En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Lara Goyburú, directora ejecutiva de Management & Fit, sobre el humor social, el desgaste económico y el impacto político que empieza a generar la falta de mejoras concretas en la vida cotidiana.
En diálogo con Ariel Cohen, Goyburú explicó que la percepción económica sigue siendo negativa y que incluso muestra señales de empeoramiento. Según detalló, ocho de cada diez personas mencionan algún problema económico como principal preocupación. Aunque la inflación continúa apareciendo como el principal problema del país, a nivel personal lo que más inquieta es “llegar a fin de mes” y los bajos ingresos.
La consultora también advirtió sobre un cambio importante respecto de las expectativas hacia el futuro. Si bien durante los primeros meses del Gobierno predominaba cierta esperanza en una mejora económica, hoy esa expectativa empezó a deteriorarse. “Bajó casi diez puntos la confianza en el futuro”, señaló, y explicó que actualmente solo un 34% mantiene expectativas positivas.
En ese contexto, sostuvo que comienza a aparecer un desgaste vinculado tanto a la situación económica como a los escándalos políticos. Casos como el de Manuel Adorni o los créditos del Banco Nación generan un fuerte contraste entre la realidad de la dirigencia y la de la sociedad. “La estabilidad macro no está llegando a la heladera”, sintetizó.
Por último, Goyburú analizó el escenario político y remarcó que ninguna fuerza logró todavía consolidar un liderazgo claro de cara a las próximas elecciones. Según indicó, todos los dirigentes presentan imágenes negativas muy elevadas y dificultades para superar el 40% de imagen positiva. “La ciudadanía tiene una mala imagen del sistema político en general”, concluyó.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Martín Eandi, Insights Manager de la consultora Moiguer, sobre un informe que analiza cómo cambiaron los hábitos, el consumo y la composición de las clases altas y medias en la Argentina actual.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Eandi explicó que el estudio detectó un cambio importante en la composición de la riqueza en el país. Según detalló, hoy un 6% de los argentinos concentra el 34% de los ingresos totales, con ingresos promedio cercanos a los 7900 dólares mensuales. Además, señaló que dentro de ese segmento comenzaron a ganar peso sectores vinculados a la importación, la energía y el nuevo modelo económico, desplazando a otros perfiles empresariales que se habían fortalecido en etapas de mayor cierre económico.
El informe también pone el foco en un cambio cultural. “Las clases altas antes buscaban el bajo perfil y ahora hablan en redes sociales”, sostuvo Eandi, al describir cómo ciertos sectores comenzaron a desinhibirse y a exhibir más abiertamente sus consumos y estilos de vida. En ese sentido, mencionó fenómenos como el crecimiento de los autos de lujo, la explosión de vuelos privados hacia Punta del Este y el peso de figuras del mundo crypto, influencers y empresarios convertidos en “rockstars” para algunos segmentos sociales.
A su vez, explicó que dentro de la clase alta conviven perfiles muy distintos: desde las familias tradicionales y herederos históricos, hasta los llamados “fast money”, vinculados al fútbol, los influencers o negocios de rápido crecimiento.
Por otro lado, Eandi advirtió sobre el deterioro de parte de la clase media argentina. Aunque el 44% de la población todavía se percibe dentro de ese segmento, señaló que solo un 18% mantiene las características de una clase media tradicional con movilidad social. “Más de un 20% empezó a desacoplarse y a parecerse mucho más a la clase baja superior”, explicó.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Sebastián Galmarini, diputado nacional del peronismo cercano a Sergio Massa.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Galmarini cuestionó las prioridades del oficialismo en el Congreso y apuntó contra lo que definió como una estrategia orientada a generar impacto mediático. “Lo que más le interesa al Gobierno es tirar títulos, viven en Twitter”, afirmó, y criticó iniciativas como la llamada “ley de hojarasca”, a la que calificó como una acumulación de temas menores que buscan desviar la atención de los problemas económicos.
Sobre la reforma política, advirtió que el paquete incluye cambios de peso como la eliminación de las PASO, modificaciones en la boleta única y nuevas reglas para el financiamiento partidario. En particular, rechazó la intención de eliminar las primarias y cuestionó la idea de que esa medida pueda debilitar a la oposición. También criticó los cambios propuestos en el sistema de boleta, al entender que buscan favorecer el arrastre de candidatos oficialistas.
Galmarini también se refirió al impacto político del caso Adorni y consideró que la estrategia del Gobierno para desplazar el tema de la agenda no está dando resultados. “La idea de que una noticia tapa a la otra ya no funciona”, afirmó.
Por último, reflexionó sobre el escenario del peronismo y planteó la necesidad de una reconstrucción más amplia. Señaló que no alcanza con la unidad y que el desafío es volver a conectar con distintos sectores de la sociedad y la economía. “Tenemos que resetear el peronismo y reconstruir vínculos”, afirmó, y remarcó que el objetivo no debe ser solo ganar elecciones, sino construir una propuesta de gobierno sólida.