En esta edición de Cata de Noticias recibimos en los estudios de Radio con Vos a Julio Piumato, secretario general de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), para debatir sobre la reforma laboral y el traspaso de la Justicia del Trabajo de Nación a la Ciudad. De la conversación también participaron los columnistas Juan Pablo Gallego y Juan Negri, quienes aportaron una mirada jurídica y política sobre el alcance del proyecto y sus posibles consecuencias.
Desde el inicio, Piumato cuestionó el espíritu de la reforma y sostuvo que rompe con el paradigma histórico del derecho laboral argentino. “La génesis del derecho laboral es equilibrar algo que está desequilibrado: la relación entre el capital y el trabajo”, explicó. En esa línea, remarcó que la Constitución Nacional establece que la legislación debe proteger al trabajador y advirtió que el proyecto actual elimina el concepto de justicia social.
Para el dirigente sindical, la iniciativa vulnera el principio de progresividad de los derechos consagrado en el artículo 14 bis. “El principio de progresividad impide que se quiten derechos. Esta ley quita derechos”, afirmó. Y fue aún más categórico al señalar que “el 95% de los artículos viola nuestra Constitución”, por lo que anticipó que, de avanzar, la norma será judicializada.
Durante el intercambio también surgió el debate en torno a la denominada “industria del juicio”. Piumato negó que exista dicha industria y defendió el funcionamiento del fuero laboral: “No existe la industria del juicio. En materia de accidentes laborales muchas veces se ponen de acuerdo los abogados y los peritos. Lo que tiene que haber son peritos oficiales, que es lo que nosotros impulsamos”. Por su parte, Juan Pablo Gallego advirtió que el concepto de modernización suele utilizarse para encubrir esa discusión. sostuvo que legislar sin atender la Constitución y los tratados internacionales puede generar un fuerte revés judicial
El secretario general de la UEJN también cuestionó herramientas como los llamados “bancos de horas”, al considerar que alteran el equilibrio de la relación laboral. “La concepción de que el trabajador solo debe pensar en trabajar implica que no tiene vida ni ocio”, sostuvo, y advirtió que ese tipo de mecanismos profundizan la desigualdad entre capital y trabajo.
Otro de los ejes fue la informalidad laboral. Piumato rechazó que pueda atribuirse responsabilidad a las organizaciones sindicales y apuntó a los gobiernos y a los sectores empresarios. “Es una tontería pensar que a los sindicatos les conviene la informalidad. El trabajador no registrado es un negocio para algunos empresarios que incumplen la ley durante años”, afirmó, y señaló que el empleo informal perjudica tanto a los trabajadores como a las propias estructuras sindicales.
Por último, Piumato aclaró que si la ley es aprobada será judicializada. Explicó que es inconstitucional ya que existe en nuestra constitución el principio de progresividad de los derechos. «El principio de la progresividad impide que se quiten derechos. Esta ley los quita y por ende, va en contra de la Constitución (art 14 bis)».
Sobre el escenario institucional que podría abrirse si la ley es aprobada, Juan Negri planteó el interrogante acerca de qué postura adoptará la Corte Suprema frente a la eventual judicialización. «Hasta ahora, la Corte Suprema ha sido generosa con el Gobierno», advirtió.
Sin embargo Gallego señaló que legislar sin atender la Constitución y los tratados internacionales puede generar un fuerte revés judicial para la ley.
En el arranque del año, el periodista Ramón Indart analizó la ruptura del bloque peronista en el Senado, el fortalecimiento parlamentario del Gobierno, las internas entre Javier Milei y Victoria Villarruel y el escenario económico marcado por la caída del empleo privado y la debilidad del consumo.
El inicio de temporada dejó una definición política central: el oficialismo amplía su margen de maniobra en el Congreso mientras la oposición profundiza su fragmentación. El dato más relevante es la ruptura del bloque del PJ en el Senado, que dejó al peronismo con 25 bancas y acercó al Gobierno a apenas cuatro votos de los dos tercios.
Para Indart, ese número no es técnico sino estratégico. Si el oficialismo logra consolidar alianzas provinciales, podría avanzar en designaciones clave sin necesidad de negociar con el kirchnerismo, especialmente en el frente judicial. La señal política es clara: gobernadores dialoguistas priorizan preservar sus territorios antes que confrontar con la Casa Rosada.
En paralelo, el conductor puso el foco en la tensión interna del oficialismo, marcada por los cruces entre Javier Milei y Victoria Villarruel. La vicepresidenta cuestionó la apertura comercial y alertó sobre una dependencia creciente de China, una postura que choca con el núcleo del programa económico libertario. La respuesta del vocero Manuel Adorni fue contundente: Villarruel “no forma parte del debate interno” del Gobierno.
Ese distanciamiento, según el análisis, ya no es un secreto sino un hecho político instalado. En un año sin elecciones ejecutivas nacionales, pero con fuerte reacomodamiento de poder, la danza de nombres y posibles fórmulas comienza a insinuarse.
Otro eje fue la discusión sobre la reforma laboral. Rampón sostuvo que el proyecto beneficia principalmente al empleador, al reducir costos de despido y modificar esquemas indemnizatorios, bajo la premisa de que abaratar la salida facilita la contratación. Sin embargo, advirtió que la promesa deberá medirse en términos concretos de generación de empleo formal.
Los datos del mercado laboral refuerzan esa preocupación. El empleo asalariado privado continúa en descenso, mientras crecen los monotributistas y se mantiene relativamente estable el empleo público. La construcción aparece como uno de los sectores más golpeados, y la industria manufacturera sigue sin recuperar dinamismo.
En materia económica, el diagnóstico es dual. Por un lado, el Gobierno exhibe orden fiscal y mayor estabilidad nominal. Por otro, la inflación muestra una leve tendencia ascendente en los últimos meses y el consumo interno permanece débil. Según encuestas citadas en el programa, el salario y la falta de empleo encabezan las preocupaciones económicas, incluso por encima de la inflación.
Indart también retomó la polémica frase de Mauricio Macri sobre que “un pobre hoy vive mejor que un rey de hace cien años”, defendiendo el concepto de avance tecnológico y acceso a servicios básicos, aunque reconociendo el contexto de desigualdad actual.
En el tramo final, el periodista apuntó a la reconfiguración del poder en el Senado y al fortalecimiento del oficialismo. Con primera minoría en ambas cámaras y una oposición dispersa, el presidente logró comenzar el año con ventaja política.
El brindis simbólico del programa fue para Milei. La lectura es que, en este arranque de ciclo, el Gobierno acumula logros parlamentarios y enfrenta una oposición sin liderazgo claro, aunque el desafío económico —empleo, salarios y actividad— seguirá siendo la variable que defina el clima social en los próximos meses.
La muerte de un importante narcotraficante mexicano desencadenó violentas reacciones del Cartel Jalisco Nueva Generación y dejó a México en estado de máxima alerta por los episodios de violencia registrados en distintos puntos del país.
Todo se produjo cuando el Gobierno mexicano, con apoyo de inteligencia de Estados Unidos, logró abatir a uno de los jefes más poderosos del narcotráfico internacional: Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”. Era líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más importantes y violentas del mundo.
Durante años, parte del entramado financiero del cartel tuvo conexiones con la Argentina. Esa historia fue reconstruida en Gambito de Datos por el fiscal federal de Morón, Sebastián Basso, quien investigó el desembarco del grupo en el país. En diálogo con Hernán Cappiello,, relató:
“En el año 2009, Prefectura me consulta por un accidente de tránsito en Puerto Madero. Era un vehículo con tres mexicanos que habían chocado cerca de la UCA. Cuando interviene el personal y toma la patente, descubre que el auto estaba a nombre de una empresa radicada en la zona oeste del conurbano, cerca de Morón”.
“Eso nos llamó la atención. No había explicación para que estos ciudadanos mexicanos circularan con un vehículo perteneciente a una sociedad creada hacía pocos años en esa zona. A partir de ahí empezamos a mirar los movimientos de la empresa y detectamos el ingreso de millones de dólares desde México”.
Según explicó el fiscal, el dinero se volcaba a un proyecto comercial que incluía el alquiler de locales en la Ciudad de Buenos Aires para montar una cadena de supermercados bajo el nombre “Córner Mi Lugar”. “Funcionaron un tiempo, después cerraron todo y la empresa prácticamente desapareció”, señaló.
La investigación continuó con intervenciones telefónicas que revelaban conversaciones vinculadas a hechos violentos en México. “En ese momento todavía no teníamos claro el vínculo con el narcotráfico. Pero en 2016, cuando aparece con fuerza el Cartel Jalisco Nueva Generación, entendimos que el dinero que producía el cartel se lavaba a través de una organización llamada ‘Los Cuinis’”, explicó.
Basso detalló que el líder de esa estructura era Gerardo González Valencia, cuñado de “El Mencho”, quien había llegado a la Argentina en 2009 junto a su familia. “Primero vivieron en Puerto Madero, después en zona norte y luego se mudaron a Uruguay. En Montevideo fueron detenidos y posteriormente extraditados a Estados Unidos. Hace dos años fue condenado a prisión perpetua por narcotráfico”, indicó.
En la Argentina, la causa avanzó sobre los colaboradores locales. “Logramos mandar a juicio al taxista que los conoció en Ezeiza y que terminó actuando como testaferro. También a Calvete, quién los había conocido en Guadalajara y organizó el diseño del negocio en el país. Ambos están acusados y a la espera del juicio oral”, concluyó.
En su último programa del año, el periodista Ramón Indart analizó la crisis venezolana tras el Nobel a María Corina Machado, la tensión entre la mejora macroeconómica y la caída industrial en Argentina, y el debate que abrirá la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
La agenda política y económica se cruzó en un cierre de año marcado por tres ejes: la situación institucional en Venezuela, el presente dual de la economía argentina y la inminente discusión por cambios en el régimen laboral.
El punto de partida fue el reconocimiento internacional a María Corina Machado, distinguida con el Premio Nobel de la Paz, aunque impedida de asistir por encontrarse en la clandestinidad. El caso volvió a poner el foco sobre el gobierno de Nicolás Maduro, con más de 800 presos políticos y millones de ciudadanos emigrados. La comparación con la historia argentina fue inevitable: así como Venezuela recibió a exiliados durante la última dictadura, hoy el país caribeño atraviesa su propia crisis de libertades.
En el plano local, el análisis giró hacia la gestión de Javier Milei y el delicado equilibrio entre política y fútbol. La advertencia es clara: cualquier intervención estatal sobre la AFA podría derivar en sanciones de la FIFA, con consecuencias deportivas y políticas de alto costo.
Pero el tramo más sustantivo estuvo en la economía. La inflación en descenso y el orden fiscal conviven con una realidad más áspera en el entramado productivo. Sectores como energía y minería muestran expectativas de crecimiento, mientras la industria manufacturera —textil, calzado, metalurgia— registra caídas significativas. El interrogante de fondo es cuál de esas dos dinámicas terminará imponiéndose.
A eso se suma un dato estructural: una porción relevante de la población se mantiene en niveles salariales bajos, lo que condiciona cualquier recuperación del consumo. La estabilización macroeconómica es valorada por inversores y mercados, pero el desafío social sigue abierto.
En ese contexto aparece la reforma laboral como el próximo gran frente de debate. El Gobierno apunta a reducir costos de contratación y flexibilizar condiciones para incentivar empleo formal. Sin embargo, algunos puntos —como la regulación de asambleas sindicales— anticipan conflictos judiciales y resistencia gremial. La estrategia oficial incluye, además, gestos hacia las obras sociales sindicales para amortiguar tensiones.
El diagnóstico final es que el 2026 abrirá discusiones de fondo: sobre democracia en la región, sobre el modelo productivo argentino y sobre el equilibrio entre derechos laborales y generación de empleo. Tres debates distintos, pero conectados por un mismo trasfondo: cómo construir estabilidad política y crecimiento sostenible en un escenario todavía frágil.
En una nueva edición de Gambito de Datos, Hernán Cappiello, centró su editorial en el rol de la Justicia en una semana atravesada por la violencia del narcotráfico, las tensiones políticas y las reformas que impulsa el Gobierno.
El disparador fue una investigación en Entre Ríos que expuso la gravedad de la amenaza del crimen organizado. Un juez federal de Gualeguaychú, con el auxilio del ministro de Seguridad provincial, logró desbaratar una maniobra encabezada por Leandro Airaldi, conocido como “El Gaucho Narco”, quien manejaba la distribución de cocaína en la región de Diamante. Según se descubrió en la investigación, había contratado sicarios para atentar contra un juez y un fiscal.
El fenómeno no es aislado. En México, la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, desató una ola de violencia con bloqueos, tiroteos y suspensión de vuelos en Puerto Vallarta.
Pero la otra cara de la semana judicial tuvo un fuerte componente político. El juez de la Cámara Federal de Casación Carlos “Coco” Mahiques quedó en el centro de la escena tras conocerse que celebró su cumpleaños en una quinta atribuida al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, propiedad que está bajo investigación por presuntos testaferros. Mahiques, además, deberá intervenir para definir si la causa se investiga en Campana o en Comodoro Py.
Cappiello también advirtió que la Justicia tendrá la última palabra sobre la reforma que busca aprobar el Gobierno esta semana. “En este escenario la justicia tiene un rol clave cuando decida si la reforma laboral que se dispone a aprobar el Congreso sobrevivirá o será declarada inconstitucional”, planteó.