En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Pablo Alabarces, sociólogo, ensayista y uno de los principales especialistas en cultura popular de la Argentina, sobre el Mundial que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, el fenómeno social que genera el fútbol y las polémicas que rodean a la FIFA.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Alabarces reconoció que sigue viviendo cada Mundial con el mismo entusiasmo de siempre. “Llevo 56 años viendo mundiales, y este me sigue entusiasmando como el primero”, recordó. Sin embargo, advirtió que esta edición está atravesada por una serie de tensiones políticas y económicas que la convierten en una de las más controvertidas de la historia reciente. Según señaló, después del Mundial homofóbico de Rusia y esclavista de Qatar, ahora aparece un “Mundial trumpista”, marcado por las políticas migratorias de Estados Unidos, la guerra con Medio Oriente y una creciente comercialización del espectáculo.
Aun así, sostuvo que el atractivo del fútbol termina imponiéndose. Explicó que la expectativa suele crecer a medida que avanzan los partidos y destacó que el vínculo entre los argentinos y la Selección atraviesa un momento especial. En ese sentido, atribuyó gran parte de ese fenómeno a Lionel Messi, cuya figura volvió a conectar a públicos mucho más amplios con el equipo nacional, especialmente mujeres y jóvenes. “Si a Argentina le sigue yendo bien, vamos a ver un crescendo de esas expectativas que hace dos semanas no existían”, afirmó.
Alabarces también fue muy crítico de la FIFA, a la que definió como una de las organizaciones más poderosas y cuestionadas del planeta. Recordó antecedentes históricos y cuestionó lo que consideró una aplicación selectiva de sanciones y criterios según las alianzas que mantienen. Entre ellas, caracterizó como grosera la que mantiene Infantino con Trump.
Por último, también se refirió al impacto que generó la muerte del Indio Solari y al lugar singular que ocupa en la cultura argentina. Según explicó, el ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota construyó durante décadas una autonomía artística excepcional, alejada de las lógicas tradicionales de la industria musical. “Los públicos reconocen y valoran esa autonomía”, sostuvo, al analizar un fenómeno que definió no solo como masivo, sino también profundamente artístico y cultural.
En una nueva columna en Asuntos Públicos, Victoria Terzaghi analizó el debate que comienza a tomar fuerza en el Senado alrededor de los proyectos para reformar el régimen de biocombustibles.
Según explicó, actualmente existen cinco iniciativas en discusión que apuntan, con distintos matices, a modificar los porcentajes de corte obligatorio de bioetanol y biodiésel que se mezclan con los combustibles tradicionales.
La periodista señaló que detrás de la discusión aparecen intereses contrapuestos entre las petroleras, las provincias productoras y las empresas vinculadas al sector agroindustrial. También advirtió que uno de los temores que sobrevuela el debate es el posible impacto sobre el precio final de los combustibles que pagan los consumidores.
Sin embargo, destacó que la apuesta del Gobierno va en otra dirección: avanzar hacia un esquema de mayor competencia y menor intervención estatal en la fijación de precios. En ese marco, una de las novedades es el concepto de “postgeneración”, que permitiría a las petroleras producir sus propios biocombustibles a partir de materias primas propias, sin necesidad de comprarlos a terceros.
Según explicó Terzaghi, este punto genera fuertes tensiones dentro del sector y promete convertirse en uno de los ejes centrales de la discusión legislativa en los próximos meses.
En este programa de Asuntos Públicos, el ensayista Pablo Stefanoni nos contó acerca de su nuevo libro: “Un fantasma recorre el mundo” Cómo funciona la máquina de guerra reaccionaria (y qué podemos hacer para enfrentarla)”
En este libro se plantea que hay detrás de las batallas culturales que están desplegando las derechas en todo el mundo. Aborda temas como el fascismo, el wokismo, y los líderes tecnócratas; entre otras cosas. De esto habló junto a Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey.
En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con el economista Diego Coatz sobre las tensiones que atraviesa la economía argentina y los desafíos para transformar el crecimiento de algunos sectores en una recuperación más amplia de la actividad y el empleo.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Coatz describió una economía con “dos Argentinas” conviviendo al mismo tiempo. Por un lado, destacó la mejora de los indicadores externos, con mayores reservas en el Banco Central, un superávit comercial sostenido y exportaciones que alcanzan niveles récord impulsadas por el agro, la energía y la minería. Además, señaló que el escenario financiero también se vio favorecido por nuevas colocaciones de deuda tras el resultado electoral.
Sin embargo, advirtió que la otra cara de la economía muestra señales de debilidad. Según explicó, las importaciones se mantienen por debajo de los niveles que corresponderían a una economía en recuperación, reflejando un consumo interno y un nivel de ingresos que todavía no logran despegar. “Las exportaciones están en niveles récord, pero las importaciones reflejan un consumo que está débil”, resumió.
Coatz también alertó sobre la situación del mercado laboral. Recordó que en los últimos años se perdieron más de 240 mil empleos formales y planteó que el principal desafío de la Argentina pasa por volver a generar trabajo registrado y de calidad. “Generar empleo formal con buenos salarios que traccione el consumo y la inversión es el gran desafío que tiene Argentina”, sostuvo.
Por último, señaló que la estabilidad macroeconómica es una condición necesaria, pero no suficiente para sostener el crecimiento. En ese sentido, consideró que el país deberá aprovechar el ingreso de divisas que generan los sectores exportadores para impulsar inversiones, productividad y competitividad en el resto de la economía. “El desafío es cómo unir esas dos Argentinas y volver a poner en movimiento a la economía general”, concluyó.