En una nueva columna en Asuntos Públicos, Victoria Terzaghi analizó la media sanción que obtuvo en Diputados el proyecto impulsado por el Gobierno para modificar el régimen de Zona Fría, un sistema que hoy alcanza a más de 4 millones de hogares con descuentos en las tarifas de gas.
Según explicó, el debate estuvo atravesado por cierta confusión alrededor del concepto de subsidio. Originalmente, el esquema funcionaba a través de un fondo fiduciario financiado por todos los usuarios del sistema, destinado a asistir a unas 900 mil familias de las provincias más frías del país con descuentos de hasta el 50% en la tarifa.
Sin embargo, en 2021 el régimen se amplió e incorporó a cerca de 3 millones de usuarios más en provincias y ciudades como Córdoba, Santa Fe y Mar del Plata. Allí, señaló Terzaghi, el esquema empezó a cambiar: el fondo dejó de alcanzar y el Estado comenzó a aportar recursos para sostenerlo.
La periodista también destacó que el actual Gobierno incrementó el porcentaje que todos los usuarios pagan para financiar ese fondo, llevándolo del 4% al 7,5% en las boletas. En ese contexto, planteó que el problema pasa por cómo se distribuye el beneficio: “Una cosa es asistir a una familia humilde de la Patagonia y otra muy distinta es subsidiar una casa de alquiler en Mar del Plata”, sintetizó.
En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Shila Vilker, investigadora, analista de opinión pública y directora de la consultora Trespuntozero. Analizamos el clima político y social que atraviesa el Gobierno en medio de semanas marcadas por internas, desgaste y tensiones dentro del oficialismo.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Vilker sostuvo que Javier Milei atravesó “cinco meses muy complicados”, aunque destacó que en el último tiempo logró estabilizar su nivel de aprobación alrededor de los 33 puntos. Según explicó, el Presidente no está recuperando apoyo, pero tampoco continúa cayendo. “La sensación que tengo es de pérdida de control de la escena interna”, señaló, aunque aclaró que por ahora eso no parece tener un impacto decisivo sobre su núcleo duro de votantes.
La analista explicó que ese piso de apoyo todavía conserva expectativas de futuro y sigue viendo a Milei como una expresión de cambio frente a la política tradicional. . En ese sentido, remarcó que incluso sectores críticos reconocen logros como la baja de la inflación, mientras que los casos de corrupción suelen relativizarse en comparación con gobiernos anteriores.
Vilker también describió una Argentina “a dos velocidades”, donde conviven los discursos optimistas sobre una futura llegada de inversiones y dólares con otra realidad mucho más marcada por la degradación económica y las dificultades de la clase media para sostenerse. “Hay una gran dificultad para resolver la subsistencia”, advirtió.
En el plano político, planteó que la oposición todavía no logra consolidar una oferta clara y que eso abre espacio para nuevos actores. Según explicó, hay votantes desencantados con Milei que tampoco quieren volver al peronismo, lo que genera oportunidades para figuras con un perfil no peronista o outsider. “la sociedad argentina todavía no termina de saber lo que quiere”, señaló.
Por último, sostuvo que Patricia Bullrich aparece hoy “más entera” que el propio Milei frente a ciertos sectores oficialistas desencantados, especialmente porque logra diferenciarse en algunos temas sin romper completamente con el Gobierno.
En una nueva edición de El que calla otorga, Marcelo Veneranda puso el foco en las tensiones internas que atraviesan al oficialismo y en la creciente sensación de desorden alrededor del círculo más cercano a Javier Milei.
El disparador fue la polémica alrededor de la cuenta de Twitter @periodistarufus, vinculada a operaciones dentro del universo libertario y que había apuntado duramente contra Santiago Caputo y otros sectores del Gobierno. La controversia escaló de tal manera que el propio Presidente tuvo que intervenir públicamente para defender a Martín Menem, acusado de manejar dicha cuenta, y asegurar que todo había sido “prefabricado”. “Yo no le mentí al Presidente”, respondió Menem, obligado a aclarar la situación por tercera vez en la semana.
Sin embargo, Veneranda destacó que quien habló directamente de mentiras al Presidente fue el Gordo Dan —Daniel Parisini—, uno de los influencers más cercanos al oficialismo y particularmente ligado a Santiago Caputo.
El editorial también retomó el caso Adorni, que ya lleva más de dos meses ocupando la agenda pública. Veneranda recordó que Manuel Adorni había prometido presentar su declaración jurada para aclarar las sospechas sobre su patrimonio, algo que todavía no ocurrió. “Pasaron 74 días desde que empezó el escándalo Adorni y no hace más que hacerle daño al Gobierno”, planteó.
A partir de allí, el periodista trazó un mapa del poder oficialista: Santiago Caputo manejando áreas sensibles vinculadas a inteligencia, Adorni como articulador del gabinete, Menem conduciendo Diputados y Patricia Bullrich en el senado. Incluso mencionó el vínculo entre Karina Milei y sectores de la Corte Suprema a través de Juan Bautista Mahiques.
“Si Milei está en el centro de una rueda, los radios que lo conectan con los distintos poderes parecen no ser del todo sinceros”, concluyó Veneranda.
En esta edición de El que calla otorga conversamos con Sebastián Galmarini, diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires y referente del Frente Renovador, sobre la eliminación de la ampliación del régimen de Zonas Frías, el impacto social del ajuste y el escenario político de cara a las próximas elecciones.
En diálogo con Marcelo Veneranda, Galmarini cuestionó la decisión del oficialismo de avanzar contra el esquema de subsidios al gas que beneficiaba a más de 3 millones de personas en 14 provincias. Según explicó, lo que se debatió en la Cámara fue la eliminación de una ayuda destinada a reducir las tarifas en regiones donde las condiciones climáticas son mucho más severas que en el AMBA. “En medio de la caída del salario y el aumento del desempleo, se les está dando un tarifazo a las familias en pleno invierno”, sostuvo.
El diputado también apuntó contra la lógica fiscal del Gobierno y planteó que el ajuste termina recayendo sobre los usuarios mientras se siguen compensando deudas de grandes empresas energéticas. “No hay plata para ayudar a los argentinos que sufren el frío, pero sí para compensar a las distribuidoras y transportadoras”, afirmó. En ese sentido, cuestionó la idea de superávit fiscal impulsada por el oficialismo: “No están generando ahorro, están construyendo una deuda social futura”, explicó.
Por otro lado, analizó la reforma política impulsada por el oficialismo y cuestionó especialmente la eliminación de las PASO. Según planteó, detrás de la iniciativa hay una intención de concentrar el armado de candidaturas dentro del oficialismo. “El Gobierno le está dando la lapicera a Karina Milei para definir las candidaturas”, afirmó.
Finalmente, reflexionó sobre el futuro del peronismo y la necesidad de ampliar su base política. Consideró que el espacio debe dejar atrás viejos enfrentamientos con sectores como el campo y construir una propuesta más amplia de cara al futuro. “Tenemos que acercarnos a sectores que antes no nos miraban como opción”, sostuvo. Además, destacó la figura de Sergio Massa como uno de los dirigentes con mayor capacidad de gestión y diálogo para encarar el escenario que dejará el actual Gobierno.
En una nueva emisión de Todo en Off por Neutral, el periodista Ramón Indart volvió a meterse de lleno en las internas políticas que atraviesan al oficialismo y al peronismo, en una jornada marcada por el análisis de las disputas de poder dentro del Gobierno y el impacto que esos conflictos tienen sobre la gestión.
Durante el programa, Indart puso el foco en la feroz interna entre el sector que responde a Santiago Caputo y el armado político vinculado a Martín Menem y Karina Milei. Según explicó, el conflicto escaló al punto de suspender una mesa política del Gobierno y exponer operaciones cruzadas, acusaciones por manejo de cuentas falsas en redes sociales y filtraciones internas.
Indart describió un escenario donde la disputa dejó de ser solamente política para transformarse en una pelea pública y permanente amplificada por Twitter y el ecosistema digital libertario. En ese marco, sostuvo que el presidente Javier Milei aparece cada vez más distante de la tarea de ordenar esas tensiones, mientras distintos sectores del oficialismo buscan consolidar poder propio.
El análisis también incluyó una mirada sobre el desgaste político y discursivo del Presidente. A partir de declaraciones de Elisa Carrió, Indart planteó que parte de la dirigencia comienza a preguntarse si Milei puede sostener a largo plazo el nivel de confrontación permanente que mantiene tanto con opositores como con periodistas y actores políticos.
En paralelo, el conductor se detuvo en la interna del peronismo bonaerense y en la creciente disputa entre Axel Kicillof y el sector alineado con Cristina Fernández de Kirchner. Según explicó, la exmandataria enfrenta un problema central: no tiene hoy un candidato competitivo para disputar el liderazgo interno del peronismo frente al crecimiento político de Kicillof, que ya aparece como el dirigente con mayor volumen electoral dentro del espacio.
Además, el episodio dedicó un tramo importante al histórico atraso en la expansión del subte porteño. A partir de los cruces entre Patricia Bullrich, Jorge Macri y Horacio Rodríguez Larreta, Indart analizó cómo el propio PRO terminó exponiendo las contradicciones de casi dos décadas de gestión en la Ciudad respecto a la infraestructura de transporte.
A lo largo del streaming, la conclusión volvió a girar sobre una idea recurrente: la política argentina atraviesa una etapa donde las internas, las redes sociales y la construcción de poder conviven en tiempo real, muchas veces afectando la capacidad de gestión y profundizando la fragmentación dentro de los propios espacios políticos.