar un nuevo crédito para cancelar deudas anteriores o hay una mejor opción?
En este episodio de Economía de Bolsillo, Mariana Shaalo analiza el estado de la mora en Argentina, el impacto de las tarjetas de crédito, y te explica cuáles son las estrategias que pueden ayudar a una persona endeudada a ordenar sus finanzas.
Para eso conversó con Ricardo Delgado, economista y presidente de Analytica Consultora.
Hay 6 millones de argentinos que no pueden pagar sus créditos. La morosidad está en su nivel más alto en 20 años y es la más elevada de América Latina. ¿Faltó educación financiera o lo que falta es plata? ¿Qué sucedió y cómo se sale?
En este episodio de Policy Makers conversamos con Alejandro Formento, director del Banco Provincia, para entender cómo lo están viendo los bancos.
En diálogo con Florencia Barragan, Formento puso la lupa en la caída del poder adquisitivo y fue muy crítico con el rol de las billeteras virtuales. También explicó cómo responde el banco a las refinanciaciones de los morosos y la propuesta que le llevaron al Banco Central para buscar una solución.
Sobre los jóvenes, señaló que son el grupo más golpeado: «Es más probable que un joven primero aparezca registrado en la central de deudores del Banco Central y más tarde en Anses cuando consiga trabajo».
Todos los números del tema económico más sensible analizados por alguien dentro del sector financiero. Escuchá la conversación completa en este nuevo episodio de Policy Makers.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Natasha Niebieskikwiat, periodista de Clarín, especialista en la cuestión Malvinas y autora de los libros Kelpers y Lágrimas de hielo, sobre el cambio de posición del Gobierno respecto de las islas, el escenario internacional y las consecuencias que puede tener el desarrollo petrolero previsto para los próximos años.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Niebieskikwiat señaló que el Gobierno de Javier Milei produjo un giro respecto de su posición inicial, que estaba orientada al diálogo con los británicos y a la eliminación de algunos de los “obstáculos” que dificultaban la relación. Según explicó, el Presidente pasó posteriormente a retomar e incluso profundizar algunas de las sanciones impulsadas durante el kirchnerismo. Frente a este nuevo escenario, consideró que pueden aparecer oportunidades para la Argentina, aunque advirtió sobre los riesgos de depositar demasiadas expectativas en el respaldo de Donald Trump. “La soberanía y el diálogo no dependen de la buena voluntad de un Trump”, sostuvo.
La periodista planteó que las recientes intervenciones del presidente estadounidense deben entenderse fundamentalmente como mensajes dirigidos al Reino Unido y en el marco de sus diferencias con los aliados europeos por cuestiones de defensa. Por eso, consideró poco probable una mediación directa de Trump por Malvinas y advirtió que el escenario internacional puede modificarse rápidamente ante un cambio de gobierno británico, un aumento de su presupuesto militar o un debilitamiento político del mandatario estadounidense. “No nos sirve subirnos solamente a lo que Trump genera”, remarcó.
Natasha también puso el foco en lo que ocurre dentro de las islas, donde describió una sociedad especialmente atenta y reactiva frente a los movimientos externos. En particular, destacó las expectativas alrededor del desarrollo petrolero previsto a partir de 2028, después de décadas de proyectos que no lograron alcanzar una explotación comercial sostenida. Recordó que el petróleo forma parte de la discusión sobre Malvinas desde hace décadas y que distintos gobiernos argentinos buscaron obstaculizar esas actividades mediante reclamos y sanciones. “2028 va a ser el inicio de una etapa muy compleja para Argentina si es verdad que empiezan a sacar petróleo”, advirtió.
Por último, analizó los apoyos regionales al reclamo argentino y señaló que las declaraciones diplomáticas no siempre se traducen en decisiones concretas. Mencionó particularmente la relación de Chile y Brasil con el Reino Unido y sostuvo que la Argentina no logró construir de manera sostenida una política regional alrededor de Malvinas. Según explicó, el país conserva un respaldo importante al reclamo de soberanía o, al menos, a la necesidad de una negociación diplomática, pero las relaciones económicas, logísticas y estratégicas de los países vecinos con los británicos continúan funcionando.
En esta edición de Ya no hay vuelta atrás conversamos con Leandro Schvartzer, director y fundador de Empresarios con Impacto, sobre la situación que atraviesan las pymes, las dificultades para sostener la actividad y los cambios que muchos empresarios están llevando adelante para adaptarse al actual escenario económico.
En diálogo con Claudio Gurmindo y Federico Galligani, Schvartzer describió un panorama heterogéneo, en el que conviven empresas que atraviesan serias dificultades con otras que encuentran nuevas oportunidades. Según explicó, para muchas pymes fue un año particularmente complejo, aunque al mismo tiempo aparecieron posibilidades vinculadas, por ejemplo, con la importación de tecnología que anteriormente resultaba inaccesible. “Suceden en simultáneo las dificultades y las oportunidades”, resumió.
El empresario señaló que también cambió el tipo de preocupaciones que aparecen entre los dueños de compañías. Mientras años atrás una inquietud recurrente era cómo delegar responsabilidades y conseguir mayor tiempo personal, actualmente la discusión pasa por cómo sostener los mismos resultados en un contexto que exige un esfuerzo cada vez mayor. “Es complejo ser dueño de una pyme en Argentina”, sostuvo, y remarcó que quienes están al frente de las empresas deben continuar tomando decisiones y pagando salarios aun en escenarios adversos.
Schvartzer consideró que este momento obliga a muchas compañías a revisar aspectos centrales de su funcionamiento. Desde el modelo de negocios y la composición de los equipos directivos hasta la incorporación de tecnología y el papel que desempeñan los propios socios, planteó que estructuras que funcionaron durante años pueden necesitar modificaciones profundas. En ese sentido, mencionó especialmente el desafío que atraviesan empresas familiares en las que las nuevas generaciones deben discutir formas de gestión heredadas. También advirtió que todavía encuentra empresarios que desconocen con precisión los números de sus propios negocios.
Por último, puso el foco en la necesidad de mejorar la competitividad frente a un escenario de mayor apertura y competencia internacional. Frente al crecimiento de China y la llegada de nuevos productos y tecnologías, consideró que las empresas deben evitar una posición exclusivamente defensiva y concentrarse en identificar dónde pueden generar valor. “Si vemos a China como el enemigo y con miedo, siempre te va a dominar”, afirmó.
En esta edición de El lunes puede esperar conversamos con Constanza Mazzina, directora de la Licenciatura en Ciencias Políticas de la UCEMA y especialista en política latinoamericana y análisis institucional, sobre el regreso de la geopolítica al centro de la agenda, la causa Malvinas y el lugar que puede ocupar la Argentina en un escenario internacional atravesado por las disputas entre Estados Unidos y China, el control de recursos estratégicos y la creciente importancia del Atlántico Sur y Latinoamérica.
En diálogo con Lorena Rodríguez, Mazzina recordó que después de la caída del Muro de Berlín se instaló durante los años 90 la idea del “fin de la historia”, en un contexto en el que la globalización parecía relegar las disputas geopolíticas tradicionales. Sin embargo, sostuvo que durante los últimos años esa lógica regresó con fuerza y señaló al segundo mandato de Donald Trump como un punto de inflexión, en momentos en que el comercio, la tecnología, la energía y los recursos naturales también pasaron a formar parte de la disputa entre las grandes potencias.
En ese escenario, consideró que la Argentina ocupa una posición que durante mucho tiempo no fue suficientemente valorada. Aunque conflictos como las guerras en Ucrania o Irán puedan parecer geográficamente lejanos, remarcó que el país está inserto en las consecuencias y disputas que generan. “Es un momento fantástico para pensar qué lugar quiere Argentina y pensarla también dentro de este tablero que se reacomoda mundialmente”, planteó.
Uno de los puntos centrales del análisis fue la creciente importancia estratégica del Atlántico Sur. Mazzina explicó que el interés por Tierra del Fuego y las Islas Malvinas excede la discusión por la pesca y los recursos petroleros y debe entenderse también a partir de su posición en las rutas interoceánicas. En ese marco, vinculó los movimientos de Trump alrededor de Groenlandia, sus reclamos para que los países europeos incrementen sus gastos en defensa y sus diferencias con Gran Bretaña con una estrategia estadounidense más amplia. Según su análisis, los movimientos alrededor de Malvinas y una eventual presencia de Estados Unidos en Tierra del Fuego también deben leerse en función de la competencia con China y del control estratégico del Atlántico Sur.
Por último, Mazzina analizó la relación de la Argentina con China y Brasil. Señaló que el alineamiento de Javier Milei con Estados Unidos no elimina los vínculos comerciales con Beijing, pero sostuvo que la competencia entre ambas potencias aparece en áreas cada vez más sensibles, como la infraestructura tecnológica. Mencionó particularmente la utilización de tecnología Huawei por empresas vinculadas con Vaca Muerta y recordó que países como Brasil y Chile ya atravesaron discusiones similares. Al mismo tiempo, consideró que la relación con Brasil también incorpora una disputa por el liderazgo regional y por quién se posiciona como principal interlocutor de Trump en el Cono Sur.
La decisión de flexibilizar los créditos en dólares busca poner en circulación parte de los depósitos que hoy están ociosos y utilizarlos para impulsar el consumo, la inversión y la construcción. Sin embargo, la medida también abre interrogantes por el riesgo cambiario, el descalce de plazos y la cautela que podrían tener los bancos a la hora de prestar esos dólares.
¿Quiénes pueden beneficiarse realmente con los nuevos créditos en dólares?
¿Qué riesgos asume una empresa que tiene ingresos en pesos y se endeuda en dólares?
¿Puede esta medida ayudar a reactivar el crédito, aumentar las reservas y contener el dólar?
En este episodio de Economía de Bolsillo, Mariana Shaalo analizó el alcance de la medida y las condiciones que deberían darse para que Argentina vuelva a tener un mercado de crédito de largo plazo capaz de impulsar la inversión, el empleo y el crecimiento.
Para eso, convocó al economista Sebastián Menescaldi, Director asociado de Eco Go Consultores.