En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Daniel Grinbank, empresario y productor musical, sobre el escenario político argentino, su desencanto con el Gobierno de Javier Milei, la situación de la oposición y la posibilidad de construir una alternativa alejada de los extremos.
En diálogo con Cata de Elía, cuestionó lo que considera un incumplimiento de algunas de las principales promesas de cambio con las que Milei llegó al Gobierno, particularmente aquella vinculada con terminar con los privilegios de la denominada “casta”. Al mismo tiempo, sostuvo que el surgimiento del actual oficialismo no puede entenderse sin observar los problemas económicos, sociales e institucionales que lo precedieron. “Yo era un profundo desilusionado y entendía a Milei como un surgimiento del fracaso de la democracia”, afirmó.
En ese sentido, también dirigió sus críticas hacia la oposición y reclamó una autocrítica más profunda sobre las razones que llevaron al actual escenario político. Cuestionó que buena parte de la discusión continúe concentrada en disputas por cargos y espacios de poder y señaló especialmente el problema de la corrupción. Para el entrevistado, la respuesta al Gobierno no debería consistir únicamente en cuestionar al oficialismo, sino en revisar las prácticas y errores que provocaron el alejamiento de una parte de la sociedad de la política tradicional.
Otro de los ejes fue el renovado protagonismo de la cuestión Malvinas. Allí Daniel cuestionó la estrategia del Gobierno y consideró que existe una utilización política de la causa, al tiempo que advirtió sobre los riesgos de interpretar los movimientos internacionales únicamente a partir del alineamiento con Donald Trump. También expresó reparos frente al reciente proyecto enviado al Congreso en materia de soberanía y seguridad nacional y reivindicó la búsqueda de una solución diplomática para la disputa por las islas.
Por último, defendió la política y las instituciones como herramientas para superar la actual polarización y sostuvo que todavía existe espacio para construir una propuesta diferente a los sectores que hoy concentran la discusión pública. “Yo creo en la política. Que la hayamos desvirtuado tanto no significa que no sirva”, aseguró.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Daniel Hadad, periodista, abogado, empresario y fundador de Infobae, sobre el escenario político argentino, el rumbo del Gobierno de Javier Milei, el impacto de la inteligencia artificial y las versiones que comienzan a mencionarlo como una posible alternativa electoral de cara a 2027.
En diálogo con Cata de Elía, Hadad se refirió a las encuestas que comenzaron a incluirlo entre posibles candidatos y aseguró que inicialmente no se sintió identificado con ese lugar. Sin embargo, reconoció que durante los últimos meses empezó a observar con mayor atención la situación del país y no descartó una eventual incursión electoral. “Ser presidente es la honra más importante que puede tener un ciudadano argentino. Por un lado me tienta, y mucho”, afirmó. De todos modos, aclaró que todavía no tomó una decisión y señaló que hacia noviembre espera contar con un panorama más claro para definir su futuro.
El fundador de Infobae sostuvo que una eventual alternativa debería surgir desde posiciones moderadas, recuperar la capacidad de construir consensos y abandonar la lógica de confrontación permanente. “Hay que desterrar la lógica del odio”, planteó. En ese sentido, contó que mantiene conversaciones con dirigentes y economistas de distintos espacios y aseguró que también dialoga con referentes del peronismo pese a sus fuertes enfrentamientos con el kirchnerismo en el pasado. “Hablo con todos”, resumió. Para Hadad, tanto el oficialismo como buena parte de la oposición muestran dificultades para interpretar los desafíos que vienen y consideró que “tiene que venir algo moderado y que los extremos son negocios para las redes sociales”.
Hadad también analizó la gestión de Javier Milei, con quien reveló haberse encontrado recientemente. Aseguró que lo vio convencido del rumbo elegido y reconoció algunos cambios que, a su juicio, permanecerán más allá del actual Gobierno, como la importancia del equilibrio fiscal. Al mismo tiempo, cuestionó la falta de empatía y de una estrategia de desarrollo, y advirtió sobre el cierre de fábricas, comercios y pymes. Para graficar el momento económico utilizó la imagen de un avión atravesando una turbulencia: sostuvo que frente a un ajuste no alcanza con administrar, sino que es necesario explicar hacia dónde se dirige el país y cuánto durarán las dificultades. «Gobernar además de administrar es saber comunicar»
Por último, puso especial atención sobre el avance de la inteligencia artificial y cuestionó la falta de una estrategia argentina frente a una transformación que considera inevitable. Hadad contó que Infobae ya incorporó herramientas destinadas a liberar a los periodistas de tareas administrativas y advirtió que el impacto será mucho más amplio sobre el mercado laboral. Según sostuvo, quienes no incorporen herramientas de inteligencia artificial generativa perderán productividad, mientras Estados Unidos y China concentran buena parte del poder asociado a esta tecnología. “Argentina no está haciendo nada”, advirtió.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Facundo Manes, neurocientífico, investigador y autor, a propósito de la publicación de su nuevo libro «Vulnerables. El coraje de ser humanos. Emoción, resiliencia y fortaleza en tiempos inciertos». Durante la entrevista habló sobre su libro, analizó la crisis de salud mental que atraviesan las sociedades contemporáneas y también reflexionó sobre el escenario político y social argentino.
En diálogo con Cata de Elía, Manes planteó que existe una paradoja entre el progreso material alcanzado durante las últimas décadas y el deterioro del bienestar subjetivo. Si bien buena parte de la humanidad tiene hoy mayor acceso a tecnología, información, medicamentos y comodidades, señaló que simultáneamente aumentaron los problemas de ansiedad, estrés, insomnio, burnout y falta de propósito. “El bienestar material no se correlaciona con el bienestar subjetivo”, resumió.
En ese contexto, cuestionó especialmente el discurso del presidente Javier Milei y consideró que una narrativa política basada en la agresividad y el miedo puede profundizar el malestar psicológico. Manes reconoció que Milei logró interpretar el hartazgo que atravesaba a buena parte de la sociedad en 2023 y valoró la necesidad de ordenar la macroeconomía y reducir la inflación. Sin embargo, cuestionó el costo social del programa y el modelo de país que, a su juicio, propone el Gobierno. “Con el modelo de Milei, Argentina va a ser un país del 20% al que le va bien y del 80% al que le va mal, sin clase media”, sostuvo.
El neurocientífico también trazó un paralelismo entre el actual oficialismo y el kirchnerismo, a los que definió como expresiones populistas que ofrecen respuestas simples frente a problemas complejos y deterioran el funcionamiento institucional. En ese sentido, consideró que la Argentina necesitará construir una alternativa política diferente a ambos espacios. “Para mí Milei y el kirchnerismo son dos caras de una misma moneda”, afirmó, y sostuvo que el desafío será reconstruir una propuesta capaz de conservar la frescura que la sociedad buscó en 2023, pero orientada a “construir y no destruir”.
Por último, Manes volvió sobre uno de los principales planteos de su nuevo libro: reivindicar la vulnerabilidad como una característica esencial de las personas y no como una debilidad. Frente a una cultura que premia la apariencia de fortaleza permanente, sostuvo que reconocer los propios límites permite construir vínculos, desarrollar resiliencia y atravesar mejor períodos de incertidumbre. Además, puso especial atención sobre la situación de los jóvenes, atravesados por las consecuencias de la pandemia, la incertidumbre económica, la desigualdad y una revolución tecnológica que modifica profundamente las formas de relacionarse. “Lo más importante para la vida es el vínculo humano y para eso se necesita ser vulnerable”, concluyó.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Roy Hora, historiador, profesor e investigador, sobre la actualidad política argentina, la calidad del debate público y los desafíos que enfrentan tanto el Gobierno como la oposición para interpretar una sociedad en transformación.
En diálogo con Cata de Elía, Hora tomó como ejemplo la discusión por la Ley de Tierras y consideró que fue un debate “especialmente pobre”, dominado por consignas y posiciones rígidas. Según explicó, de un lado apareció la idea de que desregular por sí sola podía generar crecimiento y, del otro, una defensa frente a cualquier posibilidad de extranjerización. “Argentina está para discusiones mejores”, afirmó.
El historiador sostuvo además que al Gobierno “le faltan ideas y le falta política”. Según señaló, Javier Milei logró instalar temas y transformar aspectos importantes de la conversación pública, pero hoy enfrenta dificultades para conectar con nuevos malestares vinculados al ingreso, la morosidad y la falta de crecimiento. Al mismo tiempo, consideró que la oposición continúa atrapada en una lógica anterior a Milei. “Nuestra oposición sigue siendo pre Milei. Predomina una nostalgia que mira hacia atrás”, resumió.
Hora comparó este momento con otros períodos de fuerte transformación política. Recordó que después de la derrota del peronismo en 1983 hicieron falta varios años para que apareciera la Renovación Peronista, y que tras el cambio de escenario producido por Carlos Menem la oposición recién logró reorganizarse con la Alianza. En ese sentido, planteó que el desafío actual pasa por construir una alternativa capaz de asumir los cambios que Milei introdujo en el sentido común social, en lugar de limitarse a rechazarlos.
Por último, reflexionó sobre cómo podría ser recordado Milei en perspectiva histórica. Mencionó tres posibilidades: una presidencia como la de Mauricio Macri, que intentó transformar y fracasó; una experiencia similar a la de Arturo Frondizi, que no pudo capitalizar políticamente sus reformas pero dejó cambios duraderos; o, en un escenario mucho menos probable, un liderazgo como el de Juan Domingo Perón, capaz de reorganizar el sistema político y construir una lealtad popular profunda. Para Hora, una de las claves estará en si Milei logra aprender a hacer “sintonía fina” y adaptar su programa a las demandas de una sociedad que empieza a mostrar signos de desgaste.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, sobre la situación política tras la presentación de Cristina Fernández de Kirchner ante organismos internacionales, el presente y el futuro del PRO y los desafíos económicos que enfrenta el país.
En diálogo con Cata de Elía, Lombardi rechazó los argumentos del kirchnerismo sobre una supuesta proscripción de la expresidenta y sostuvo que la condena es «Por los graves delitos cometidos»
El funcionario también analizó la actualidad del PRO y defendió la gestión de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires. Aseguró que el espacio mantiene una identidad basada en la defensa de las instituciones, la división de poderes y la responsabilidad fiscal, al tiempo que destacó medidas como la baja de impuestos para los sectores gastronómico y hotelero. En ese sentido, sostuvo que el equilibrio de las cuentas públicas fue una condición indispensable para estabilizar la economía, aunque advirtió que el próximo desafío pasa por recuperar el consumo y promover el crecimiento.
Por último, Lombardi planteó que la transformación tecnológica obliga a repensar el futuro del empleo y la producción. Consideró que la inteligencia artificial debe utilizarse como una herramienta para mejorar las oportunidades de las personas y remarcó la importancia de acompañar la reconversión de sectores tradicionales, como el comercio de cercanía.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Daniel Arroyo, ex ministro de Desarrollo Social, profesor e investigador, sobre la fragmentación social que atraviesa la Argentina, el impacto del endeudamiento en la vida cotidiana y los desafíos que enfrenta el país.
En diálogo con Cata de Elía, Arroyo sostuvo que la principal grieta que hoy atraviesa a la Argentina no es política sino social. A partir de una investigación reciente, describió un país dividido en «cuatro Argentinas», con realidades económicas cada vez más desconectadas entre sí. Según explicó, mientras un tercio de la población permanece atrapado en una pobreza estructural, otro amplio sector integrado por trabajadores informales y clases medias vulnerables sobrevive cada vez más al límite. “La gente se endeuda para vivir”, resumió.
El ex ministro también advirtió sobre el deterioro que atraviesan quienes conservan un empleo formal. Explicó que el aumento de los costos fijos, la caída del poder adquisitivo y las elevadas tasas de interés obligan a muchas familias a sumar horas de trabajo para llegar a fin de mes. “Argentina tiene desempleo y sobreempleo”, afirmó. En ese contexto, describió un fenómeno de “implosión social”, donde el malestar ya no se expresa en grandes estallidos sino en problemas de salud mental, violencia cotidiana y un creciente aislamiento de la política.
Arroyo consideró que el Gobierno logró instalar una batalla cultural vinculada al cuidado de los recursos públicos, aunque advirtió sobre otra idea que juzga más preocupante: que cada persona deba arreglarse sola. Además, sostuvo que el principal desafío de los próximos años será aprovechar el crecimiento que traerán sectores como la energía, la minería, el litio y la economía del conocimiento para generar empleo en actividades intensivas en trabajo. “El Gobierno tiene que desendeudar a las familias”, planteó, al reclamar límites a las tasas de interés y políticas orientadas a aliviar la situación financiera de los hogares.
Por último, destacó que, pese al desgaste de otras instituciones, la escuela sigue conservando legitimidad social y continúa siendo una referencia para millones de familias. Sin embargo, consideró que el sistema educativo necesita una profunda actualización para adaptarse a las sociedades del siglo XXI.