En una nueva edición de Gambito de Datos, Hernán Cappiello analizó cómo el caso Adorni empezó a modificar no solo la agenda política, sino también el clima interno dentro del oficialismo y el posicionamiento de los distintos actores de cara al 2027.
Si bien en términos económicos, el panorama ofrece algunos indicadores positivos para la Casa Rosada. El dólar continúa estable, el Banco Central logró acumular reservas, la inflación parece haber retomado una desaceleración en abril y el riesgo país perforó los 500 puntos. Sin embargo, según planteó Cappiello,“El ruido político es mucho mayor”.
En ese contexto, señaló que el reloj electoral empezó a adelantarse tanto en la oposición como dentro del propio Gobierno. Del lado del peronismo ya comienzan a aparecer discusiones sobre una posible reorganización del espacio, con sectores vinculados al massismo y el albertismo. Sobre el gobernador bonaerense, destacó su reciente paso por la Feria del Libro, donde —según describió— “generó mucha emoción entre quienes estuvieron presentes”.
Pero el foco principal del editorial estuvo puesto en la crisis interna dentro del oficialismo a raíz del caso Adorni y el enfrentamiento cada vez más visible entre Patricia Bullrich y el núcleo duro libertario. Cappiello reconstruyó una escena clave ocurrida en la última reunión de Gabinete: luego de que Milei ratificara públicamente desde Estados Unidos que Adorni “no se iba a ir ni en pedo” del Gobierno, volvió a defenderlo frente a sus ministros y se retiró sin permitir intervenciones.
“Bullrich pidió hablar, Milei le dijo que no lo interrumpa, terminó y se fue”, relató Cappiello. Según contó, fue el propio Adorni quien luego dio por terminada la reunión y habilitó a quienes quisieran retirarse. Pero Bullrich tomó la palabra para exigir que el jefe de Gabinete presentara su declaración jurada de bienes.
“Bullrich no tolera más el stalinismo libertario de los Milei”, afirmó Cappiello, en referencia al esquema de obediencia interna que domina hoy dentro del oficialismo. Y fue más allá: “Bullrich es una rebelde. Lo fue del peronismo, de Montoneros, del PRO y ahora lo es del mileísmo”, sostuvo.
En paralelo, el conductor destacó que la ministra comenzó a mostrar movimientos propios pensando en el escenario electoral de la Ciudad de Buenos Aires. Esta semana recorrió Villa Lugano junto a Pilar Ramírez, dirigente cercana a Karina Milei.
“Todo empieza a crujir”, sintetizó Cappiello. Y aunque aclaró que la situación judicial de Adorni todavía podría resolverse favorablemente más adelante, advirtió que el desgaste político ya parece difícil de revertirse en el corto plazo.
En una nueva edición de Cata de Noticias, Cata de Elía repasó algunos de los principales temas económicos de la semana, en un contexto donde el Gobierno busca mostrar señales de recuperación y atraer inversiones.
Por un lado, analizó los últimos datos difundidos por el INDEC, que mostraron una suba del 3% en la industria y del 4,4% en la construcción durante marzo. Si bien estas cifras reflejan cierta recuperación tras la caída registrada en febrero, también exponen un escenario todavía marcado por la volatilidad y fuertes diferencias entre sectores de la economía.
En ese contexto, el Gobierno volvió a poner el foco en la necesidad de atraer inversiones para reactivar la actividad. Javier Milei anunció el envío de un “Super RIGI”, un proyecto más ambicioso que el régimen actual, que incorporaría nuevos sectores y ampliaría los beneficios para las empresas que inviertan en el país.
A esto se sumaron las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que comienza a verse una mejora más generalizada en distintos indicadores y ratificó la apuesta oficial por sostener el rumbo económico actual.
En esta edición de Asuntos Públicos conversamos con Jorge Vasconcelos, economista e investigador jefe del IERAL de la Fundación Mediterránea, para analizar las tensiones de la política económica y el debate abierto tras las recientes críticas de Domingo Cavallo al rumbo del Gobierno.
En diálogo con Silvia Naishtat, Pablo Maas y Mabel Thwaites Rey, Vasconcelos explicó que la discusión planteada por Cavallo apunta a la consistencia del programa económico y, especialmente, a cómo podría llegar la Argentina al año electoral de 2027. Recordó que en el país las transiciones electorales suelen tener consecuencias económicas mucho más intensas que en otras democracias y mencionó como antecedente lo ocurrido en 2019, cuando el resultado de las PASO aceleró expectativas de devaluación y terminó derivando en el regreso del cepo cambiario impulsado por el mismo macrismo.
En ese sentido, señaló que la preocupación pasa por fortalecer ahora ciertos “anticuerpos” económicos para evitar sobresaltos futuros. Según planteó, los primeros meses del año mostraron dificultades para cumplir simultáneamente tres objetivos clave: acumular reservas, bajar la inflación y reactivar la actividad.
El economista también advirtió sobre el estancamiento de la actividad y las diferencias cada vez más marcadas entre sectores de la economía. “La economía está muy planchada”, sostuvo, y alertó que esa brecha tiene consecuencias políticas y sociales. Además, destacó que el principal problema hoy pasa por la falta de crédito al sector privado, algo que termina impactando directamente sobre el empleo. “El empleo es la variable de ajuste”, sintetizó.
En una nueva edición de El que calla otorga, Marcelo Veneranda reflexionó sobre el momento político que atraviesa el Gobierno y el creciente desgaste alrededor de la figura de Manuel Adorni, en una semana marcada por nuevas revelaciones judiciales y tensiones internas dentro del oficialismo.
El editorial comenzó retomando una de las ideas filosóficas que Javier Milei suele reivindicar públicamente: el estoicismo. “Esta idea de mantenerse inquebrantable ante las adversidades que le permite asumir el costo político de las reformas”, señaló Veneranda, en referencia a la influencia de pensadores como Séneca y a la idea de “mantener la serenidad frente a la adversidad”.
En ese marco, recordó que el Gobierno recibió una noticia positiva con la mejora en la calificación crediticia de la Argentina, algo que podría abrir nuevas oportunidades de inversión. Pero sostuvo que el oficialismo no logra capitalizar ese escenario porque continúa atrapado en la crisis política alrededor de Adorni. El periodista repasó la declaración del contratista que aseguró haber entregado 245 mil dólares en efectivo por una propiedad y advirtió sobre la gravedad institucional del caso: “Estamos hablando de quién administra las cuentas del país”.
El eje central del editorial estuvo en el cruce entre Milei y Patricia Bullrich. Todo comenzó cuando la ministra reclamó públicamente que Adorni presentara de inmediato su declaración jurada para terminar con las sospechas. La respuesta del Presidente no tardó en llegar: “Bullrich spoileó lo que iba a hacer Manuel”, dijo Milei, asegurando que la documentación ya estaba preparada desde hacía tiempo.
A raíz de este crucé, Marcelo Veneranda reflexionó: “Tiene razón Milei cuando dice que Bullrich spoileó a Adorni”. Pero agregó: “Alguien debería spoilearle a Milei cómo reacciona Patricia Bullrich cuando la cosa se complica”. En esa línea, repasó el historial político de la ministra y definió a Bullrich como una dirigente con enorme capacidad de trabajo y oficio político, aunque también marcada por “un derrotero zigzagueante y una gran habilidad para pegar el salto a tiempo”.
“Patricia, ante la adversidad, revela su verdadero ser. La primera estoica de este Gobierno”, concluyó.
En esta edición de Gambito de Datos conversamos con Sebastián Galmarini, diputado nacional del peronismo cercano a Sergio Massa.
En diálogo con Hernán Cappiello y Ariel Cohen, Galmarini cuestionó las prioridades del oficialismo en el Congreso y apuntó contra lo que definió como una estrategia orientada a generar impacto mediático. “Lo que más le interesa al Gobierno es tirar títulos, viven en Twitter”, afirmó, y criticó iniciativas como la llamada “ley de hojarasca”, a la que calificó como una acumulación de temas menores que buscan desviar la atención de los problemas económicos.
Sobre la reforma política, advirtió que el paquete incluye cambios de peso como la eliminación de las PASO, modificaciones en la boleta única y nuevas reglas para el financiamiento partidario. En particular, rechazó la intención de eliminar las primarias y cuestionó la idea de que esa medida pueda debilitar a la oposición. También criticó los cambios propuestos en el sistema de boleta, al entender que buscan favorecer el arrastre de candidatos oficialistas.
Galmarini también se refirió al impacto político del caso Adorni y consideró que la estrategia del Gobierno para desplazar el tema de la agenda no está dando resultados. “La idea de que una noticia tapa a la otra ya no funciona”, afirmó.
Por último, reflexionó sobre el escenario del peronismo y planteó la necesidad de una reconstrucción más amplia. Señaló que no alcanza con la unidad y que el desafío es volver a conectar con distintos sectores de la sociedad y la economía. “Tenemos que resetear el peronismo y reconstruir vínculos”, afirmó, y remarcó que el objetivo no debe ser solo ganar elecciones, sino construir una propuesta de gobierno sólida.