En su tradicional comentario económico en Gambito de Datos, Ariel Cohen analizó cómo el escenario electoral comienza a atravesar algunas de las decisiones económicas del Gobierno y el comportamiento de los mercados, en un contexto marcado por el crecimiento de la morosidad, la compra de dólares y las dudas de los inversores sobre el rumbo político de cara a 2027.
Por un lado, Cohen señaló algunas señales con las que el oficialismo busca mostrar mayor sensibilidad frente a problemas que afectan directamente a las familias. Mencionó el regreso de los créditos hipotecarios y el debate que comienza a tomar forma en Diputados alrededor de la mora bancaria, donde existen distintos proyectos opositores para establecer límites a las tasas de interés y mecanismos de refinanciación. Si bien el Gobierno sostiene que se trata fundamentalmente de acuerdos entre privados y apuesta por soluciones de mercado, el tratamiento del tema en la Comisión de Finanzas puede interpretarse también como una respuesta a una preocupación que empieza a adquirir peso electoral.
Del otro lado aparece la reacción de ahorristas e inversores. Cohen destacó que la compra de dólares por parte del público aumentó un 45% respecto de julio y planteó que una parte de la sociedad podría estar anticipando decisiones frente a la incertidumbre electoral. Al mismo tiempo, señaló que los mercados comienzan a tomar distancia ante las dudas sobre las posibilidades de reelección del Gobierno y un escenario internacional menos favorable, una combinación que vuelve a presionar sobre el riesgo país y dificulta el panorama financiero.
En ese contexto, el desafío del Gobierno pasa por compatibilizar las necesidades políticas de un año preelectoral con las señales que reclama el mercado. Reformas como la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central o el régimen de Inocencia Fiscal forman parte de esa agenda, aunque Cohen advirtió que persiste un problema más profundo de cara a las elecciones: el deterioro del salario real que no está acompañando a los niveles de inflación actuales
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Laura Alonso, legisladora porteña y referente del PRO, sobre las conversaciones entre el partido y La Libertad Avanza, la estrategia electoral de cara a los próximos comicios y el escenario político porteño.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen,, Alonso confirmó que existen conversaciones entre el PRO y La Libertad Avanza, aunque aclaró que no todas necesariamente terminan en acuerdos. Según explicó, el partido comparte en términos generales el rumbo impulsado por Javier Milei y considera necesario sostener las transformaciones iniciadas por el Gobierno, aunque mantiene diferencias y propuestas propias. “El PRO siempre va a estar a favor de blindar un cambio que Argentina necesita”, afirmó.
Alonso remarcó, sin embargo, que ese acompañamiento no implica resignar la identidad ni la construcción territorial del partido. Sostuvo que el PRO buscará competir en todos los distritos, aumentar su representación en Diputados y el Senado y fortalecer sus liderazgos provinciales. “Hoy el Gobierno lo lidera Javier Milei, pero el PRO es un partido nacional que tiene la pulsión por seguir creciendo en todo el país”, señaló. En ese sentido, explicó que en algunas provincias gobernadas desde hace décadas por el peronismo será necesario alcanzar acuerdos con otras fuerzas para construir alternativas competitivas.
La dirigente también confirmó que el PRO respaldará las reelecciones de sus principales referentes ejecutivos: Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires, Rogelio Frigerio en Entre Ríos e Ignacio Torres en Chubut. Sobre el escenario porteño, aseguró que Jorge Macri es hoy “sin duda” el candidato del partido y descartó que la falta de un pronunciamiento público de Mauricio Macri implique que no vaya a respaldarlo. También se mostró distante frente a un eventual entendimiento con Horacio Rodríguez Larreta: «En la legislatura es un bloque opositor al de Jorge, se me dificulta imaginar un acuerdo».
En su tradicional comentario económico en Gambito de Datos, Ariel Cohen puso el foco en una semana clave para las reformas que impulsa el Gobierno en el Congreso y, particularmente, en uno de los reclamos que comienza a tomar fuerza entre los empresarios: el impacto de los juicios laborales y los costos asociados al sistema de riesgos del trabajo.
Según explicó, distintos sectores empresarios siguen con atención el debate por la reforma laboral, pero consideran que todavía quedan aspectos pendientes. Uno de ellos es el crecimiento de la litigiosidad: para 2026 se proyectan alrededor de 138 mil nuevas demandas laborales en todo el país, mientras desde el sector de las ART cuestionan los mecanismos utilizados para realizar pericias y los sobrecostos que terminan generándose durante los procesos judiciales.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Pablo Dragun, director del Observatorio Pyme, sobre la situación actual de las pequeñas y medianas empresas, la evolución de la actividad económica, las expectativas empresarias y los desafíos que enfrenta el sector en un contexto marcado por la desaceleración del consumo y la incertidumbre electoral.
En diálogo con Ariel Cohen y Hernán Cappiello, Dragun explicó que los indicadores de actividad de las pymes continúan mostrando un panorama complejo. Si bien algunas variables mejoraron respecto de los momentos más críticos de los últimos años, la demanda sigue siendo insuficiente para impulsar una recuperación sostenida. Además, advirtió que la competencia de las importaciones y el aumento de costos continúan condicionando a muchas empresas. “La demanda no tracciona y las condiciones actuales siguen estando en terreno negativo”, resumió.
El especialista señaló que el principal factor que sostiene el optimismo empresario son las expectativas a futuro. Según explicó, los índices de confianza muestran una mejora, aunque impulsada más por la percepción de un eventual ordenamiento macroeconómico que por una mejora concreta de la situación presente. En ese sentido, destacó que durante los últimos dos años las expectativas se mantuvieron sistemáticamente por encima de la realidad que enfrentan las empresas. “Las expectativas siempre fueron muy superiores a las condiciones actuales”, afirmó.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Monseñor Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, sobre la próxima visita del Papa al país, el vínculo de la Iglesia con el Gobierno y algunas de las principales preocupaciones sociales que atraviesan hoy a la Argentina.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Colombo expresó la expectativa que generó la confirmación de la visita y explicó que ya comenzaron los trabajos organizativos junto con distintos organismos del Estado. Según adelantó, el recorrido incluirá Buenos Aires, Córdoba y Luján, y destacó especialmente la intención de realizar misas masivas. “Es una confirmación muy anhelada que ahora nos permite organizar concretamente la visita del Papa”, señaló.
El arzobispo también destacó el perfil del pontífice y su continuidad conceptual con Francisco, aunque remarcó que tiene una impronta propia. “Tiene una gestualidad moderada, pero una gran profundidad de pensamiento y una incidencia muy fuerte”, afirmó. En ese sentido, consideró que su mirada internacional puede enriquecer el debate y aportar una perspectiva más amplia sobre los desafíos sociales y políticos del país.
Por último, Colombo se refirió al vínculo con el Gobierno. Valoró el trabajo conjunto con Cancillería y la Secretaría de Culto, aunque reconoció que todavía está pendiente una reunión con el presidente Javier Milei. Además, señaló que la Iglesia mantiene preocupaciones concretas en temas como discapacidad, prevención de adicciones, medio ambiente y acceso a la tierra. “De nuestra parte siempre está la mejor predisposición al diálogo”, concluyó.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Diego Armesto, abogado constitucionalista, sobre la presentación realizada por Cristina Fernández de Kirchner ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y las posibilidades reales de que ese organismo modifique su situación judicial.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Armesto explicó que el Comité de Derechos Humanos no funciona como un tribunal de apelación y, por lo tanto, no tiene facultades para revocar una condena dictada por la Justicia argentina. Según señaló, el organismo únicamente puede analizar si existió una eventual vulneración de derechos y emitir recomendaciones. “Ningún tribunal internacional puede revocar o modificar una sentencia”, afirmó.
El constitucionalista también se refirió a la posibilidad de que el Comité dicte una medida cautelar vinculada con la participación electoral de la expresidenta. Sin embargo, sostuvo que aun en ese escenario la decisión final seguiría dependiendo de la Justicia argentina y recordó que la inhabilitación también alcanza a las elecciones internas. “Acá está jugando más lo político que lo jurídico, pero juegan con lo jurídico para enmascararlo”, concluyó.