En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Daniel Arroyo, ex ministro de Desarrollo Social, profesor e investigador, sobre la fragmentación social que atraviesa la Argentina, el impacto del endeudamiento en la vida cotidiana y los desafíos que enfrenta el país.
En diálogo con Cata de Elía, Arroyo sostuvo que la principal grieta que hoy atraviesa a la Argentina no es política sino social. A partir de una investigación reciente, describió un país dividido en «cuatro Argentinas», con realidades económicas cada vez más desconectadas entre sí. Según explicó, mientras un tercio de la población permanece atrapado en una pobreza estructural, otro amplio sector integrado por trabajadores informales y clases medias vulnerables sobrevive cada vez más al límite. “La gente se endeuda para vivir”, resumió.
El ex ministro también advirtió sobre el deterioro que atraviesan quienes conservan un empleo formal. Explicó que el aumento de los costos fijos, la caída del poder adquisitivo y las elevadas tasas de interés obligan a muchas familias a sumar horas de trabajo para llegar a fin de mes. “Argentina tiene desempleo y sobreempleo”, afirmó. En ese contexto, describió un fenómeno de “implosión social”, donde el malestar ya no se expresa en grandes estallidos sino en problemas de salud mental, violencia cotidiana y un creciente aislamiento de la política.
Arroyo consideró que el Gobierno logró instalar una batalla cultural vinculada al cuidado de los recursos públicos, aunque advirtió sobre otra idea que juzga más preocupante: que cada persona deba arreglarse sola. Además, sostuvo que el principal desafío de los próximos años será aprovechar el crecimiento que traerán sectores como la energía, la minería, el litio y la economía del conocimiento para generar empleo en actividades intensivas en trabajo. “El Gobierno tiene que desendeudar a las familias”, planteó, al reclamar límites a las tasas de interés y políticas orientadas a aliviar la situación financiera de los hogares.
Por último, destacó que, pese al desgaste de otras instituciones, la escuela sigue conservando legitimidad social y continúa siendo una referencia para millones de familias. Sin embargo, consideró que el sistema educativo necesita una profunda actualización para adaptarse a las sociedades del siglo XXI.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Juan Gabriel Tokatlian, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella y uno de los principales especialistas argentinos en política internacional, sobre el reciente cese del fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán y las consecuencias geopolíticas que deja el conflicto.
En diálogo con Cata de Elía, Tokatlian definió la intervención estadounidense como una “guerra punitiva por elección” y sostuvo que Washington volvió a cometer un error que ya había aparecido en otros conflictos recientes: subestimar la capacidad de respuesta de un adversario más débil. Según explicó, Irán recurrió a estrategias de conflicto asimétrico, aprovechando recursos estratégicos como el estrecho de Ormuz. “Toda acción militar no deviene necesariamente en un triunfo político”, resumió.
El analista recordó que Irán llegó a esta guerra después de haber sufrido importantes golpes durante el último año, con la eliminación de dirigentes y mandos estratégicos. Sin embargo, consideró que esa experiencia también le permitió aprender y prepararse mejor para un nuevo enfrentamiento. A su vez, destacó que Estados Unidos no logró reunir el respaldo internacional que había obtenido en conflictos anteriores como Irak o Afganistán. Ni los países de la OTAN ni los aliados árabes del Golfo se involucraron militarmente en el conflicto.
Tokatlian también puso el foco en el papel de China y Pakistán durante las negociaciones que desembocaron en el actual memorándum de entendimiento. Según señaló, Pakistán actuó como principal canal diplomático con el respaldo de Beijing, mientras que China volvió a mostrar una estrategia basada en la mediación y no en la intervención militar. “China va a sacar un dividendo enorme porque podrá mostrar que donde interviene diplomáticamente se solucionan las cosas”, afirmó. Rusia, en cambio, optó por un perfil mucho más bajo, concentrada en la guerra de Ucrania, aunque manteniendo influencia sobre algunos aspectos sensibles de la negociación.
El especialista sostuvo además que los catorce puntos acordados en el memorándum podrían abrir una etapa de profunda reconfiguración regional. Aunque aclaró que todavía no existe un acuerdo definitivo, consideró que el proceso podría modificar los equilibrios históricos de Medio Oriente, reducir la centralidad de Israel y acelerar un repliegue estratégico de Estados Unidos hacia otras prioridades.
Por último, Tokatlian vinculó este escenario con América Latina y la posición argentina. Según explicó, Estados Unidos está logrando fortalecer su influencia regional con costos relativamente bajos, en una región donde busca limitar el avance chino.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Pablo Semán, sociólogo, antropólogo e investigador especializado en cultura popular, religión y política, sobre el clima social que atraviesa la Argentina y el vínculo entre la sociedad y el Gobierno de Javier Milei.
En diálogo con Cata de Elía, Semán planteó que, aunque el Gobierno atraviesa un momento de desgaste y de mala imágen, eso no significa necesariamente que esté “liquidado”. Según explicó, existe un fenómeno más profundo que atraviesa a toda la sociedad: “Hay un divorcio entre el Estado, la sociedad política y el resto de la sociedad”, sostuvo. En ese sentido, describió un escenario donde buena parte de la población mira a la política “con distancia, asco o miedo”.
El sociólogo también puso el foco en el impacto social y emocional de la crisis económica, especialmente entre los jóvenes. “Muchos necesitan un hospital de almas”, afirmó, al describir un panorama marcado por la incertidumbre laboral, los salarios bajos y la imposibilidad de proyectar un futuro. Según contó a partir de su trabajo de campo, cada vez más jóvenes sienten que no van a poder alcanzar estabilidad económica, independizarse o siquiera sostener consumos básicos. “No tienen plata para festejar el cumpleaños”, sintetizó.
Semán explicó además que el caso Adorni y las tensiones políticas tienen más impacto dentro de los círculos politizados y las redes sociales que en gran parte de la vida cotidiana. “Cuando uno sale de esos círculos más chicos, no es tanto un tema”, señaló, y remarcó que para mucha gente pesan mucho más los problemas vinculados al trabajo, el costo de vida y la supervivencia cotidiana.
Sobre el oficialismo, sostuvo que Javier Milei todavía conserva un vínculo de esperanza con parte de sus votantes y que el Gobierno apuesta a que una eventual reactivación económica permita sostener ese lazo. Sin embargo, advirtió que también empieza a crecer la decepción en sectores que antes mantenían expectativas positivas.
Por último, Semán fue muy crítico con la oposición: “Son unos vagos, están esperando que caiga Milei. Cuando creen que reelige, no dicen nada. Cuando creen que pueden, se pelean entre ellos para ver quién se lleva los cargos del eventual triunfo”.
En una nueva edición de Cata de Noticias, Cata de Elía repasó algunos de los principales temas económicos de la semana, en un contexto donde el Gobierno busca mostrar señales de recuperación y atraer inversiones.
Por un lado, analizó los últimos datos difundidos por el INDEC, que mostraron una suba del 3% en la industria y del 4,4% en la construcción durante marzo. Si bien estas cifras reflejan cierta recuperación tras la caída registrada en febrero, también exponen un escenario todavía marcado por la volatilidad y fuertes diferencias entre sectores de la economía.
En ese contexto, el Gobierno volvió a poner el foco en la necesidad de atraer inversiones para reactivar la actividad. Javier Milei anunció el envío de un “Super RIGI”, un proyecto más ambicioso que el régimen actual, que incorporaría nuevos sectores y ampliaría los beneficios para las empresas que inviertan en el país.
A esto se sumaron las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que comienza a verse una mejora más generalizada en distintos indicadores y ratificó la apuesta oficial por sostener el rumbo económico actual.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Shila Vilker, directora de la consultora Tres Punto Zero, una de las voces más precisas para analizar el clima político y social en la Argentina.
En diálogo con Cata de Elía y los columnistas Juan Negri y Tomás Delgado; Vilker señaló que, aunque las elecciones todavía están lejos para el votante, los políticos ya se mueven en modo campaña. En ese contexto, puso el foco en la aparición de nuevas figuras por fuera de la política tradicional, como Dante Gebel. Según explicó, su irrupción todavía no se traduce en un fenómeno consolidado: “Tiene una negativa chiquita, una positiva pequeña y un amplio espectro de misterio”, describió, y lo vinculó con una demanda de este estilo de personajes en la política. “El ciclo de demanda de outsider no se termina”, sintetizó.
Sobre el Gobierno, planteó que comienza a observarse un cambio en la percepción sobre Javier Milei. “Empezamos a conocer a otro Milei, en una adversidad”, sostuvo, y explicó que parte de su desgaste se relaciona con esa transformación: “Lo que pierde es por pasar de representar lo distinto para convertirse en lo mismo”, en referencia a prácticas más cercanas a la política tradicional. En ese marco, advirtió sobre un clima de desencanto, donde se cruzan las dificultades económicas de la gente con los cuestionamientos éticos por los casos de corrupción: “Se está terminando la ética del sacrificio”, afirmó.
Vilker también analizó el mapa opositor y destacó una novedad: la pérdida progresiva de centralidad de Cristina Fernández de Kirchner. “Va perdiendo lentamente la capacidad de imponer candidatos”, puntualizó Shila. En paralelo, mencionó la figura de Axel Kicillof, a quien identificó como uno de los dirigentes con mejor imagen, aunque condicionado por su vínculo con el kirchnerismo.
En cuanto al oficialismo, indicó que Milei mantiene un piso de apoyo relevante, en torno al 34%, luego de varios meses de desgaste. “La elasticidad es un rasgo del Gobierno”, sostuvo, al recordar que ya atravesó otras caídas de las que logró recuperarse. Aun así, destacó las dificultades para ordenar la agenda y gestionar las tensiones internas: “El Gobierno no tiene ni vocero ni sala de prensa”, sintetizó.