En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Jorge Vasconcelos, economista e investigador jefe del IERAL de la Fundación Mediterránea, para analizar las tensiones de la política económica y el debate abierto tras las recientes críticas de Domingo Cavallo al rumbo del Gobierno.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Vasconcelos explicó que la discusión planteada por Cavallo apunta a la consistencia del programa económico y, especialmente, a cómo podría llegar la Argentina al año electoral de 2027. Recordó que en el país las transiciones electorales suelen tener consecuencias económicas mucho más intensas que en otras democracias y mencionó como antecedente lo ocurrido en 2019, cuando el resultado de las PASO aceleró expectativas de devaluación y terminó derivando en el regreso del cepo cambiario impulsado por el mismo macrismo.
En ese sentido, señaló que la preocupación pasa por fortalecer ahora ciertos “anticuerpos” económicos para evitar sobresaltos futuros. Según planteó, los primeros meses del año mostraron dificultades para cumplir simultáneamente tres objetivos clave: acumular reservas, bajar la inflación y reactivar la actividad.
El economista también advirtió sobre el estancamiento de la actividad y las diferencias cada vez más marcadas entre sectores de la economía. “La economía está muy planchada”, sostuvo, y alertó que esa brecha tiene consecuencias políticas y sociales. Además, destacó que el principal problema hoy pasa por la falta de crédito al sector privado, algo que termina impactando directamente sobre el empleo. “El empleo es la variable de ajuste”, sintetizó.
En esta edición de El que calla otorga conversamos con el productor agropecuario, economista, ex embajador argentino en Estados Unidos y ex diputado nacional, quien analizó el presente económico y político del país, además de referirse al respaldo del PRO al Gobierno y al impacto del caso Adorni en la agenda pública.
En diálogo con Marcelo Veneranda, Amadeo se mostró optimista respecto del rumbo económico impulsado por Javier Milei, pese a reconocer las dificultades actuales. “Estoy agradecido de que este Gobierno exista en este momento de Argentina”, sostuvo, y definió al país como “una sociedad fracasada” que necesita un cambio profundo de paradigma. En esa línea, aseguró que tanto desde el campo como desde distintos sectores productivos existe expectativa por una transformación estructural: “Estamos todos con esta esperanza”, afirmó.
También defendió el proceso de ordenamiento macroeconómico y cuestionó las críticas de sectores industriales afectados por la apertura y el ajuste. Según planteó, la inflación y el desorden económico eran insostenibles. “Estamos pasando un momento difícil, pero el precio que estamos pagando vale por el resultado que esperamos”, señaló.
Por otro lado, se refirió a la situación de Manuel Adorni y respaldó la intervención de Patricia Bullrich en medio de la polémica. Consideró que el Gobierno necesita cerrar rápidamente ese capítulo para volver a enfocarse en la economía. “Hay que salir de Adorni”, sintetizó, y destacó que Bullrich actuó “de buena onda queriendo ayudar al presidente”, aportando experiencia política en un momento delicado.
Finalmente, planteó la necesidad de consolidar una alianza amplia de cara a las elecciones de 2027. “El PRO tiene que ser parte de la alianza que permita seguir adelante con este proceso”, opinó, y elogió tanto a Mauricio Macri como a Patricia Bullrich por su respaldo al oficialismo.
En una nueva edición de El que calla otorga, Marcelo Veneranda reflexionó sobre el momento político que atraviesa el Gobierno y el creciente desgaste alrededor de la figura de Manuel Adorni, en una semana marcada por nuevas revelaciones judiciales y tensiones internas dentro del oficialismo.
El editorial comenzó retomando una de las ideas filosóficas que Javier Milei suele reivindicar públicamente: el estoicismo. “Esta idea de mantenerse inquebrantable ante las adversidades que le permite asumir el costo político de las reformas”, señaló Veneranda, en referencia a la influencia de pensadores como Séneca y a la idea de “mantener la serenidad frente a la adversidad”.
En ese marco, recordó que el Gobierno recibió una noticia positiva con la mejora en la calificación crediticia de la Argentina, algo que podría abrir nuevas oportunidades de inversión. Pero sostuvo que el oficialismo no logra capitalizar ese escenario porque continúa atrapado en la crisis política alrededor de Adorni. El periodista repasó la declaración del contratista que aseguró haber entregado 245 mil dólares en efectivo por una propiedad y advirtió sobre la gravedad institucional del caso: “Estamos hablando de quién administra las cuentas del país”.
El eje central del editorial estuvo en el cruce entre Milei y Patricia Bullrich. Todo comenzó cuando la ministra reclamó públicamente que Adorni presentara de inmediato su declaración jurada para terminar con las sospechas. La respuesta del Presidente no tardó en llegar: “Bullrich spoileó lo que iba a hacer Manuel”, dijo Milei, asegurando que la documentación ya estaba preparada desde hacía tiempo.
A raíz de este crucé, Marcelo Veneranda reflexionó: “Tiene razón Milei cuando dice que Bullrich spoileó a Adorni”. Pero agregó: “Alguien debería spoilearle a Milei cómo reacciona Patricia Bullrich cuando la cosa se complica”. En esa línea, repasó el historial político de la ministra y definió a Bullrich como una dirigente con enorme capacidad de trabajo y oficio político, aunque también marcada por “un derrotero zigzagueante y una gran habilidad para pegar el salto a tiempo”.
“Patricia, ante la adversidad, revela su verdadero ser. La primera estoica de este Gobierno”, concluyó.
En este programa de El lunes puede esperar, Lorena Rodríguez conversó con Guillermo Fraile, profesor del IAE Business School de la Universidad Austral y responsable de una investigación que encendió señales de alarma: casi el 50% de las pequeñas y medianas empresas evalúa reducir personal en los próximos seis meses.
Según explicó Fraile, se trata del nivel más alto registrado en los últimos cuatro años y refleja el impacto que empieza a tener el actual proceso de reacomodamiento económico sobre la actividad y el consumo. “Hay sectores muy favorecidos, como oil & gas o minería, pero otros como la industria y la construcción están atravesando una situación muy compleja”, señaló. En ese sentido, advirtió que muchas empresas enfrentan serios problemas de demanda y deben adaptarse a un modelo de negocios completamente distinto al de años anteriores.
El especialista explicó que el cambio de escenario fue muy brusco para el entramado Pyme. “Antes la inflación alta y las tasas negativas permitían cubrirse con inventarios y financiar inversiones. Hoy todo eso se dio vuelta”, sostuvo. Con tasas positivas, caída de la inflación y menor consumo, muchas empresas comenzaron a cubrirse ante la posibilidad de una actividad deprimida.
Fraile también destacó otra preocupación central del sector: la dificultad para encontrar talento. El 75% de los encuestados afirmó que no logra cubrir perfiles necesarios para nuevas demandas, especialmente en un contexto donde la incorporación de tecnología y herramientas de Inteligencia Artificial empieza a transformar los procesos productivos. “Cada vez más Pymes están entrando en el mundo de la IA. Son muy pocas las que todavía no comenzaron”, explicó.
En paralelo, remarcó que los empresarios intentan evitar despidos y que reducir personal suele ser una de las últimas decisiones que toman. Sin embargo, reconoció que la preocupación creció fuerte en los últimos meses: “El peor semestre que habíamos tenido era el segundo semestre de 2023, con un 40%. Hoy estamos hablando de un 50%”.
Por último, el trabajo también indagó sobre las reformas económicas prioritarias para el sector. Allí, el 70% de los empresarios consideró más importante priorizar una reforma fiscal antes que una reforma laboral.
En su habitual streaming, el periodista Ramón Indart analizó el impacto político del caso que involucra a Manuel Adorni y puso el foco en cómo la decisión de sostenerlo dentro del Gobierno vuelve a exponer las tensiones internas del oficialismo.
El disparador fue una pregunta directa hacia el núcleo de poder: ¿Por qué el Gobierno continúa respaldando a Adorni pese al costo político que, según se planteó, genera hacia adentro y hacia afuera?. La discusión, lejos de ser únicamente mediática, fue presentada como un problema interno que atraviesa al círculo más cercano de Javier Milei.
En ese marco, el análisis apuntó especialmente al rol de Karina Milei, quien aparece como la principal sostén del funcionario. La decisión de mantenerlo en su lugar fue leída no solo como un respaldo personal, sino también como un movimiento condicionado por la interna con el sector que responde a Santiago Caputo.
Según se describió, el conflicto ya no puede interpretarse únicamente en términos de comunicación o gestión, sino como parte de una disputa más amplia por el control del oficialismo. En ese esquema, el entorno de Karina Milei —con figuras como Martín Menem— aparece consolidando posiciones propias frente a otros sectores del Gobierno.
El episodio también puso sobre la mesa las versiones sobre posibles cambios en la estructura del gabinete, con el nombre de Martín Menem como una alternativa dentro del esquema de poder. Más allá de su confirmación, estas hipótesis reflejan un clima interno atravesado por desconfianzas, donde cada movimiento se interpreta en clave de disputa.
Al mismo tiempo, se señaló que parte del oficialismo atribuye a la interna la filtración de información sensible y la aparición de denuncias que impactan en figuras cercanas al Gobierno. Esta dinámica, donde los propios sectores se señalan entre sí, profundiza un escenario de desgaste que empieza a afectar la gestión.
Como lectura de fondo, el análisis planteó que el problema ya no es solo la figura de Adorni, sino la dificultad del oficialismo para ordenar su estructura de poder. En un contexto donde las decisiones parecen responder más a equilibrios internos que a criterios de gobierno, la interna libertaria deja de ser un ruido de fondo y pasa a convertirse en un factor central de la dinámica política.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Sebastián Galmarini, diputado nacional del peronismo cercano a Sergio Massa.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Galmarini cuestionó las prioridades del oficialismo en el Congreso y apuntó contra lo que definió como una estrategia orientada a generar impacto mediático. “Lo que más le interesa al Gobierno es tirar títulos, viven en Twitter”, afirmó, y criticó iniciativas como la llamada “ley de hojarasca”, a la que calificó como una acumulación de temas menores que buscan desviar la atención de los problemas económicos.
Sobre la reforma política, advirtió que el paquete incluye cambios de peso como la eliminación de las PASO, modificaciones en la boleta única y nuevas reglas para el financiamiento partidario. En particular, rechazó la intención de eliminar las primarias y cuestionó la idea de que esa medida pueda debilitar a la oposición. También criticó los cambios propuestos en el sistema de boleta, al entender que buscan favorecer el arrastre de candidatos oficialistas.
Galmarini también se refirió al impacto político del caso Adorni y consideró que la estrategia del Gobierno para desplazar el tema de la agenda no está dando resultados. “La idea de que una noticia tapa a la otra ya no funciona”, afirmó.
Por último, reflexionó sobre el escenario del peronismo y planteó la necesidad de una reconstrucción más amplia. Señaló que no alcanza con la unidad y que el desafío es volver a conectar con distintos sectores de la sociedad y la economía. “Tenemos que resetear el peronismo y reconstruir vínculos”, afirmó, y remarcó que el objetivo no debe ser solo ganar elecciones, sino construir una propuesta de gobierno sólida.