En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Shila Vilker, directora de la consultora Tres Punto Zero, una de las voces más precisas para analizar el clima político y social en la Argentina.
En diálogo con Cata de Elía y los columnistas Juan Negri y Tomás Delgado; Vilker señaló que, aunque las elecciones todavía están lejos para el votante, los políticos ya se mueven en modo campaña. En ese contexto, puso el foco en la aparición de nuevas figuras por fuera de la política tradicional, como Dante Gebel. Según explicó, su irrupción todavía no se traduce en un fenómeno consolidado: “Tiene una negativa chiquita, una positiva pequeña y un amplio espectro de misterio”, describió, y lo vinculó con una demanda de este estilo de personajes en la política. “El ciclo de demanda de outsider no se termina”, sintetizó.
Sobre el Gobierno, planteó que comienza a observarse un cambio en la percepción sobre Javier Milei. “Empezamos a conocer a otro Milei, en una adversidad”, sostuvo, y explicó que parte de su desgaste se relaciona con esa transformación: “Lo que pierde es por pasar de representar lo distinto para convertirse en lo mismo”, en referencia a prácticas más cercanas a la política tradicional. En ese marco, advirtió sobre un clima de desencanto, donde se cruzan las dificultades económicas de la gente con los cuestionamientos éticos por los casos de corrupción: “Se está terminando la ética del sacrificio”, afirmó.
Vilker también analizó el mapa opositor y destacó una novedad: la pérdida progresiva de centralidad de Cristina Fernández de Kirchner. “Va perdiendo lentamente la capacidad de imponer candidatos”, puntualizó Shila. En paralelo, mencionó la figura de Axel Kicillof, a quien identificó como uno de los dirigentes con mejor imagen, aunque condicionado por su vínculo con el kirchnerismo.
En cuanto al oficialismo, indicó que Milei mantiene un piso de apoyo relevante, en torno al 34%, luego de varios meses de desgaste. “La elasticidad es un rasgo del Gobierno”, sostuvo, al recordar que ya atravesó otras caídas de las que logró recuperarse. Aun así, destacó las dificultades para ordenar la agenda y gestionar las tensiones internas: “El Gobierno no tiene ni vocero ni sala de prensa”, sintetizó.
En esta edición de Cata de Noticias, Cata de Noticias reunió en los estudios de Radio con Vos a tres representantes del entramado productivo para analizar en primera persona la crisis que atraviesan las pymes en la Argentina: Patricia Malnati, empresaria industrial y presidenta de Home salva; Arturo Juan Daniel Stabile, empresario gastronómico en Villa Devoto; y Xavier de Escalada, secretario general de ENAC.
Desde la industria, Malnati describió el fuerte impacto de la apertura de importaciones en un contexto de costos elevados. Explicó que producir en el país se volvió cada vez menos competitivo: el precio de un kilo de materia prima de caucho puede equipararse al de un producto terminado importado, lo que deja a las empresas locales fuera de mercado. A esto se suman el costo de la energía, la presión impositiva y un tipo de cambio que, según planteó, favorece a los productos del exterior en un escenario de caída de ventas y producción.
Desde el sector gastronómico, Stabile enfatizó la problemática en la caída de la demanda. Señaló que el consumo cayó con fuerza, incluso en rubros como el vino, que era el principal atractivo de su negocio. La combinación de menor poder adquisitivo, aumento de costos fijos y la imposibilidad de trasladar precios genera un equilibrio cada vez más difícil de sostener. “No hay manera de que los días buenos en los que trabajamos bien, compensen y lleguen a cubrir a los malos”, explicó, y describió una dinámica donde muchos comercios abren al mediodía solo para cubrir gastos básicos.
Por su parte, Xavier puso el foco en la dimensión estructural del problema. Aseguró que la velocidad de la caída del consumo no permite a las pymes adaptarse y advirtió sobre el cierre de miles de empresas en el último tiempo. En ese marco, reclamó el tratamiento de una Ley de Emergencia Pyme que contemple medidas para aliviar la carga impositiva y evitar embargos automáticos en un contexto de caída de ingresos.
A lo largo de la conversación, los tres coincidieron en que el principal problema es la caída del poder adquisitivo y el consumo, que impacta de lleno en toda la cadena productiva. También cuestionaron la falta de infraestructura, el retiro del Estado en áreas clave y un modelo que, según plantearon, no logra derramar hacia el entramado pyme. “Somos el sujeto económico que está en todo el país, el que invierte y genera trabajo”, señalaron, en un diagnóstico que refleja la gravedad de la crisis que atraviesa el empresariado nacional.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Antonio Aracre, ex CEO de Syngenta, ex jefe de asesores de Alberto Fernández y actual asesor de empresas, sobre el rumbo económico, el clima político y su mirada sobre el presente del Gobierno.
En diálogo con Cata de Elía, Aracre repasó su paso por la gestión anterior y aseguró que nunca resignó sus convicciones, incluso cuando eso le generó tensiones internas. Contó que fue convocado por el propio Alberto Fernández para acercar al Gobierno al mundo empresario, pero que su propuesta de avanzar con reformas —como una flexibilización laboral— no fueron bien recibidas.
Sobre la actualidad, se mostró más alineado con el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y planteó que, tras muchos años, ve una oportunidad de construir un país “más ordenado y maduro”. En ese marco, proyectó una desaceleración de la inflación en los próximos meses: estimó que marzo se ubicará en torno al 3% y que en abril podría bajar al 2% o incluso perforar ese piso. “La nafta, el gas y la carne van a bajar en abril. Si se mantiene este rumbo, podemos llegar a mitad de año con una inflación más cerca del 1 que del 2”, afirmó.
Consultado por el caso de Manuel Adorni, consideró que el vocero “no estuvo a la altura” en su conferencia de prensa y que se mostró mal preparado ante la presión. Sin embargo, también planteó que como sociedad existe una vara muy alta para juzgar a los funcionarios. En paralelo, se refirió a las tensiones internas dentro del oficialismo y descartó una salida inminente de Santiago Caputo: “Hablé con él y me dijo: voy a quedarme todo lo que haga falta para defender las ideas del presidente”, comentó.
En cuanto a la economía real, describió un país que avanza a dos velocidades. Por un lado, sectores como la minería, el agro o la energía muestran dinamismo, especialmente en el interior, donde —según afirmó— “el humor social es completamente distinto al del AMBA”. Por otro, advirtió que el conurbano y los sectores industriales siguen golpeados por la caída del consumo, el impacto de la quita de subsidios y la pérdida de poder adquisitivo. También planteó que el tipo de cambio podría ubicarse en niveles más altos para favorecer la actividad.
Por último, adelantó una primicia: este miércoles entrevistará al presidente Javier Milei en su programa «Economista», que se emite por la TV Pública a las 23 hs.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Martín Tetaz, economista, ex diputado y autor del libro “Comprá campeón”, para analizar el presente económico y los desafíos que enfrenta el Gobierno en materia de inflación, empleo y actividad.
En diálogo con Cata de Elía, Tetaz advirtió que, pese a que algunos indicadores muestran crecimiento, la economía presenta señales de fragilidad. “El promedio de la economía muestra crecimiento, pero hay sectores con mucho impacto en el empleo como la industria y la construcción que se contraen”, explicó. En ese sentido, planteó que el escenario actual está marcado por una combinación preocupante: la inflación dejó de bajar y el empleo comenzó a deteriorarse.
“El problema es que hace meses la inflación no baja. Incluso está subiendo”, sostuvo, y aclaró que, aunque en algún momento se desaceleró la velocidad de los precios, estos nunca dejaron de aumentar. De cara a los próximos meses, estimó que marzo cerrará en torno al 3% y que una eventual baja hacia el 2% podría permitir cierta recuperación de salarios y crédito en la segunda mitad del año. Sin embargo, advirtió: “Si la inflación no baja, el Gobierno va a tener problemas”.
Sobre el mercado laboral, señaló que el argumento oficial de que el empleo no cae “ya no corre”. Si bien en una primera etapa se registró un aumento del empleo total —impulsado en gran parte por formas más precarias—, en el último trimestre comenzó a observarse una caída tanto en el empleo formal como en el informal. “La economía tiene dos problemas: la inflación no baja y el empleo ya no expande”, sintetizó.
“La política monetaria necesita pasar por boxes, hay muchos cambios para hacer”, concluyó
Hoy, jueves 12 de marzo se da a conocer el índice de inflación luego de la polémica con el INDEC y su método de medición.
En esta nueva columna en Cata de Noticias, el economista Tomás Delgado reflexionó acerca del trasfondo de esta polémica y los problemas que tiene dicho índice utilizado para calcular la inflación.
Según explicó, el problema de fondo es que la medición actual se basa en hábitos de consumo de hace más de veinte años. La canasta que utiliza el INDEC fue diseñada a partir de patrones de consumo de 2004 y 2005, lo que genera distorsiones respecto de la realidad económica actual.
Delgado mencionó ejemplos que ilustran esa desactualización: dentro de la canasta todavía aparecen consumos como Blockbuster o el teléfono fijo, que hoy tienen una relevancia mínima en la vida cotidiana. En cambio, servicios que hoy forman parte central del gasto de los hogares —como el celular o las plataformas de streaming— tienen menor peso.
En diálogo con Cata de Elía, Tomás señaló una de las principales diferencias entre las dos mediciones: «La canasta de 2004 tiene un sesgo muy pro bienes. El aumento de los bienes pesa mas que los servicios (como netflix). Mientras que la canasta más moderna que arranco a rediseñar el Gobierno de Macri, siguió Lavagna con Alberto y está preparada para aplicar ahora; es más pro servicios. (Más parecida a la de la Ciudad de Buenos Aires)».
La polémica fue desatada ya que el Gobierno, según trascendió, buscó frenar la implementación de este nuevo índice. El motivo, explicó el economista, es que una canasta con mayor peso de los servicios probablemente arrojaría una inflación más alta, especialmente en un contexto en el que se esperan aumentos en tarifas y servicios públicos durante los próximos meses.
Más allá de la discusión metodológica, el economista también puso el foco en la dinámica actual de los precios. Uno de los factores que empieza a preocupar es la suba reciente de la carne, un producto con gran incidencia en el IPC. «“Si algunos cortes empiezan a subir 15%, incluso con la canasta vieja el índice se empieza a complicar”, advirtió.
Delgado también planteó que, después de dos años de gestión, la inflación sigue ubicándose en torno al 3% mensual, lo que anualizado representa cerca de un 43% anual. Para el economista, ese nivel sigue siendo elevado considerando el costo económico y social que implicó el ajuste.
“Para el nivel de caída del empleo, de reestructuración de empresas y de sacrificio social, sigue siendo una inflación alta”, sostuvo.
«El panorama es de un piso de inflación, caída en la recaudación, síntomas de recesión, al mismo tiempo cierre de empresas que trae desempleo y gente en la calle», concluyó.