SE VIENEN AUMENTOS EN EL GAS; POR VICTORIA TERZAGHI

SE VIENEN AUMENTOS EN EL GAS; POR VICTORIA TERZAGHI

En una nueva columna en Asuntos Públicos, Victoria Terzaghi puso el foco en lo que viene en materia energética de cara al invierno: una serie de aumentos en las tarifas de gas que todavía no tienen fecha definida, pero que ya están en marcha.

Según explicó, se trata de tres incrementos distintos que podrían acumularse en las próximas semanas, a medida que el Gobierno publique las resoluciones correspondientes. El primero tiene que ver con el fondo fiduciario para zonas frías, que hoy se financia con un recargo en las boletas y que podría pasar de alrededor del 7% a un 11%, luego de que se habilitara su modificación.

El segundo aumento corresponde al Valor Agregado de Distribución (VAD), es decir, el componente que cobran las transportistas por el servicio. Este ajuste está atado a la inflación y, cuando se actualice, también se trasladará directamente a las facturas.

Por último, Terzaghi señaló un impacto particular en el norte del país, donde parte del abastecimiento depende del gas importado desde Bolivia. Ese costo adicional no solo se reflejará en las tarifas de gas, sino también en la generación eléctrica, ya que buena parte de la energía se produce con gas natural.

En ese contexto, la advertencia es clara: a las puertas del invierno, los aumentos en las tarifas energéticas aparecen como un factor clave a seguir de cerca por su impacto directo en el bolsillo y en la inflación.

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GNL PARA EL INVIERNO, ¿QUÉ PUEDE PASAR CON LAS TARIFAS?; POR VICTORIA TERZAGHI

GNL PARA EL INVIERNO, ¿QUÉ PUEDE PASAR CON LAS TARIFAS?; POR VICTORIA TERZAGHI

En una nueva columna semanal en Asuntos Públicos, Victoria Terzaghi alerta sobre una preocupación cada vez más grande que sigue sin respuesta: ¿Cómo vamos a pasar el invierno? Elf río está cada vez más cerca y el gas que podríamos necesitar no está asegurado.

Hay una síntesis brutalmente honesta: A la Secretaría de Energía de la Nación,  María Tettamanti, le preguntaron que podía pasar si venía una ola polar próximamente. Su respuesta sorprendió: afirmó que se iba a cortar el gas.

«Los últimos dos años ya viene pasando esto en los inviernos. La explicación de Tettamanti es que no hubo cambios en la infraestructura. El problema está en los caños, no en Vaca Muerta», explicó Terzaghi.

Más allá del GNL, si nos llega a tocar alguna ola polar es muy posible que se corte el gas, el GNC en las estaciones de servicio. Y también pueden llegar a cortarse todos los contratos que tienen las industrias.

Esto sucede en un contexto de cambios: El Gobierno había decidido, por primera vez, sacarle la explotación del gas a Enarsa y dárselo a un privado. Inició la licitación y está llegando tarde. La empresa debería haber salido ganadora esta semana. Sin embargo hubo un empate.

El contrato asegura ser para la provisión del GNL del país desde el primero de abril. Estando al día 20, queda en evidencia lo tarde que quedó el Gobierno con esta planificación.

«A pocos días de los primeros fríos del año, lo único cierto es que el gas que no esté nos va a salir carísimo», concluyó Terzaghi

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EL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE ¿ACELERA EL DESARROLLO EN VACA MUERTA?; POR VICTORIA TERZAGHI

EL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE ¿ACELERA EL DESARROLLO EN VACA MUERTA?; POR VICTORIA TERZAGHI

Victoria Terzaghi realizó una nueva columna en Asuntos Públicos, donde analizó cómo el conflicto en Medio Oriente empieza a reconfigurar el escenario energético global y qué implicancias puede tener para la Argentina.

La periodista explicó que uno de los indicios que más llamó la atención en los últimos días fue la decisión de Estados Unidos y otros países de liberar reservas estratégicas de petróleo. En el caso norteamericano, esas reservas se liberaron por un período de cuatro meses. “Si Trump dice que el conflicto podría durar dos semanas, ¿por qué liberar reservas para cuatro meses?”, se preguntó.

El conflicto, además, ya trascendió el enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán, lo que amplía el riesgo de una escalada global.

En ese contexto, Terzaghi puso el foco en una cuestión de fondo: la seguridad energética. Hoy el mundo todavía tiene petróleo disponible, pero la pregunta es por cuánto tiempo. “La transición energética en algún momento va a llegar por la fuerza, porque el petróleo se va a terminar”, advirtió. Aunque todavía quedan décadas de producción, la transición hacia energías renovables enfrenta dos grandes desafíos: bajar los costos y garantizar la seguridad del suministro.

“No hay energía más cara que la que no tenés”, sintetizó.

En cuanto al impacto para la Argentina, el escenario presenta tanto oportunidades como riesgos. Por un lado, el aumento del precio internacional del petróleo mejora las perspectivas de exportación del país. En particular, la provincia de Neuquén podría beneficiarse fuertemente por el crecimiento de las regalías petroleras, que podrían sumar hasta 500 millones de dólares adicionales este año.

El Gobierno nacional también recibiría ingresos extra a través de retenciones y aranceles vinculados a las exportaciones de crudo. Si el precio del barril se ubicara en torno a los 90 dólares, la recaudación adicional podría rondar los 100 millones de dólares.

Además, el contexto internacional revalorizó la posición geopolítica de la Argentina como proveedor de energía. Terzaghi señaló que Alemania ya pre compró el primer cargamento de GNL que se producirá en el país.

La ubicación geográfica también juega a favor: Argentina se encuentra en una región libre de conflictos bélicos, con acceso directo al mar y rutas marítimas eficientes hacia los mercados internacionales.

Sin embargo, el escenario también tiene aspectos negativos. El aumento del precio del petróleo ya comenzó a trasladarse a los combustibles, que registraron subas cercanas al 7% y todavía aumentará más. Ese movimiento impacta en la inflación y también en los costos de la propia industria petrolera, desde el transporte hasta las operaciones de fracking.

Terzaghi también mencionó la complejidad que rodea la reciente licitación para exportar GNL desde la Argentina, un proyecto que requiere inversiones por unos 12.500 millones de dólares y que depende en gran parte del acceso a financiamiento internacional.

En definitiva, el panorama está lleno de interrogantes: cuánto durará el conflicto, si puede derivar en una recesión global y cómo afectará al financiamiento de grandes proyectos energéticos.

Por ahora, aclaró la periodista, en Vaca Muerta todavía no cambió nada. La industria petrolera trabaja con horizontes de largo plazo y las empresas suelen planificar sus inversiones con escenarios de precios conservadores. Si los precios suben, será una ganancia adicional, pero no altera las decisiones de fondo.

La gran incógnita, concluyó Terzaghi, sigue siendo hasta dónde puede escalar el conflicto internacional. Una pregunta que, probablemente, “ni el propio Donald Trump tenga del todo clara”.

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¿COMO AFECTA EL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE A LOS PRECIOS?; POR VICTORIA TERZAGHI

¿COMO AFECTA EL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE A LOS PRECIOS?; POR VICTORIA TERZAGHI

Victoria Terzaghi realizó una nueva columna en Asuntos Públicos, donde analizó cómo el conflicto en Medio Oriente ya empieza a impactar en el mercado energético global y qué efectos puede tener para la economía argentina.

La periodista explicó que el precio internacional del petróleo ya venía en alza antes del inicio del conflicto. El barril había cerrado el año pasado en torno a los 60 dólares, y en los días previos a la escalada en Medio Oriente había llegado a 72 dólares por la incertidumbre geopolítica. Pero tras el comienzo de los ataques el salto fue mucho más fuerte: ayer cerró en 84 dólares. En términos acumulados, desde fin de año hasta hoy el aumento ronda el 40%.

Ese escenario tiene dos caras para la Argentina. Por un lado, beneficia a las empresas petroleras locales que exportan crudo. “Por cada 10 dólares que aumenta el precio del petróleo, a la Argentina le ingresarían alrededor de 1300 millones de dólares adicionales”, explicó Terzaghi. El año pasado las exportaciones de petróleo rondaron los 9 mil millones de dólares, y para este año se proyectaban cerca de 10 mil millones. Si los precios internacionales se mantienen en estos niveles, podrían acercarse incluso a 12 mil millones.

Pero el impacto no es únicamente positivo. Los combustibles tienen un peso importante en la economía y suelen trasladarse rápidamente a los precios internos, por lo que un aumento sostenido del petróleo también puede presionar sobre la inflación.

Además, el conflicto también disparó el precio del GNL (gas natural licuado), que tuvo un incremento incluso mayor que el del petróleo. Según detalló Terzaghi, el precio internacional del GNL llegó a registrar subas cercanas al 50%, en parte porque gran parte del petróleo y GNL mundial pasa por el estrecho de Ormuz, una zona estratégica que fue cerrada por el conflicto.

Para la Argentina, esto genera una preocupación adicional. A pesar de la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, el país todavía necesita importar GNL durante el invierno para cubrir los picos de demanda.

En ese marco aparece otra novedad: este año el Gobierno decidió que, por primera vez desde que comenzaron estas importaciones en 2008, el GNL no será importado por el Estado a través de Enarsa, sino que se encargará una empresa privada. Curiosamente, la licitación se lanzó esta misma semana, en simultáneo con la escalada internacional.

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¿EN QUÉ CONSISTEn LOS CAMBIOS EN LA LEY DE GLACIARES?; POR VICTORIA TERZAGHI

¿EN QUÉ CONSISTEn LOS CAMBIOS EN LA LEY DE GLACIARES?; POR VICTORIA TERZAGHI

Victoria Terzaghi  realizó su primera columna en Asuntos Públicos.. En esta ocasión, informó y analizó acerca de uno de los debates más sensibles del momento: la modificación de la Ley de Glaciares.

La periodista explicó que el proyecto, que ya tuvo media sanción y aún debe pasar por Diputados, introduce cambios en los presupuestos mínimos de protección ambiental y delega mayores facultades a las provincias. El punto central está en la zona periglaciar: actualmente protegida de manera amplia, la iniciativa busca permitir actividades extractivas en aquellos sectores que no sean considerados “reserva estratégica de agua”.

Allí, señaló Terzaghi, estará el “quid de la cuestión”: cómo se determinará qué áreas son estratégicas, qué estudios se realizarán y con qué criterios. De esto también dependerá, en la práctica, la posibilidad de avanzar con grandes proyectos mineros incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La columnista comparó el clima del debate con el que se vivió en 2013 durante el acuerdo YPF-Chevron. Recordó que estuvo en Neuquén cuando la Legislatura aprobó ese convenio en medio de una fuerte represión, con gases lacrimógenos y un manifestante baleado.

Terzaghi también puso el foco en el factor social. En muchas zonas alejadas, donde durante décadas escasearon oportunidades laborales y los que terminan el secundario emigran en busca de más oportunidades, la llegada de proyectos extractivos promete miles de empleos con salarios altos. Esa expectativa suele inclinar la balanza a favor de las iniciativas, incluso en comunidades donde existen resistencias ambientales.

La discusión, advirtió, recién empieza. Falta la letra chica, el paso por Diputados y la implementación concreta. Y, como suele ocurrir, será en los detalles donde se defina si la modificación de la Ley de Glaciares impulsa una nueva etapa de desarrollo o abre un frente de conflicto a largo plazo.

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