En esta edición de Puerta Uno conversamos con Eugenia Mitchelstein, politóloga, docente universitaria y especialista en comunicación política, medios digitales y opinión pública, sobre los cambios en la manera de consumir noticias, el crecimiento de las redes sociales y la inteligencia artificial como fuentes de información y la creciente desconfianza hacia los medios tradicionales.
En diálogo con Luis Cortina y Astrid Pikielny, Mitchelstein analizó los resultados del Digital News Report de Reuters Institute, que muestran que a nivel global el 54% de las personas utiliza las redes sociales para informarse. En la Argentina esa proporción asciende al 61%. También destacó el rápido crecimiento de los chatbots de inteligencia artificial: mientras el 9% de los argentinos afirma utilizarlos para acceder a noticias, el año pasado esa cifra era de apenas el 4%.
La especialista explicó que este cambio también está modificando el vínculo entre los lectores y los medios. Cada vez menos personas ingresan directamente a los portales y una parte importante de las noticias llega a través de Instagram, YouTube u otras plataformas, muchas veces sin que el usuario recuerde qué medio produjo originalmente ese contenido. Según señaló, esto implica una ruptura del tradicional “contrato de lectura”, por el cual las audiencias elegían determinados medios porque se identificaban con su enfoque, sus periodistas o su manera de presentar la información.
Mitchelstein también puso el foco en la fuerte crisis de confianza: apenas el 26% de los argentinos dice confiar en las noticias. Aclaró que esta desconfianza no alcanza únicamente al periodismo, sino que forma parte de un fenómeno más amplio que atraviesa a los partidos políticos, la Justicia, los sindicatos y otras instituciones. En ese escenario, consideró que Javier Milei logró interpretar un malestar que ya existía y potenciarlo desde su discurso. “Milei es una antena: percibe el enojo con las instituciones y lo expresa de esa manera”, sostuvo.
Por último, analizó el crecimiento del streaming, un formato en el que la Argentina se convirtió en un caso particular por la existencia de canales que transmiten en vivo durante gran parte del día. Según explicó, a diferencia de los medios periodísticos tradicionales, estos espacios están pensados principalmente para ofrecer entretenimiento y compañía, y no necesariamente para producir noticias. Esa diferencia, advirtió, también supone estructuras y mecanismos de chequeo distintos frente a la circulación de información.
En esta edición de El lunes puede esperar conversamos con el presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA) sobre las modificaciones introducidas por el DNU 70/2023 en el ejercicio de la profesión y las advertencias del sector frente al proceso de desregulación del comercio exterior impulsado por el Gobierno.
En diálogo con Lorena Rodríguez, explicó que los despachantes de aduana son profesionales independientes que representan a importadores y exportadores ante los organismos vinculados al comercio exterior. Según señaló, antes del DNU debían acreditar conocimientos y aprobar un examen ante la Aduana para obtener su matrícula, mientras que con el nuevo régimen cualquier persona que cumpla determinados requisitos administrativos puede incorporarse al registro. “No se puede desvalorizar de esta manera una profesión”, cuestionó.
El representante del CDA advirtió que la capacitación resulta especialmente importante por las responsabilidades involucradas en las operaciones de comercio exterior. Mencionó controles sanitarios, de seguridad y tributarios, además de la correcta clasificación de las mercaderías. Un error en esos procedimientos, explicó, puede derivar en diferencias impositivas y multas que finalmente recaen sobre el importador o exportador. “Nosotros somos una garantía para el servicio aduanero porque hacemos un control anticipado”, sostuvo.
También cuestionó la creación de un registro único que no permite distinguir fácilmente entre quienes acreditaron su idoneidad bajo el régimen anterior y quienes comenzaron a operar después de la desregulación. Según planteó, esto dificulta que las empresas puedan saber con claridad qué formación tiene la persona que están contratando para representarlas ante la Aduana.
Por último, aclaró que el sector no se opone de manera general a la desregulación y reconoció que existen cambios que pueden reducir costos y facilitar el comercio exterior. Sin embargo, reclamó que esas reformas no impliquen una “desprofesionalización” de la actividad. El Centro propuso, como primera medida, separar los registros y, en una instancia más amplia, recuperar los requisitos de capacitación y evaluación que regían anteriormente. “No estamos en desacuerdo con la desregulación; lo que no queremos es la desprofesionalización”, concluyó.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Facundo Manes, neurocientífico, investigador y autor, a propósito de la publicación de su nuevo libro «Vulnerables. El coraje de ser humanos. Emoción, resiliencia y fortaleza en tiempos inciertos». Durante la entrevista habló sobre su libro, analizó la crisis de salud mental que atraviesan las sociedades contemporáneas y también reflexionó sobre el escenario político y social argentino.
En diálogo con Cata de Elía, Manes planteó que existe una paradoja entre el progreso material alcanzado durante las últimas décadas y el deterioro del bienestar subjetivo. Si bien buena parte de la humanidad tiene hoy mayor acceso a tecnología, información, medicamentos y comodidades, señaló que simultáneamente aumentaron los problemas de ansiedad, estrés, insomnio, burnout y falta de propósito. “El bienestar material no se correlaciona con el bienestar subjetivo”, resumió.
En ese contexto, cuestionó especialmente el discurso del presidente Javier Milei y consideró que una narrativa política basada en la agresividad y el miedo puede profundizar el malestar psicológico. Manes reconoció que Milei logró interpretar el hartazgo que atravesaba a buena parte de la sociedad en 2023 y valoró la necesidad de ordenar la macroeconomía y reducir la inflación. Sin embargo, cuestionó el costo social del programa y el modelo de país que, a su juicio, propone el Gobierno. “Con el modelo de Milei, Argentina va a ser un país del 20% al que le va bien y del 80% al que le va mal, sin clase media”, sostuvo.
El neurocientífico también trazó un paralelismo entre el actual oficialismo y el kirchnerismo, a los que definió como expresiones populistas que ofrecen respuestas simples frente a problemas complejos y deterioran el funcionamiento institucional. En ese sentido, consideró que la Argentina necesitará construir una alternativa política diferente a ambos espacios. “Para mí Milei y el kirchnerismo son dos caras de una misma moneda”, afirmó, y sostuvo que el desafío será reconstruir una propuesta capaz de conservar la frescura que la sociedad buscó en 2023, pero orientada a “construir y no destruir”.
Por último, Manes volvió sobre uno de los principales planteos de su nuevo libro: reivindicar la vulnerabilidad como una característica esencial de las personas y no como una debilidad. Frente a una cultura que premia la apariencia de fortaleza permanente, sostuvo que reconocer los propios límites permite construir vínculos, desarrollar resiliencia y atravesar mejor períodos de incertidumbre. Además, puso especial atención sobre la situación de los jóvenes, atravesados por las consecuencias de la pandemia, la incertidumbre económica, la desigualdad y una revolución tecnológica que modifica profundamente las formas de relacionarse. “Lo más importante para la vida es el vínculo humano y para eso se necesita ser vulnerable”, concluyó.
En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Adriana Serquis, diputada nacional por Río Negro de Fuerza Patria, física y expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), sobre la situación del sistema científico argentino, los retiros voluntarios en el organismo y el futuro de proyectos estratégicos vinculados con la tecnología nuclear.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Serquis describió como “desolador” el panorama que atraviesa el área de Ciencia y Tecnología y cuestionó la fuerte reducción de los recursos destinados al sector. Según señaló, el presupuesto de la función Ciencia y Técnica pasó de representar alrededor del 0,3% del PBI en 2023 al 0,14%, lejos de los objetivos establecidos por la legislación vigente. A esto sumó la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, despidos, renuncias y, recientemente, la apertura de retiros voluntarios en la CNEA.
La diputada advirtió especialmente por la salida de investigadores y profesionales altamente especializados. “Nos encontramos con jóvenes que nos dicen que no ven futuro, que invirtieron parte de su vida en formarse y ahora se quedan afuera”, señaló. En ese sentido, sostuvo que la situación resulta particularmente grave en el sector nuclear, un área que durante décadas logró mantenerse como una política estratégica del Estado argentino y que desarrolló capacidades tanto en generación de energía como en medicina nuclear e investigación.
Serquis puso como ejemplo el proyecto CAREM, el reactor modular pequeño desarrollado en la Argentina que, según explicó, podía posicionar al país entre los actores con capacidad propia para desarrollar y eventualmente exportar este tipo de tecnología. Sin embargo, cuestionó que el proyecto haya quedado detenido y desfinanciado mientras parte del personal especializado comienza a emigrar hacia empresas extranjeras. “En ningún país del mundo entienden por qué Argentina está dejando de lado estos proyectos y por qué estamos dejando ir a la gente formada”, afirmó.
Por último, planteó que el desarrollo de sectores como Vaca Muerta o la minería no será suficiente para garantizar un crecimiento sostenido si la Argentina no logra incorporar conocimiento y tecnología a sus recursos naturales. En ese sentido, defendió la inversión en ciencia como una herramienta económica y estratégica para el país. “Aunque explotes Vaca Muerta y la minería, si a todo eso no le agregás conocimiento y tecnología, no va a servir para un verdadero despegue”, concluyó.
En esta edición de Ya no hay vuelta atrás conversamos con Eduardo Fidanza, sociólogo, analista político y cofundador de Poliarquía Consultores, sobre el escenario electoral, las dificultades del Gobierno para consolidar su armado político y los desafíos que también enfrenta el peronismo de cara a las próximas elecciones.
En diálogo con Claudio Gurmindo y Federico Galligani, Fidanza aseguró que observa “señales contradictorias” dentro del oficialismo. Por un lado, destacó los acercamientos con Mauricio Macri y los intentos por ampliar la base política del Gobierno; por el otro, consideró que las últimas intervenciones públicas de Javier Milei, nuevamente atravesadas por enfrentamientos e insultos, generan ruido en un momento en el que necesita construir consensos. “No termino de saber si el Presidente comprende la complejidad de la situación”, planteó.
El analista sostuvo además que el Gobierno deberá cuidar la coalición electoral que permitió el triunfo de Milei en 2023, integrada no solamente por La Libertad Avanza sino también por votantes provenientes de los espacios de Patricia Bullrich y Macri. En ese sentido, advirtió sobre el enfrentamiento con Victoria Villarruel y una eventual candidatura presidencial de la vicepresidenta, que podría restarle votos al oficialismo. También señaló las recientes diferencias expresadas por Bullrich y los movimientos que se producen dentro del PRO.
Del otro lado, Fidanza consideró que el peronismo continúa atravesando serias dificultades para construir una alternativa competitiva. Según explicó, carga con el recuerdo negativo de su última experiencia de gobierno y todavía no consiguió elaborar una propuesta capaz de interpelar especialmente a los jóvenes. “El kirchnerismo es como un mueble enorme que está trabando en una mudanza”, graficó.
Por último, sostuvo que Milei todavía cuenta con fundamentos para aspirar a la reelección, pero advirtió que el escenario se volvió más complejo. Según señaló, análisis preliminares muestran un achicamiento de la diferencia que el Presidente mantenía frente a Kicillof en un eventual balotaje. Para Fidanza, las dificultades para alcanzar una victoria en primera vuelta y el riesgo de una fragmentación de la coalición oficialista obligan al Gobierno a ampliar su construcción política. “Milei, con sus actitudes, mete ruido en la política e inquieta a los operadores económicos”, concluyó.
En esta edición de El que calla otorga conversamos con Guido Zack, economista, doctor en Análisis Económico e investigador de Fundar, sobre el cierre de empresas, las dificultades que atraviesa el sector productivo y algunos de los cambios impulsados por el Gobierno en materia tributaria y financiera.
En diálogo con Marcelo Veneranda, Zack analizó los datos que muestran el cierre de más de 30 mil empresas desde noviembre de 2023 y sostuvo que el fenómeno responde a una combinación de factores. Entre ellos mencionó la apreciación cambiaria, los elevados costos en dólares, la presión impositiva, el costo del financiamiento y una mayor competencia de productos importados. Si bien se manifestó a favor de una economía más abierta, advirtió sobre la forma en que se lleva adelante ese proceso. “Estamos de acuerdo con la apertura, pero tiene que ser inteligente. No podemos abrir la economía y destruir nuestro entramado productivo”, afirmó.
El economista también planteó la necesidad de avanzar en una reforma tributaria que reduzca impuestos que considera especialmente perjudiciales para la producción, como Ingresos Brutos y el impuesto al cheque. Sin embargo, cuestionó que las primeras rebajas hayan alcanzado tributos como Bienes Personales. «Es una declaración de valores que el primer impuesto que bajan sea el que alcanza a los que más tienen», remarcó.
Zack también se refirió al crecimiento del endeudamiento de las familias y cuestionó la desregulación de un vínculo que consideró profundamente asimétrico entre los consumidores y las grandes entidades financieras. Según explicó, la pérdida de poder adquisitivo convivió con una mayor facilidad para acceder a créditos a través de plataformas digitales. “Una persona pasó a no llegar a fin de mes, pero a tener a un clic de distancia la posibilidad de tomar un crédito”, resumió.
Por último, advirtió sobre la flexibilización de algunas regulaciones que históricamente limitaron el otorgamiento de créditos en dólares a personas y empresas cuyos ingresos están denominados en pesos. Zack recordó que esas restricciones surgieron tras la crisis de 2001 para reducir los riesgos.