En los últimos 2 años, el FBI reportó 14 casos de jóvenes y adolescentes de diferentes partes de Argentina que planeaban atentados. El cuerpo de investigaciones estadounidense detectó los movimientos a través de conversaciones de los sospechosos en redes sociales donde comparten propagandas de grupos extremistas, se interesan por la elaboración de bombas y la obtención de armas. Además, conversan sobre sus planes para atacar escuelas y universidades, al estilo de los tristemente célebres shooters que fueron autores de masacres en Estados Unidos y Noruega.
Lo curioso es que, cuando la Policía Federal, a través de su unidad antiterrorista, llega a los usuarios en la vida real, encuentra en los allanamientos evidencias que demuestran que el peligro es real.
Se trata de potenciales lobos solitarios.
El último caso se registró en Lanús, donde un chico, menor de edad, planeaba un ataque a una escuela. Cómo lo rastrearon? Ingresó a ub ‘chat’ de Roblox y manifestó su deseo de en un ‘tirador real’”,
Le encontraron en el allanamiento dagas de uso militar; uniformes falsos de la Policía Federal Argentina, de la Policía Bonaerense y de la Policía de Santa Fe; una insignia del Ejército Argentino; tres chapas identificatorias y con la leyenda “Campaña del servicio en Irak”; y una restante perteneciente a una comunidad de una academia de tiro. También chalecos tácticos y gorras militares.
Tanto se aceleraron estos casos que los investigadores ya hablan de denominadores de riesgo entre los menores: tienen acceso a armas, sus padres están separados o fallecidos, se crían en un entorno hostil y sin contención familiar. Estos son los casos que más preocupan de un fenómeno que no hay que subestimar.
Victoria Terzaghi realizó una nueva columna en Asuntos Públicos, donde analizó cómo el conflicto en Medio Oriente empieza a reconfigurar el escenario energético global y qué implicancias puede tener para la Argentina.
La periodista explicó que uno de los indicios que más llamó la atención en los últimos días fue la decisión de Estados Unidos y otros países de liberar reservas estratégicas de petróleo. En el caso norteamericano, esas reservas se liberaron por un período de cuatro meses. “Si Trump dice que el conflicto podría durar dos semanas, ¿por qué liberar reservas para cuatro meses?”, se preguntó.
El conflicto, además, ya trascendió el enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán, lo que amplía el riesgo de una escalada global.
En ese contexto, Terzaghi puso el foco en una cuestión de fondo: la seguridad energética. Hoy el mundo todavía tiene petróleo disponible, pero la pregunta es por cuánto tiempo. “La transición energética en algún momento va a llegar por la fuerza, porque el petróleo se va a terminar”, advirtió. Aunque todavía quedan décadas de producción, la transición hacia energías renovables enfrenta dos grandes desafíos: bajar los costos y garantizar la seguridad del suministro.
“No hay energía más cara que la que no tenés”, sintetizó.
En cuanto al impacto para la Argentina, el escenario presenta tanto oportunidades como riesgos. Por un lado, el aumento del precio internacional del petróleo mejora las perspectivas de exportación del país. En particular, la provincia de Neuquén podría beneficiarse fuertemente por el crecimiento de las regalías petroleras, que podrían sumar hasta 500 millones de dólares adicionales este año.
El Gobierno nacional también recibiría ingresos extra a través de retenciones y aranceles vinculados a las exportaciones de crudo. Si el precio del barril se ubicara en torno a los 90 dólares, la recaudación adicional podría rondar los 100 millones de dólares.
Además, el contexto internacional revalorizó la posición geopolítica de la Argentina como proveedor de energía. Terzaghi señaló que Alemania ya pre compró el primer cargamento de GNL que se producirá en el país.
La ubicación geográfica también juega a favor: Argentina se encuentra en una región libre de conflictos bélicos, con acceso directo al mar y rutas marítimas eficientes hacia los mercados internacionales.
Sin embargo, el escenario también tiene aspectos negativos. El aumento del precio del petróleo ya comenzó a trasladarse a los combustibles, que registraron subas cercanas al 7% y todavía aumentará más. Ese movimiento impacta en la inflación y también en los costos de la propia industria petrolera, desde el transporte hasta las operaciones de fracking.
Terzaghi también mencionó la complejidad que rodea la reciente licitación para exportar GNL desde la Argentina, un proyecto que requiere inversiones por unos 12.500 millones de dólares y que depende en gran parte del acceso a financiamiento internacional.
En definitiva, el panorama está lleno de interrogantes: cuánto durará el conflicto, si puede derivar en una recesión global y cómo afectará al financiamiento de grandes proyectos energéticos.
Por ahora, aclaró la periodista, en Vaca Muerta todavía no cambió nada. La industria petrolera trabaja con horizontes de largo plazo y las empresas suelen planificar sus inversiones con escenarios de precios conservadores. Si los precios suben, será una ganancia adicional, pero no altera las decisiones de fondo.
La gran incógnita, concluyó Terzaghi, sigue siendo hasta dónde puede escalar el conflicto internacional. Una pregunta que, probablemente, “ni el propio Donald Trump tenga del todo clara”.
En este Shot de Inspiración, Carolina Amoroso marida fragmento del libro ¿Por qué son tan lindos los caballos?, de Julieta Correa; junto con la canción «I Will Follow You into the Dark» de Death Cab for Cutie
«¿Por qué son tan lindos los caballos? ¿Por qué hay tanta belleza en el mundo? ¿Por qué lo olvidamos a veces? Pues yo no lo olvido.
Últimamente tengo la cabeza plana, como la tierra. La que guarda los recuerdos de esta familia perdió la memoria, y desde entonces nos encontramos todos en una especie de pausa que es como una meseta, o una pared blanca. En realidad, debería decir: «nos perdemos». Antes que recordar, como si pudiera, me pongo a transcribir frases sobre la memoria que escucho de casualidad o que busco impaciente alguna noche en mi computadora. Anoto anécdotas imprecisas, apenas inventadas. Las frases nuevas. Junto todo. ¿Para qué? Es como un recuerdo en tiempo presente. Claro que el recuerdo es presente. Para hacer algo.»
Hoy, jueves 12 de marzo se da a conocer el índice de inflación luego de la polémica con el INDEC y su método de medición.
En esta nueva columna en Cata de Noticias, el economista Tomás Delgado reflexionó acerca del trasfondo de esta polémica y los problemas que tiene dicho índice utilizado para calcular la inflación.
Según explicó, el problema de fondo es que la medición actual se basa en hábitos de consumo de hace más de veinte años. La canasta que utiliza el INDEC fue diseñada a partir de patrones de consumo de 2004 y 2005, lo que genera distorsiones respecto de la realidad económica actual.
Delgado mencionó ejemplos que ilustran esa desactualización: dentro de la canasta todavía aparecen consumos como Blockbuster o el teléfono fijo, que hoy tienen una relevancia mínima en la vida cotidiana. En cambio, servicios que hoy forman parte central del gasto de los hogares —como el celular o las plataformas de streaming— tienen menor peso.
En diálogo con Cata de Elía, Tomás señaló una de las principales diferencias entre las dos mediciones: «La canasta de 2004 tiene un sesgo muy pro bienes. El aumento de los bienes pesa mas que los servicios (como netflix). Mientras que la canasta más moderna que arranco a rediseñar el Gobierno de Macri, siguió Lavagna con Alberto y está preparada para aplicar ahora; es más pro servicios. (Más parecida a la de la Ciudad de Buenos Aires)».
La polémica fue desatada ya que el Gobierno, según trascendió, buscó frenar la implementación de este nuevo índice. El motivo, explicó el economista, es que una canasta con mayor peso de los servicios probablemente arrojaría una inflación más alta, especialmente en un contexto en el que se esperan aumentos en tarifas y servicios públicos durante los próximos meses.
Más allá de la discusión metodológica, el economista también puso el foco en la dinámica actual de los precios. Uno de los factores que empieza a preocupar es la suba reciente de la carne, un producto con gran incidencia en el IPC. «“Si algunos cortes empiezan a subir 15%, incluso con la canasta vieja el índice se empieza a complicar”, advirtió.
Delgado también planteó que, después de dos años de gestión, la inflación sigue ubicándose en torno al 3% mensual, lo que anualizado representa cerca de un 43% anual. Para el economista, ese nivel sigue siendo elevado considerando el costo económico y social que implicó el ajuste.
“Para el nivel de caída del empleo, de reestructuración de empresas y de sacrificio social, sigue siendo una inflación alta”, sostuvo.
«El panorama es de un piso de inflación, caída en la recaudación, síntomas de recesión, al mismo tiempo cierre de empresas que trae desempleo y gente en la calle», concluyó.
En una nueva columna en Cata de Noticias, el abogado Juan Pablo Gallego analizó la designación de Juan Bautista Mahiques como nuevo ministro de Justicia y lo que puede implicar para la política judicial del Gobierno.
Según planteó, el cambio podría marcar un giro importante respecto de la etapa anterior. Para Gallego, durante los primeros dos años de gestión el área estuvo prácticamente ausente de la agenda oficial. “El Gobierno tuvo un Ministerio bobo y ahora puede pasar a tener uno activo”, sostuvo. A su juicio, con la gestión de Mariano Cúneo Libarona “no hubo política judicial”, lo que llevó a que se perdiera tiempo valioso.
En ese contexto, señaló que muchas de las cuestiones vinculadas con la Justicia terminaron siendo absorbidas por el Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich, lo que generó desorden institucional.
Para el columnista, uno de los primeros anuncios de Mahiques apunta justamente a revertir esa inercia. El nuevo ministro adelantó que buscará avanzar rápidamente en la designación de jueces de primera instancia en el fuero federal, un tema que quedó relegado durante los últimos años.
Gallego destacó además que Mahiques llega con experiencia en el funcionamiento del sistema judicial. Durante el gobierno de Mauricio Macri se desempeñó como secretario y tuvo participación en el Consejo de la Magistratura, lo que le da conocimiento directo sobre el proceso de selección de jueces y el manejo de ternas. “Eso le puede permitir empezar a trabajar rápido”, explicó.
Entre los problemas que hoy enfrenta el sistema judicial, el analista mencionó especialmente la situación de la Procuración General y la implementación del sistema acusatorio. Este nuevo modelo viene siendo presentado como una gran reforma y se le hace bastante marketing.
Sin embargo , Gallego denunció que “El sistema acusatorio se viene implementando muy mal, sin recursos para los fiscales”. Y advirtió que la situación se vuelve todavía más delicada porque la Procuración sigue encabezada por un procurador interino.
Otro punto crítico que mencionó es la integración incompleta de la Corte Suprema. Actualmente el tribunal funciona con tres miembros, cuando se establece que debería tener cinco. “Si hay algo urgentísimo que requiere la Argentina es completar la Corte”, planteó.
Según su mirada, el máximo tribunal necesita incorporar perfiles específicos —entre ellos un abogado penalista— y también avanzar en la designación de una mujer que integre la Corte Suprema.
“El Gobierno comprendió que no puede gobernar al margen del Poder Judicial, que es uno de los tres poderes del Estado”, concluyó.