En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Mayra Arena, consultora y politóloga, sobre los cambios sociales que atraviesa la Argentina, el impacto del modelo económico de Javier Milei, las transformaciones en el consumo y los desafíos que enfrenta el peronismo para volver a conectar con amplios sectores de la sociedad.
En diálogo con Cata de Elía, Arena sostuvo que el principal problema del actual Gobierno no pasa por los casos de corrupción sino por el tipo de sociedad que está consolidando. «Este Gobierno viene a legalizar una Argentina latinoamericana, en donde incluso trabajando 14 horas por día no salís adelante. Hoy hay que tener ingresos extraordinarios para tener una vida ordinaria”, explicó.
En ese sentido, sugirió que no le molesta tanto el caso Adorni, sino que lo que realmente la sociedad que va a quedar después de Milei. Al mismo tiempo, reconoció que el caso de Martín Insaurralde le genera una decepción mayor por tratarse de un dirigente del peronismo. “Siempre espero más de mi partido que del otro”, resumió.
Arena también analizó el cambio que observa en el sentido común de la gente y aseguró que existe un creciente «antipopulismo popular». Según explicó, amplios sectores trabajadores ya no priorizan los discursos tradicionales sobre redistribución, sino el orden económico, la estabilidad y la posibilidad de una vida sin inflación. Inclusive destacó que parte del electorado peronista terminó votando a Milei y advirtió que el peronismo deberá comprender ciertos cambios en el sentido común de las familias si pretende volver.
La consultora también describió profundas transformaciones en los hábitos de consumo. Alertó por las carnicerías que están a la quiebra, ya que han sido desplazadas por las granjas. «Las carnes rojas están siendo reemplazadas por blancas. Y el huevo es prácticamente lo que sostiene a la República Argentina», sentenció.
Además, crecen las segundas marcas y el precio pasó a pesar más que el prestigio de los productos. “Antes la gente se bajaba de una marca con la idea de volver; hoy, si otra cumple y es más barata, se queda en la mesa de las familias”, señaló. Por último, destacó lo que sucede en el rubro de la cerveza, en donde entró el plástico y el vidrio no puede competir con esos precios. «Hace 10 años una persona no hubiera tomado jamás una cerveza de plástico. Hoy aparece y compite»
Por último, Arena puso el foco en los jóvenes y en el mercado laboral. Advirtió que muchos dejaron de ver al empleo formal como una herramienta de movilidad social y comienzan a depositar sus expectativas en las redes sociales y en dinero fácil. En ese contexto, consideró que uno de los principales desafíos para el peronismo será re considerar la fantasía y su propósito de industrializar y generar empleo. «¿Qué pasa si tenés un país en el que los jóvenes no quieren el empleo ni levantarse a las 6 de la mañana para tener vacaciones y aguinaldo? Ojo ahí!», concluyó.
En una nueva emisión de Todo en Off, el ciclo que Ramón Indart conduce por Neutral, el periodista se detuvo en la crisis política que atraviesa el oficialismo a partir de la situación de Manuel Adorni y analizó cómo la decisión de Javier y Karina Milei de sostenerlo está generando crecientes costos internos.
Según explicó, el jefe de Gabinete quedó cada vez más aislado después de las explicaciones que brindó sobre su patrimonio y las inversiones en criptomonedas. Indart sostuvo que las respuestas de Adorni no lograron despejar las dudas y remarcó que incluso sectores aliados del Gobierno consideran que su continuidad se volvió difícil de sostener. En ese marco, señaló que tanto dirigentes del PRO como de la UCR impulsan distintos mecanismos para forzar una salida.
El periodista también repasó la defensa que realizaron Javier Milei, Karina Milei y Lilia Lemoine, y planteó que el Presidente parece decidido a mantener a su principal colaborador pese al desgaste político que esto provoca. Para Indart, el costo de reemplazarlo sería menor al de seguir prolongando una crisis que ya lleva varias semanas y que amenaza con trasladarse al Congreso.
Además, reveló que Mauricio Macri había advertido previamente sobre los riesgos de darle a Adorni un rol de semejante exposición y recordó que el exmandatario había sugerido otros nombres para ocupar la Jefatura de Gabinete. Sin embargo, la confianza absoluta que Karina Milei depositó en el funcionario terminó prevaleciendo.
Durante el programa, Indart desarrolló una reflexión más amplia sobre la dinámica del poder y sostuvo que cuando el sistema político y mediático decide concentrar toda la atención sobre un dirigente, resulta muy difícil escapar de esa presión. En ese sentido, señaló que existen numerosos casos de dirigentes cuestionados, pero que en esta oportunidad todas las miradas quedaron puestas sobre Adorni.
El episodio dejó como conclusión la imagen de un Gobierno que, por lealtad o por convicción, decidió cerrar filas alrededor de uno de sus hombres más cercanos, aun cuando las consecuencias políticas empiezan a ser cada vez más evidentes.
Esta semana no hubo invitado en el programa, ya que la emisión estuvo dedicada íntegramente al análisis político y a la situación que atraviesa el oficialismo.
Y, por tratarse de una edición especial en el cumpleaños número 40 de Ramón Indart, no hubo un brindis de la semana tradicional: el conductor cerró el programa anticipando que el brindis sería con su familia.
En una nueva emisión de “Todo en Off” por Neutral, el periodista Ramón Indart repasó la agenda política y económica de la semana, con especial foco en las tensiones internas dentro del oficialismo y los movimientos que vuelven a poner en evidencia la disputa de poder entre los distintos sectores que rodean al presidente Javier Milei.
Uno de los principales temas del programa fue el nuevo capítulo de la interna entre el sector de Santiago Caputo y el entorno de Karina Milei. Indart se detuvo en la situación de la Fundación Faro, vinculada al hermano del asesor presidencial, y en la decisión de la Inspección General de Justicia de profundizar el control sobre sus donaciones. Según explicó, en el círculo de Caputo interpretan la avanzada como una nueva señal de la pelea interna que atraviesa al oficialismo.
También analizó el rol de Patricia Bullrich después de la caótica sesión en el Senado. A pesar de las dificultades que enfrentó el Gobierno, la ministra logró reposicionarse con una fuerte estrategia de comunicación en redes sociales, alimentando además las especulaciones sobre una eventual candidatura en la Ciudad de Buenos Aires. En paralelo, Indart sostuvo que la relación entre Bullrich y Karina Milei aparece cada vez más deteriorada y que la competencia por los espacios de poder sigue abierta.
Otro de los ejes del programa fue el debate sobre el financiamiento universitario y las declaraciones de Federico Sturzenegger respecto de la necesidad de identificar las fuentes de recursos para sostener mayores gastos públicos. El conductor cuestionó algunos de los argumentos del ministro y recordó que las decisiones tributarias también forman parte de la política económica.
Además, se detuvo en la polémica generada por la importación de módulos habitacionales desde China para el proyecto minero Vicuña, en San Juan. A partir de testimonios de empresarios del sector, describió las dificultades que enfrentan las compañías argentinas para competir con los costos y la escala de producción de las firmas chinas.
Como invitado de la semana estuvo el periodista y escritor Pablo Marchetti, fundador de las revistas Barcelona y La García. En una charla atravesada por la muerte de la etapa histórica de Los Redondos, Marchetti recordó las tres entrevistas que realizó con el grupo y reveló que tuvo la oportunidad de conversar con el Indio Solari, Skay Beilinson y la Negra Poly juntos en la que terminaría siendo la última entrevista que concedieron como trío. El periodista repasó anécdotas de aquella noche de 2001 y recordó el clima previo a la separación definitiva de la banda.
El episodio volvió a combinar el análisis político con historias culturales y personales, una de las marcas habituales del streaming de Indart, que suele alternar la coyuntura diaria con conversaciones más amplias sobre la sociedad y la cultura argentina.
El tradicional brindis de la semana fue para los fanáticos ricoteros, en una jornada especialmente marcada por las evocaciones y recuerdos ligados al universo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
En esta edición de Puerta Uno conversamos con Juan José Becerra, escritor, ensayista y autor de Milei, fenómeno verbal, un libro que analiza la construcción discursiva del Presidente a partir de sus libros, entrevistas y apariciones públicas desde mucho antes de llegar a la Casa Rosada.
En diálogo con Luis Cortina y Astrid Pikielny, Becerra explicó que el recorrido de Milei muestra una transformación profunda en su forma de comunicar. Según señaló, en sus primeras intervenciones públicas predominaba un estilo “barroco”, cargado de conceptos técnicos y explicaciones extensas. En aquel periodo platónico Milei se desesperaba por hacerse entender y mostrar todo lo que el sabía. Así como también se ponía de muy mal humor si no lo comprendían.
Con el tiempo y gracias a consejos que fue recibiendo, fue simplificando su mensaje hasta construir una propuesta política mucho más directa. “Pasó de querer contar todo lo que sabía a una oferta electoral minimalista”, resumió.
El escritor también distinguió entre dos versiones del Presidente. Por un lado, un “Milei argentino”, más confrontativo y desbordado; por otro, un “Milei internacional”, que aparece más moderado y cuidadoso frente a líderes y escenarios globales. “Da dos espectáculos distintos”, sostuvo, y vinculó esa diferencia con la forma en que el mandatario percibe a sus interlocutores y al lugar que ocupa en cada contexto.
Becerra puso además el foco en el vínculo de Milei con el lenguaje y la lectura. Según su interpretación, el Presidente mantiene una relación “idolátrica” con los autores que admira y con ciertas ideas que toma como verdades absolutas. Esa lógica, explicó, también se traslada a la política y a la forma en que interpreta la realidad.
Por último, destacó que una de las claves del fenómeno Milei fue haber roto con el lenguaje tradicional de la política. Mientras gran parte de los dirigentes hablaban con discursos cada vez más parecidos entre sí, el actual Presidente irrumpió con una forma de expresarse mucho más cercana a la conversación cotidiana. “Vino Milei, rompió ese código de cancillería por uno de taberna”, definió Becerra. Y concluyó: “Tiene un talento extraordinario para captar las frecuencias del malestar”.
Federico Milenaar realizó una nueva entrega de su columna semanal en El lunes puede esperar, donde analizó la estrategia del Gobierno para recuperar la iniciativa política y legislativa en un contexto marcado por el desgaste de la imagen presidencial y el inicio de las discusiones electorales.
El columnista señaló que prácticamente todas las encuestas muestran una caída en la imagen de Javier Milei, mientras algunos dirigentes opositores como Axel Kicillof o Myriam Bregman comienzan a crecer en consideración pública. Sin embargo, advirtió que el oficialismo sigue capitalizando un problema central de la oposición: su dificultad para construir una alternativa clara y ordenada. “El mejor posicionado sigue siendo Kicillof, un dirigente muy asociado al pasado reciente”, resumió.
En ese contexto, Milenaar destacó que el Gobierno busca sostener una narrativa centrada en la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica, dejando en un segundo plano otras variables más sensibles como el consumo o la actividad económica. La apuesta oficial es que, una vez consolidada la desaceleración inflacionaria, el resto de los indicadores termine acompañando.
La columna también se detuvo en el Congreso, donde el oficialismo volvió a ganar impulso después de algunas semanas más complicadas. Según explicó, la Casa Rosada busca aprovechar el actual alineamiento con gobernadores y bloques aliados para aprobar la mayor cantidad posible de proyectos antes de que comiencen a endurecerse las tensiones electorales.
Entre las iniciativas enviadas al Parlamento aparecen el llamado “Súper RIGI” para sectores tecnológicos, una nueva regulación del lobby, cambios en la Ley de Etiquetado Frontal, una propuesta alternativa sobre ludopatía y la reforma política.
En este último punto, sostuvo que el objetivo es principalmente político. Más allá del argumento del ahorro fiscal, la intención oficial es evitar que la oposición utilice las primarias para ordenar candidaturas y construir un frente amplio anti Milei. Al mismo tiempo, la eliminación de las PASO facilitaría las negociaciones con sectores aliados como el PRO de cara al próximo calendario electoral.