EL NUEVO MINISTRO MAHIQUES Y UNA NUEVA ETAPA EN LA POLÍTICA JUDICIAL DEL GOBIERNO; POR JUAN PABLO GALLEGO

EL NUEVO MINISTRO MAHIQUES Y UNA NUEVA ETAPA EN LA POLÍTICA JUDICIAL DEL GOBIERNO; POR JUAN PABLO GALLEGO

En una nueva columna en Cata de Noticias, el abogado Juan Pablo Gallego analizó la designación de Juan Bautista Mahiques como nuevo ministro de Justicia y lo que puede implicar para la política judicial del Gobierno.

Según planteó, el cambio podría marcar un giro importante respecto de la etapa anterior. Para Gallego, durante los primeros dos años de gestión el área estuvo prácticamente ausente de la agenda oficial. “El Gobierno tuvo un Ministerio bobo y ahora puede pasar a tener uno activo”, sostuvo. A su juicio, con la gestión de Mariano Cúneo Libarona “no hubo política judicial”, lo que llevó a que se perdiera tiempo valioso.

En ese contexto, señaló que muchas de las cuestiones vinculadas con la Justicia terminaron siendo absorbidas por el Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich, lo que generó desorden institucional.

Para el columnista, uno de los primeros anuncios de Mahiques apunta justamente a revertir esa inercia. El nuevo ministro adelantó que buscará avanzar rápidamente en la designación de jueces de primera instancia en el fuero federal, un tema que quedó relegado durante los últimos años.

Gallego destacó además que Mahiques llega con experiencia en el funcionamiento del sistema judicial. Durante el gobierno de Mauricio Macri se desempeñó como secretario y tuvo participación en el Consejo de la Magistratura, lo que le da conocimiento directo sobre el proceso de selección de jueces y el manejo de ternas. “Eso le puede permitir empezar a trabajar rápido”, explicó.

Entre los problemas que hoy enfrenta el sistema judicial, el analista mencionó especialmente la situación de la Procuración General y la implementación del sistema acusatorio. Este nuevo modelo viene siendo presentado como una gran reforma y se le hace bastante marketing.

Sin embargo , Gallego denunció que “El sistema acusatorio se viene implementando muy mal, sin recursos para los fiscales”. Y advirtió que la situación se vuelve todavía más delicada porque la Procuración sigue encabezada por un procurador interino.

Otro punto crítico que mencionó es la integración incompleta de la Corte Suprema. Actualmente el tribunal funciona con tres miembros, cuando se establece que debería tener cinco. “Si hay algo urgentísimo que requiere la Argentina es completar la Corte”, planteó.

Según su mirada, el máximo tribunal necesita incorporar perfiles específicos —entre ellos un abogado penalista— y también avanzar en la designación de una mujer que integre la Corte Suprema.

“El Gobierno comprendió que no puede gobernar al margen del Poder Judicial, que es uno de los tres poderes del Estado”, concluyó.

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UN MILEI ENVALENTONADO PROFUNDIZA LA CONFRONTACIÓN POLÍTICA; POR FEDERICO MILENAAR

UN MILEI ENVALENTONADO PROFUNDIZA LA CONFRONTACIÓN POLÍTICA; POR FEDERICO MILENAAR

Federico Milenaar realizó una nueva entrega de su columna semanal en El lunes puede esperar, donde analizó el clima político que dejó la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso y el momento de fortaleza que atraviesa el Gobierno en el plano legislativo.

El discurso de Javier Milei estuvo atravesado por un clima de fuerte confrontación desde el comienzo. Incluso antes de que el Presidente subiera al estrado ya se escuchaban gritos en el recinto que anticipaban el tono de la jornada. Según señaló Milenaar, Milei llegó con una estrategia deliberada de confrontación y no tardó en dejarla en claro.

Cuando fue aplaudido por los legisladores oficialistas, el mandatario incluso desafió a la oposición a que también lo hiciera.

Para Milenaar, esta postura más agresiva del Presidente se explica en gran parte por el momento político que atraviesa el oficialismo. El Gobierno llega envalentonado por los resultados que consiguió en el Congreso durante las sesiones extraordinarias, donde logró aprobar buena parte de los proyectos que impulsó.

Entre ellos mencionó el Presupuesto, la Reforma Penal, la Reforma Laboral, la Inocencia Fiscal y el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. El único proyecto importante que todavía quedó pendiente es la Ley de Glaciares, que aún debe completar su trámite en Diputados.

El columnista destacó que este desempeño legislativo marca un contraste fuerte con etapas recientes. Recordó, por ejemplo, que durante la gestión de Alberto Fernández hubo períodos en los que el Ejecutivo envió proyectos al Congreso sin lograr aprobar ninguno. “El oficialismo está sacando adelante iniciativas muy ambiciosas”, señaló.

Según Milenaar, la fortaleza del Gobierno no se explica solo por los resultados sino también por la forma en que se organizó políticamente para negociar. En particular, destacó el funcionamiento de la nueva “mesa política”, integrada por figuras como Santiago Caputo, Martín Menem, Patricia Bullrich y Diego Santilli.

Ese espacio, explicó, permitió ordenar las negociaciones con los distintos bloques y gobernadores. El oficialismo, además, evitó depender siempre de los mismos aliados y fue construyendo mayorías variables apoyándose en distintos gobernadores que el columnista definió como “opositores blandos”.

Esa estrategia permitió que en muchas votaciones al Gobierno incluso le sobraran votos, algo que contrasta con el escenario de hace apenas unos meses, cuando la oposición había logrado torcer algunos vetos presidenciales, como los vinculados a la Ley de Discapacidad o al financiamiento universitario.

Dentro de ese esquema, Milenaar también destacó el nuevo rol político de Patricia Bullrich. Según su análisis, su presencia cambió la dinámica de negociación en el Senado. “Tener a una dirigente con tanto juego político y espalda ayuda al Gobierno”, sostuvo.

Por ejemplo, mencionó la decisión de retirar el artículo 24 de uno de los proyectos cuando las negociaciones se trabaron. Para el columnista, esa jugada mostró una lógica más cercana a la política tradicional: ceder en un punto para asegurar la aprobación del resto de la ley. Una actitud distinta a la que había mostrado el oficialismo durante el debate de la Ley Bases, cuando buscaba sostener todos los artículos y las negociaciones se extendieron durante meses.

Del lado de la oposición, sin embargo, todavía mantienen expectativas de que el escenario cambie. Algunos dirigentes trazan un paralelismo con lo que ocurrió durante el debate de la Ley Bases, cuando los gobernadores inicialmente apoyaron al Gobierno pero luego se distanciaron a medida que la situación económica se deterioraba.

Por eso, en varios sectores opositores creen que si la economía se desacomoda, los gobernadores podrían volver a tomar distancia del oficialismo por una cuestión de supervivencia política.

En el corto plazo, sin embargo, el panorama legislativo parece favorable para la Casa Rosada. “Por lo menos durante este semestre, todo indica que el Gobierno va a poder sacar prácticamente todo lo que se proponga”, evaluó.

En cuanto a la agenda que viene, el único proyecto de peso inmediato es la Ley de Glaciares. Más adelante, dentro del Congreso se menciona en voz baja que la reforma política podría convertirse en una de las prioridades del oficialismo.

Para cerrar, Milenaar señaló que, al menos por ahora, la narrativa que predomina en el debate público sigue siendo la del Gobierno. Aunque la imagen de Milei muestra cierto desgaste, continúa en niveles muy altos para un presidente que está impulsando reformas y ajustes de gran magnitud.

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CARLOS MENDIZÁBAL: «LOS PAÍSES NO PUEDEN ARRIESGARSE A QUE HAYA UNA CRISIS ENERGÉTICA»

CARLOS MENDIZÁBAL: «LOS PAÍSES NO PUEDEN ARRIESGARSE A QUE HAYA UNA CRISIS ENERGÉTICA»

Sin dudas, uno de los temas económicos de la semana es el fuerte aumento del precio del petróleo y las implicancias que puede tener tanto para la economía global como para la Argentina. Más allá del impacto inmediato en los mercados, el escenario también abre preguntas sobre el rol que puede ocupar el país en un nuevo mapa energético internacional.

Para analizar este contexto, en  El lunes puede esperar conversamos con Carlos Mendizábal, profesor del Instituto de Energía de la Universidad Austral.

En diálogo con Lorena Rodríguez, Mendizábal explicó la importancia estratégica del estrecho de Ormuz: “El Golfo Pérsico —donde está Qatar— se conecta con el océano Índico a través del estrecho de Ormuz, que tiene apenas entre 20 y 30 kilómetros de ancho”. Por ese corredor circula aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo, además de una proporción similar del gas natural licuado (GNL)».

En un escenario de conflicto como el actual, cualquier interrupción en esa zona tiene efectos inmediatos sobre la oferta global. Según el especialista, la paralización del tránsito en ese punto estratégico implica una reducción significativa de la oferta energética disponible en los mercados.

Sin embargo, Mendizábal advirtió que el comportamiento del precio del petróleo debe analizarse con cautela, ya que el mercado funciona principalmente a través de contratos a futuro. “El petróleo que hoy se consume fue producido el mes pasado”, señaló, y remarcó que los movimientos actuales reflejan expectativas sobre lo que puede ocurrir en las próximas semanas.

En ese sentido, planteó dos escenarios posibles. Si el conflicto se extiende durante varias semanas —entre 20 y 40 días— pero otros países productores aumentan su oferta, el impacto podría ser limitado. De hecho, la OPEP ya anticipó que podría incrementar la producción para compensar posibles faltantes.

En cambio, si la situación se prolonga más allá de ese plazo y los stocks disponibles comienzan a agotarse mientras la demanda se mantiene alta, el precio del petróleo podría subir con mayor intensidad. De todos modos, Mendizábal consideró que, al menos por ahora, ese escenario no aparece como el más probable.

El especialista también subrayó el carácter transversal de la energía en la economía. “La energía está en todo”, explicó, y recordó que tanto la electricidad como muchas otras formas de energía dependen del petróleo y del gas.

En ese contexto, destacó el cambio que experimentó Argentina en los últimos años. Tras décadas en las que el país fue principalmente importador de energía, hoy comienza a consolidarse como exportador.

“Argentina en los últimos 25 años no fue el mejor alumno en el mercado energético internacional”, admitió. Según explicó, el país incumplió compromisos y perdió credibilidad frente a los mercados. Sin embargo, esa situación estaría comenzando a revertirse.

Además, remarcó una ventaja estructural del país en el actual contexto geopolítico: su ubicación. A diferencia de otras regiones productoras, Argentina está lejos de las zonas de conflicto y no enfrenta tensiones con sus vecinos. “Si un país tiene que comprar algo crítico para su economía, va a elegir un proveedor confiable”, explicó.

“En el corto plazo, Argentina va a ser un gran exportador de GNL”, concluyó.

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HUGO LLORENS: «A TRUMP NO LE CONVIENE QUE SE EXTIENDA MUCHO LA GUERRA, NO ES UNA OPERACIÓN POPULAR EN EE.UU»

HUGO LLORENS: «A TRUMP NO LE CONVIENE QUE SE EXTIENDA MUCHO LA GUERRA, NO ES UNA OPERACIÓN POPULAR EN EE.UU»

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa escalando y ya generó impactos en distintas regiones del mundo. Para analizar la evolución de la guerra y sus posibles consecuencias geopolíticas, en Gambito de Datos conversamos con Hugo Llorens, diplomático retirado de Estados Unidos y exembajador en Afganistán.

En diálogo con Hernán Cappiello Ariel Cohen, Llorens sostuvo que la respuesta de Irán ha sido fuerte y que su estrategia de apunta a expandir la inestabilidad regional. Según explicó, los ataques fueron contra países del Golfo, en un intento de ampliar el alcance del conflicto.

El diplomático destacó además la importancia estratégica de la región en el mercado energético global. Recordó que por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 25% del petróleo mundial, lo que convierte cualquier escalada militar en un factor inmediato de presión sobre los precios internacionales de la energía. “Entramos en la segunda semana del conflicto con una situación muy dinámica y peligrosa”, advirtió.

En el plano internacional, Llorens señaló que varios países europeos hubieran preferido mantener abierto el canal diplomático. Europa, explicó, apostaba a continuar las negociaciones que se venían desarrollando en Ginebra.

Respecto de la estrategia de norteamericana, el exembajador descartó por ahora la posibilidad de una invasión terrestre en Irán. «Eso lo acercaría mucho a experiencias como la de Irak. El enfoque estadounidense está centrado en una campaña aérea de gran escala», explicó. En ese sentido, anticipó que en los próximos días podría intensificarse el operativo militar con el uso de bombarderos pesados, con una capacidad de fuego considerablemente mayor a la desplegada hasta el momento.

De todos modos, Llorens remarcó que tampoco conviene al presidente Donald Trump que el conflicto se extienda demasiado en el tiempo. Según señaló, la operación militar no cuenta con un respaldo fuerte dentro de la opinión pública estadounidense, que hoy está más preocupada por cuestiones económicas y laborales.

“El pueblo de Estados Unidos está más enfocado en la economía y el empleo”, explicó. En ese contexto, consideró que Trump asumió un riesgo político al escalar el conflicto con Irán. Si bien el mandatario tuvo resultados en otros escenarios internacionales —como en el caso venezolano—, el frente iraní es mucho más complejo y podría traerle muchas consecuencias.

Según explicó el diplomático, la estrategia iraní apunta a prolongar el conflicto y elevar el costo político para Trump. Por eso, estimó que si bien la guerra podría no extenderse demasiado en términos estrictamente militares, sí puede generar tensiones sostenidas en la región.

El impacto energético aparece como una variable clave. Llorens recordó que uno de los principios centrales de la política económica de Trump es garantizar energía barata, algo que el presidente considera fundamental para sostener la prosperidad económica de Estados Unidos.

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JUAN GABRIEL TOKATLIAN: «ESTE CONFLICTO REVELA UNA DEFUNCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL»

JUAN GABRIEL TOKATLIAN: «ESTE CONFLICTO REVELA UNA DEFUNCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL»

En una nueva edición de Puerta Uno  conversamos con Juan Gabriel Tokatlian, experto en relaciones internacionales y profesor plenario de la Universidad Torcuato Di Tella, para analizar el escenario global marcado por las tensiones entre Estados Unidos e Irán, y el impacto político interno que atraviesa la administración de Donald Trump.

En diálogo con Luis Cortina y Astrid Pikielny, Tokatlian sostuvo que este “es un Trump recargado, tanto en su agenda interna como internacional”. Sin embargo, advirtió que muchas de las demostraciones de poder que exhibe encubren una realidad más compleja. “Lo que parece una estrategia de prepotencia también esconde un problema de fondo: un Estados Unidos bastante impotente, que ya no puede determinar el sistema internacional exclusivamente según sus propios intereses”.

Según el analista, el mundo posterior a la Guerra Fría ha evolucionado hacia un escenario mucho más fragmentado y difícil de ordenar desde un solo centro de poder. Tras décadas en las que Estados Unidos se desplegó globalmente con capacidad de moldear reglas, hoy enfrenta límites claros para sostener ese liderazgo. “No estamos ante un sistema bipolar, porque eso implicaría cierto equilibrio entre dos potencias. Lo que vemos es un sistema internacional mucho más complejo, donde la capacidad de influencia estadounidense ya no alcanza”.

Tokatlian también puso el foco en la situación política interna de Estados Unidos. A su juicio, el país se encamina hacia un esquema institucional híbrido: una democracia que mantiene sus reglas formales, pero en la que ciertas decisiones y prácticas de gobierno comienzan a rozar rasgos autoritarios, pero con acciones, medidas, decisiones y leyes de la administración Trump rozan el autoritarismo.

En ese marco, describió una sociedad profundamente polarizada y con demandas internas urgentes. “El estadounidense promedio quiere que el presidente se concentre en resolver problemas concretos vinculados con la salud, el empleo, la educación o la vivienda”, explicó. De hecho, recordó que antes de las recientes acciones militares en Venezuela y en Irán, las encuestas ya mostraban una opinión pública que mayoritariamente rechazaba al uso de la fuerza.

El frente económico tampoco aparece, según Tokatlian, como un terreno resuelto para el trumpismo. El intento de reindustrializar Estados Unidos y recuperar empleos manufactureros enfrenta obstáculos estructurales, entre ellos la competencia directa de China y las tensiones comerciales generadas por la política de aranceles. “Muchas de las acciones que impulsó la administración no derivaron en una movilización masiva de nuevas inversiones en el país”, advirtió.

De cara al calendario político, el especialista consideró que el panorama podría volverse más complejo para el gobierno estadounidense en los próximos meses. “Creo que vamos a tener una elección de medio término difícil para Trump y que los próximos seis meses serán decisivos”, anticipó. En particular, alertó sobre el impacto que podría tener la prolongación del conflicto con Irán: un aumento sostenido del precio del petróleo podría reavivar presiones inflacionarias y deteriorar el clima político interno.

En el plano geopolítico, Tokatlian sostuvo que la intervención estadounidense en distintos escenarios revela un patrón de sobre extensión estratégica. El caso de Venezuela, explicó, fue un experimento: “hubo una decapitación formal de la presidencia, pero sin un cambio real de régimen”. En esa línea, consideró que la política exterior de Washington podría poner ahora el foco en Cuba, dentro de una lógica de presión regional.

Finalmente, el especialista planteó una preocupación más profunda sobre el estado del orden internacional. A su entender, los primeros días del actual conflicto reflejan algo más grave que la erosión de las normas globales. “Lo que vimos en estas primeras 72 horas del conflicto es no solo el debilitamiento del derecho internacional, sino su casi defunción”, afirmó.

Según explicó, la intervención militar estadounidense no se apoyó en el argumento clásico de la legítima defensa, ya que no existía una amenaza inmediata comprobable. “Es como si estuviéramos entrando en una etapa en la que se juega a la guerra sin reglas”, concluyó.

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