En una nueva emisión de Todo en Off, Ramón Indart analizó el impacto internacional del conflicto con Irán, el alineamiento argentino con Estados Unidos, la tensión abierta entre Javier Milei y Victoria Villarruel y los datos económicos que empiezan a encender luces amarillas.
El eje inicial fue la crisis internacional tras el asesinato del líder iraní y la consecuente escalada en Medio Oriente. Indart describió el momento como el más delicado para Irán desde 1979 y subrayó la magnitud geopolítica del conflicto: el país persa posee la tercera reserva mundial de petróleo, es proveedor clave de China y actor indirecto en la guerra de Ucrania a través del suministro de drones a Rusia. La suba del barril —que pasó de 65 a 85 dólares— ya impacta en los combustibles y podría profundizarse si el conflicto escala sobre refinerías.
En ese contexto, el conductor cuestionó la postura del gobierno argentino, al que definió como alineado de manera “total” con Estados Unidos e Israel. Mientras Brasil opta por una posición más apegada al derecho internacional, Argentina —según su mirada— decidió un acompañamiento sin matices. La eventual visita de Marco Rubio, figura central del entorno de Donald Trump, reforzaría ese vínculo en un escenario donde, además, la suerte política de Javier Milei aparece atada a la dinámica internacional.
En el plano local, Indart se detuvo en la Asamblea Legislativa y calificó el discurso presidencial como el más pobre desde el inicio de la gestión. Señaló la falta de anuncios concretos y criticó especialmente el apartado educativo: mientras el Presidente habló de reformar el sistema y terminar con el “adoctrinamiento”, el periodista contrapuso cifras oficiales que muestran una fuerte caída en la inversión. Entre 2023 y 2025 —afirmó— el presupuesto educativo se redujo casi a la mitad en términos reales, con retrocesos significativos en infraestructura, salarios docentes y fondos para educación obligatoria.
El enfrentamiento entre Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel sumó un nuevo capítulo tras declaraciones del ministro de Defensa, Luis Petri, quien acusó a Villarruel de haber sido “funcional a la oposición” y de apostar al fracaso del Gobierno. La respuesta de la vicepresidenta llegó a través de redes sociales, donde rechazó cualquier intento de forzar su renuncia y aseguró que permanecerá en el cargo hasta 2027. Indart describió la situación como una interna abierta, con desconfianzas cruzadas y acusaciones implícitas de conspiración.
En paralelo, el peronismo exhibe fragmentación. El discurso de Axel Kicillof en la apertura de sesiones bonaerenses dejó en evidencia las diferencias con el kirchnerismo duro. Indart destacó la crítica pública de Mayra Mendoza, que reclamó mayor definición frente a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner. Gobernadores con aspiraciones nacionales, en tanto, prefieren replegarse ante un oficialismo que aún conserva niveles de aceptación competitivos.
El capítulo económico cerró el análisis con datos preocupantes. Según las cifras citadas en el programa, la industria y la construcción lideran la caída del empleo formal, mientras sectores como el agro o la minería crecen en actividad pero sin generar puestos de trabajo en la misma proporción. A la par, la recaudación tributaria muestra retrocesos interanuales en IVA, derechos de exportación e impuestos coparticipables, reflejando una contracción del consumo y de la actividad. Para Indart, el modelo muestra una dualidad: orden fiscal y respaldo político por un lado, pero caída en sectores productivos y tensión social por el otro.
Entre la inestabilidad internacional, la interna oficialista y los indicadores económicos en rojo, el panorama —según el diagnóstico del conductor— combina fortaleza política coyuntural con fragilidades estructurales que podrían condicionar el rumbo en los próximos meses.
En ocasión del comienzo del ciclo lectivo 2026 en Argentina, Cata de Elía reunió en los estudios de Radio con Vos a tres referentes para pensar el presente y el futuro del sistema educativo argentino: Claudia Romero, doctora en Educación y autora de «Liderazgo educativo para mejorar las escuelas»; Florencia Salvarezza, lingüista, profesora de la UBA y directora del Instituto de Neurociencias y Educación de la Fundación Ineco; y Luis Arocha, director de la Fundación María de Guadalupe, cuya escuela de Tigre fue reconocida en 2024 entre las cinco mejores del mundo.
En esta edición de Cata de Noticias realizamos una radiografía clara y sincera del sistema educativo nacional.
En los últimos veinte años, coincidieron, la Argentina logró que más chicos estén dentro del sistema educativo, pero no necesariamente que aprendan más. “Hicimos un esfuerzo enorme para incluir y reducir el abandono, pero no estamos logrando que aprendan a leer, a convivir, a razonar matemáticamente”, planteó Romero. Salvarezza reforzó esa idea con datos: recordó que en 1997 el país estaba entre los mejores en comprensión lectora en la región y que en 2019 cayó a los últimos puestos. “Hace muchos años sabemos que nos venimos cayendo y nadie con capacidad de decisión política hizo algo al respecto”, advirtió.
Para ambas, el problema no es solo presupuestario. La inversión educativa creció en las últimas décadas, pero los resultados no acompañaron. “El sistema festeja sus logros, pero no quiere hacerse cargo de sus fracasos”, señaló Romero. Salvarezza puso el foco en el método y en el rol del docente: “Hay una idea mágica de que los chicos aprenden solos y así nos fue. El docente tiene que enseñar y tener un buen método».
Desde su experiencia, Luis Arocha aportó otra dimensión al debate. La Fundación María de Guadalupe, que dirige y que nació en 2012 en un contexto socioeconómico muy desafiante, recibe a 750 alumnos entre nivel inicial, primario y secundario. En 2024, su escuela de Tigre fue distinguida a nivel internacional. “Los contextos pesan, pero se puede romper ese destino que parece inexorable”, sostuvo. Mientras que en Argentina solo 2 de cada 100 chicos en situación de pobreza terminan la secundaria a tiempo, en su institución lo logran 7 de cada 10. Además, 9 de cada 10 egresados hoy están trabajando y/o estudiando.
Romero retomó esa idea para subrayar que la escuela debe compensar las desigualdades de origen: los chicos pueden llegar con menos estimulación desde sus hogares, pero la función del sistema es justamente que esa diferencia no determine el punto de llegada. También advirtió que muchos países con conflictos sociales y económicos logran mejores desempeños, lo que demuestra que la economía por sí sola no explica el deterioro educativo.
La irrupción de la inteligencia artificial abrió otro eje de la conversación. Romero planteó que la IA puede potenciar la tarea docente, pero no reemplazarla. “Hay una dimensión humana, tácita, que tiene que ver con la experiencia, con cómo un docente interpreta una mirada o una actitud en el aula. Eso todavía es irreductible”, explicó. Salvarezza agregó que para usar bien estas herramientas primero hay que saber: “Si yo no conozco el mundo, no puedo evaluar si lo que me devuelve la IA es cierto”. En la misma línea, Arocha contó que en su escuela comenzaron a utilizar una plataforma de asistencia al docente que, a partir de la planificación anual y los objetivos de aprendizaje, genera actividades didácticas. “La pensamos como asistencia, no como reemplazo”, aclaró.
La guerra entre el Gobierno y la AFA está completamente declarada y es un conflicto que escala semana a semana. Mientras los clubes tomaron posición en respaldo a Claudio “Chiqui” Tapia y convocan a un paro para el fin de semana, en las tribunas crecen las manifestaciones en contra de la conducción de Tapia. En ese contexto, en Ya no hay vuelta atrás conversamos con Hernán Reyes, abogado y dirigente de la Coalición Cívica, ex legislador porteño, quien desde hace años viene siguiendo de cerca el funcionamiento institucional del fútbol argentino.
En diálogo con Claudio Gurmindo, Reyes sostuvo que la ofensiva es real, aunque también advirtió que el Gobierno puede estar utilizando el tema de manera selectiva para instalar determinadas discusiones. Sin embargo, fue contundente al referirse a la conducción de la AFA: “Que la AFA tiene manejos oscuros es una verdad, sin duda”, afirmó, y apuntó a vínculos entre clubes y empresas ligadas a dirigentes de la propia entidad.
Respecto de las causas judiciales, recordó que existen investigaciones por lavado de activos y manejo de fondos públicos. Mencionó, además, una deuda millonaria que fue saldada tras una denuncia y un procesamiento. Para Reyes, la reacción de los clubes tiene que ver con “plantarse de manos para mostrar que están abroquelados y manejan la cosa como ellos quieren. Al que no, lo disciplinan».
El ex legislador también puso el foco en el silencio dirigencial. “No sé qué porcentaje hay de cómplices y qué porcentaje de dirigentes llenos de miedo. No puede ser que nadie diga nada”, planteó. A su entender, el escenario es claro: o existe complicidad o existe temor. Destacó, no obstante, que hay excepciones y mencionó a algunos dirigentes y personajes del futbol que han tomado posición pública.
Más allá de la disputa política y judicial, Reyes subrayó el potencial económico del fútbol argentino, especialmente a partir de los éxitos de la Selección. “Tenemos la bendición de haber ganado tres Copas del Mundo. Es una fuente de ingresos muy importante”, afirmó. A su criterio, esos recursos deberían utilizarse para fortalecer el desarrollo federal del deporte, mejorar las condiciones de los clubes del interior y garantizar que los jóvenes puedan completar su educación mientras se forman deportivamente.
“Toda la plata que genera el fútbol termina manejada de una manera opaca, con dirigentes multimillonarios que no pueden explicar su forma de vida”, cuestionó.
Consultado sobre el futuro, consideró que el momento actual podría marcar un antes y un después, pero solo si hay una reacción colectiva. “Hay que manifestarse en los estadios, pero también organizarse mejor y exigir rendición de cuentas”, planteó. Criticó a los clubes por haber resignado participación en los recursos que genera la AFA, quedando prácticamente limitados a los ingresos por televisación.
Finalmente, rechazó la idea de que la única salida sean las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). “No creo en esa dicotomía”, afirmó. Según explicó, un club puede gestionarse eficientemente como asociación civil, utilizando instrumentos jurídicos y financieros que permitan inversión privada con reglas claras. Y cerró con una observación crítica: “Lo que me llama la atención es que quienes están en contra de las SAD terminan manejando la AFA como un feudo”.
Victoria Terzaghi realizó su primera columna en Asuntos Públicos.. En esta ocasión, informó y analizó acerca de uno de los debates más sensibles del momento: la modificación de la Ley de Glaciares.
La periodista explicó que el proyecto, que ya tuvo media sanción y aún debe pasar por Diputados, introduce cambios en los presupuestos mínimos de protección ambiental y delega mayores facultades a las provincias. El punto central está en la zona periglaciar: actualmente protegida de manera amplia, la iniciativa busca permitir actividades extractivas en aquellos sectores que no sean considerados “reserva estratégica de agua”.
Allí, señaló Terzaghi, estará el “quid de la cuestión”: cómo se determinará qué áreas son estratégicas, qué estudios se realizarán y con qué criterios. De esto también dependerá, en la práctica, la posibilidad de avanzar con grandes proyectos mineros incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La columnista comparó el clima del debate con el que se vivió en 2013 durante el acuerdo YPF-Chevron. Recordó que estuvo en Neuquén cuando la Legislatura aprobó ese convenio en medio de una fuerte represión, con gases lacrimógenos y un manifestante baleado.
Terzaghi también puso el foco en el factor social. En muchas zonas alejadas, donde durante décadas escasearon oportunidades laborales y los que terminan el secundario emigran en busca de más oportunidades, la llegada de proyectos extractivos promete miles de empleos con salarios altos. Esa expectativa suele inclinar la balanza a favor de las iniciativas, incluso en comunidades donde existen resistencias ambientales.
La discusión, advirtió, recién empieza. Falta la letra chica, el paso por Diputados y la implementación concreta. Y, como suele ocurrir, será en los detalles donde se defina si la modificación de la Ley de Glaciares impulsa una nueva etapa de desarrollo o abre un frente de conflicto a largo plazo.
En esta edición de Cata de Noticias recibimos en los estudios de Radio con Vos a Julio Piumato, secretario general de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), para debatir sobre la reforma laboral y el traspaso de la Justicia del Trabajo de Nación a la Ciudad. De la conversación también participaron los columnistas Juan Pablo Gallego y Juan Negri, quienes aportaron una mirada jurídica y política sobre el alcance del proyecto y sus posibles consecuencias.
Desde el inicio, Piumato cuestionó el espíritu de la reforma y sostuvo que rompe con el paradigma histórico del derecho laboral argentino. “La génesis del derecho laboral es equilibrar algo que está desequilibrado: la relación entre el capital y el trabajo”, explicó. En esa línea, remarcó que la Constitución Nacional establece que la legislación debe proteger al trabajador y advirtió que el proyecto actual elimina el concepto de justicia social.
Para el dirigente sindical, la iniciativa vulnera el principio de progresividad de los derechos consagrado en el artículo 14 bis. “El principio de progresividad impide que se quiten derechos. Esta ley quita derechos”, afirmó. Y fue aún más categórico al señalar que “el 95% de los artículos viola nuestra Constitución”, por lo que anticipó que, de avanzar, la norma será judicializada.
Durante el intercambio también surgió el debate en torno a la denominada “industria del juicio”. Piumato negó que exista dicha industria y defendió el funcionamiento del fuero laboral: “No existe la industria del juicio. En materia de accidentes laborales muchas veces se ponen de acuerdo los abogados y los peritos. Lo que tiene que haber son peritos oficiales, que es lo que nosotros impulsamos”. Por su parte, Juan Pablo Gallego advirtió que el concepto de modernización suele utilizarse para encubrir esa discusión. sostuvo que legislar sin atender la Constitución y los tratados internacionales puede generar un fuerte revés judicial
El secretario general de la UEJN también cuestionó herramientas como los llamados “bancos de horas”, al considerar que alteran el equilibrio de la relación laboral. “La concepción de que el trabajador solo debe pensar en trabajar implica que no tiene vida ni ocio”, sostuvo, y advirtió que ese tipo de mecanismos profundizan la desigualdad entre capital y trabajo.
Otro de los ejes fue la informalidad laboral. Piumato rechazó que pueda atribuirse responsabilidad a las organizaciones sindicales y apuntó a los gobiernos y a los sectores empresarios. “Es una tontería pensar que a los sindicatos les conviene la informalidad. El trabajador no registrado es un negocio para algunos empresarios que incumplen la ley durante años”, afirmó, y señaló que el empleo informal perjudica tanto a los trabajadores como a las propias estructuras sindicales.
Por último, Piumato aclaró que si la ley es aprobada será judicializada. Explicó que es inconstitucional ya que existe en nuestra constitución el principio de progresividad de los derechos. «El principio de la progresividad impide que se quiten derechos. Esta ley los quita y por ende, va en contra de la Constitución (art 14 bis)».
Sobre el escenario institucional que podría abrirse si la ley es aprobada, Juan Negri planteó el interrogante acerca de qué postura adoptará la Corte Suprema frente a la eventual judicialización. «Hasta ahora, la Corte Suprema ha sido generosa con el Gobierno», advirtió.
Sin embargo Gallego señaló que legislar sin atender la Constitución y los tratados internacionales puede generar un fuerte revés judicial para la ley.
En el arranque del año, el periodista Ramón Indart analizó la ruptura del bloque peronista en el Senado, el fortalecimiento parlamentario del Gobierno, las internas entre Javier Milei y Victoria Villarruel y el escenario económico marcado por la caída del empleo privado y la debilidad del consumo.
El inicio de temporada dejó una definición política central: el oficialismo amplía su margen de maniobra en el Congreso mientras la oposición profundiza su fragmentación. El dato más relevante es la ruptura del bloque del PJ en el Senado, que dejó al peronismo con 25 bancas y acercó al Gobierno a apenas cuatro votos de los dos tercios.
Para Indart, ese número no es técnico sino estratégico. Si el oficialismo logra consolidar alianzas provinciales, podría avanzar en designaciones clave sin necesidad de negociar con el kirchnerismo, especialmente en el frente judicial. La señal política es clara: gobernadores dialoguistas priorizan preservar sus territorios antes que confrontar con la Casa Rosada.
En paralelo, el conductor puso el foco en la tensión interna del oficialismo, marcada por los cruces entre Javier Milei y Victoria Villarruel. La vicepresidenta cuestionó la apertura comercial y alertó sobre una dependencia creciente de China, una postura que choca con el núcleo del programa económico libertario. La respuesta del vocero Manuel Adorni fue contundente: Villarruel “no forma parte del debate interno” del Gobierno.
Ese distanciamiento, según el análisis, ya no es un secreto sino un hecho político instalado. En un año sin elecciones ejecutivas nacionales, pero con fuerte reacomodamiento de poder, la danza de nombres y posibles fórmulas comienza a insinuarse.
Otro eje fue la discusión sobre la reforma laboral. Rampón sostuvo que el proyecto beneficia principalmente al empleador, al reducir costos de despido y modificar esquemas indemnizatorios, bajo la premisa de que abaratar la salida facilita la contratación. Sin embargo, advirtió que la promesa deberá medirse en términos concretos de generación de empleo formal.
Los datos del mercado laboral refuerzan esa preocupación. El empleo asalariado privado continúa en descenso, mientras crecen los monotributistas y se mantiene relativamente estable el empleo público. La construcción aparece como uno de los sectores más golpeados, y la industria manufacturera sigue sin recuperar dinamismo.
En materia económica, el diagnóstico es dual. Por un lado, el Gobierno exhibe orden fiscal y mayor estabilidad nominal. Por otro, la inflación muestra una leve tendencia ascendente en los últimos meses y el consumo interno permanece débil. Según encuestas citadas en el programa, el salario y la falta de empleo encabezan las preocupaciones económicas, incluso por encima de la inflación.
Indart también retomó la polémica frase de Mauricio Macri sobre que “un pobre hoy vive mejor que un rey de hace cien años”, defendiendo el concepto de avance tecnológico y acceso a servicios básicos, aunque reconociendo el contexto de desigualdad actual.
En el tramo final, el periodista apuntó a la reconfiguración del poder en el Senado y al fortalecimiento del oficialismo. Con primera minoría en ambas cámaras y una oposición dispersa, el presidente logró comenzar el año con ventaja política.
El brindis simbólico del programa fue para Milei. La lectura es que, en este arranque de ciclo, el Gobierno acumula logros parlamentarios y enfrenta una oposición sin liderazgo claro, aunque el desafío económico —empleo, salarios y actividad— seguirá siendo la variable que defina el clima social en los próximos meses.