En este episodio de Reportelli Podcast Victoriano Bacigalupo, cocinero aficionado, casi sommelier y, sobre todo, un gran curioso de la gastronomía y el vino, comparte el recorrido que lo llevó a convertir su pasión por comer, cocinar, probar y contar historias en una forma de comunicar.
Desde aquel primer descubrimiento del vino junto a un bacalao al ajo arriero hasta sus años de formación en CAVE, sus experiencias gastronómicas y su participación en comunidades donde comenzó a escribir y compartir suspropias historias, Victoriano repasa cómo fue construyendo una mirada personal sobre el mundo de la mesa.
En una charla descontracturada y llena de anécdotas junto con Fabricio Portelli, habla sobre cómo se formó su paladar, su fascinación por los maridajes, el placer de cocinar para otros y esa búsqueda permanente de vinos diferentes, especialmente aquellos que ofrecen algo especial sin necesidad de ser los más caros. También reflexiona sobre la evolución del vino argentino, el auge de las pequeñas bodegas y lo que busca hoy cuando elige una botella: primero pensar en la comida, después descubrir qué vino puede acompañarla y, siempre, encontrar una buena relación calidad-precio.
Una conversación sobre vino, gastronomía, curiosidad y elplacer de descubrir, probar y compartir. 🍷
En una nueva edición de Todo en Off por Neutral, el periodista Ramón Indart analizó las repercusiones políticas del triunfo de Lula da Silva en Brasil, la reacción del gobierno de Javier Milei y las tensiones internas del oficialismo. Además, entrevistó a Rodis Recalt, periodista de la revista Noticias, para profundizar en la causa Libra y en los movimientos del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, dentro del sistema judicial.
La victoria de Lula fue uno de los principales ejes del programa. Indart destacó la capacidad de Brasil para sostener la continuidad institucional pese a la polarización política y a la incertidumbre que rodeó la elección. También cuestionó la reacción de Milei frente al resultado y señaló que, mientras el presidente argentino evitaba pronunciarse públicamente, el Partido Liberal, vinculado a la candidatura de Flávio Bolsonaro, terminó reconociendo la derrota. Para Indart, la situación expuso las diferencias entre aceptar el resultado electoral y persistir en una actitud de confrontación.
En ese contexto, el periodista también se refirió al clima dentro del Gobierno argentino. Según relató, durante una reunión de gabinete Milei habría evitado hablar sobre la elección brasileña y existe entre los funcionarios una preocupación por las posibles reacciones del Presidente. Indart cuestionó esa dinámica y vinculó el episodio con una forma de conducción en la que, a su entender, se procura evitar cualquier situación que pueda generar su enojo.
Otro de los temas centrales fue la relación entre el Gobierno y la libertad de expresión. Indart puso en discusión las declaraciones presidenciales que aludieron a quemar en la hoguera a quienes considera sus adversarios y cuestionó la explicación oficial que las presentó como una metáfora. También mencionó episodios que, según su análisis, reflejan restricciones al trabajo periodístico, entre ellos la exclusión de una cronista de Clarín de una conferencia de prensa del canciller. Además, se refirió a la ausencia de Patricia Bullrich en una reunión de gabinete y a las dificultades políticas de la ministra para diferenciar su propia proyección presidencial de la gestión de la que forma parte.
La entrevista con Rodis Recalt , periodista de la revista Noticias, estuvo dedicada a la causa Libra y a los interrogantes que rodean su cierre judicial. Recalt explicó que su investigación sobre el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, surgió del cruce de bases de datos sobre concursos, ternas, nombramientos judiciales y visitas a la Casa Rosada. Según detalló, ese trabajo permitió identificar casos de postulantes que mejoraron considerablemente su posición en concursos antes de ser designados y vínculos entre personas cercanas al ministro y posteriores nombramientos.
Recalt también cuestionó las circunstancias en las que se resolvió la causa Libra y planteó interrogantes sobre la independencia judicial y la capacidad del sistema para investigar a un Presidente en ejercicio. Durante la conversación, repasó el funcionamiento de las ternas para designar jueces y señaló que las decisiones políticas pueden incidir en el proceso de selección y en los tiempos de los nombramientos. Sus planteos apuntaron a la necesidad de observar no solo las resoluciones judiciales, sino también el contexto institucional y los vínculos que rodean esas decisiones.
Hacia el final, Indart adelantó que viajaría a Estados Unidos para cubrir las elecciones y que, durante esa semana, el canal de Neutral publicaría contenidos especiales desde Washington en lugar de la emisión habitual. El programa anunció así una pausa en el formato en vivo y el regreso de Todo en Off después de la cobertura electoral.
En esta edición de Cata de Noticias conversamos con Ricardo Lorenzetti, juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sobre la controversia en torno a la Ley de Tierras, las decisiones judiciales vinculadas con Cristina Kirchner y la necesidad de completar las vacantes del máximo tribunal. Además, reflexionó sobre el papel de las redes sociales, la inseguridad y los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial.
En diálogo con Cata de Elía y Juan Pablo Gallego, Lorenzetti aclaró que la Corte Suprema no se pronunció sobre el contenido de la Ley de Tierras, sino sobre cuestiones procesales relacionadas con las presentaciones judiciales. “Primero, la Corte no opinó sobre la Ley de Tierras”, afirmó. Según explicó, una de las presentaciones fue rechazada por falta de legitimación jurídica de quienes la impulsaron, mientras que otra instancia estuvo vinculada con la suspensión de un decreto de necesidad y urgencia, sin que se resolviera el fondo de la controversia.
Frente a las críticas que recibió el tribunal, el magistrado defendió su trayectoria en materia ambiental y recordó los antecedentes judiciales vinculados con el saneamiento del Riachuelo y la protección de los glaciares. “La Corte nunca puede ser pensada como alguien que vende tierras o que está en contra de los recursos naturales, porque nosotros hemos defendido los recursos naturales siempre”, sostuvo. Además, remarcó la continuidad de los criterios del máximo tribunal frente a los cambios de gobierno: “Pasaron cinco presidentes, pero la jurisprudencia de la Corte no cambió ni va a cambiar”.
La conversación también abordó la condena de Cristina Kirchner y el debate sobre su inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Lorenzetti explicó que la intervención de la Corte se limitó al recurso de queja presentado ante el tribunal y que la decisión se tomó por falta de fundamentación, sin volver a analizar el fondo de la causa. Respecto de la discusión sobre la constitucionalidad de la inhabilitación, precisó: “Ese es un tema, pero en la Corte no se trató. Entonces nosotros no podemos opinar sobre eso”. En ese sentido, distinguió el debate político de las cuestiones jurídicas que efectivamente llegaron al tribunal. “Nosotros nos ajustamos a la ley, al derecho, a la Constitución. Entonces, hasta acá la Corte ya dijo lo que tenía que decir”, afirmó.
Otro de los puntos centrales fue la integración de la Corte Suprema, que actualmente funciona con tres de los cinco jueces previstos por la ley. “La ley dice que la Corte son cinco, somos tres. Obviamente hay que cubrir los cargos”, señaló Lorenzetti, quien también se manifestó a favor de incorporar mujeres al tribunal. “Es mejor que haya diversidad. Dentro de esa diversidad, la diversidad de género es buena”, sostuvo. El magistrado expresó reparos frente a una eventual ampliación de la Corte y planteó que la prioridad debería ser completar las vacantes existentes para preservar la estabilidad institucional y la seguridad jurídica. “Tres personas que decidimos de todo es demasiado poder”, advirtió.
Lorenzetti también reflexionó sobre el impacto de las redes sociales en la participación ciudadana y cuestionó lo que denominó “humo digital”, en referencia a las expresiones de protesta que no se traducen en acciones concretas. Si bien defendió la participación de la sociedad en los debates públicos, advirtió sobre los riesgos de que esa intervención quede limitada al espacio virtual. “¿Qué pasa si la gente lo único que hace es actuar en las redes? Las decisiones las toman otros”, señaló. En contraposición, destacó la importancia de utilizar los mecanismos institucionales y judiciales para impulsar cambios efectivos.
Consultado por la inseguridad y los debates sobre la edad de imputabilidad, el juez rechazó reducir la discusión a una confrontación entre políticas de mano dura y mano blanda. “¿Se puede resolver la seguridad con respeto de los derechos humanos? Sí”, afirmó, aunque aclaró que las respuestas deben contemplar el funcionamiento de todo el sistema. “Si no se lo aborda sistémicamente, no hay solución”, sostuvo. En ese marco, mencionó las dificultades del sistema penitenciario, la situación social y la necesidad de mejorar la coordinación entre las instituciones.
Sobre la inteligencia artificial, Lorenzetti advirtió acerca de sus posibles consecuencias sobre el empleo y la desigualdad. “Si aplicamos la inteligencia artificial como se viene ahora, va a haber un nivel de desempleo altísimo”, planteó. También defendió la importancia de preservar una perspectiva humanista frente a su expansión. “El problema de hoy no es que la inteligencia artificial sea superior a la humana o la reemplace, sino que los humanos nos asemejamos cada vez más a la inteligencia artificial”, reflexionó.
Finalmente, el magistrado llamó a recuperar la confianza en las instituciones y advirtió sobre los riesgos políticos de su deterioro. “Yo creo que el mensaje es que tengan esperanza, porque una de las grandes tragedias del siglo XXI es generar la desesperanza en las instituciones, y eso genera autoritarismo”, concluyó.
En «A qué darle bola», su tradicional repaso matutino por las noticias centrales del día, Reynaldo Sietecase cuestionó el silencio de Javier Milei frente al triunfo de Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil y advirtió sobre las consecuencias que esta postura podría tener para las relaciones bilaterales. El periodista destacó la importancia económica y comercial de Brasil para Argentina y criticó el alineamiento del Gobierno con la política exterior de Donald Trump.
Sietecase señaló que Milei y Trump son, hasta este momento, los únicos presidentes del continente que no habían reconocido públicamente la victoria de Lula. Consideró que la posición del mandatario argentino reviste especial gravedad por tratarse de Brasil, uno de los principales socios comerciales del país y un destino fundamental para las exportaciones nacionales. “Como Javier Milei decidió delegar las relaciones exteriores de Argentina a la administración norteamericana, Argentina quedó sin política exterior”, cuestionó. Y agregó: “Es una especie de gobernación virreinal, no un país con una política soberana e independiente”.
El periodista también se refirió a las declaraciones de Trump, quien calificó la elección brasileña como “amañada”, pese a que no se habían presentado pruebas que respaldaran esa acusación y a que el propio espacio de Bolsonaro había reconocido la derrota. Para Sietecase, este tipo de cuestionamientos forma parte de una estrategia política de sectores de ultraderecha que buscan deslegitimar los resultados electorales cuando les son adversos.
En ese sentido, planteó que podría existir una apuesta de más largo plazo para debilitar al próximo gobierno de Lula, que deberá enfrentar un Congreso en el que no cuenta con mayoría. También mencionó las tensiones con las grandes empresas tecnológicas, y la posibilidad de que el mandatario brasileño avance con nuevas regulaciones sobre el sector.
En su columna semanal en El lunes puede esperar, Cecilia Di Lodovico analizó el cierre de la cárcel de Devoto, el traslado de unos 1.400 detenidos al complejo penitenciario de Marcos Paz y las dificultades que surgieron durante el operativo, especialmente en relación con la atención médica, la continuidad de los estudios y las visitas familiares.
Después de casi un siglo de funcionamiento, la cárcel de Devoto comenzó a vaciarse en un operativo que el Gobierno completó en apenas cinco días, sin fugas ni incidentes graves. Sin embargo, 74 internos permanecieron en el establecimiento a la espera de que se confirmara una eventual visita del papa León. Entre las particularidades del traslado, Di Lodovico mencionó el caso de Guillermo Álvarez, conocido como “El Concheto”, quien fue llevado a Marcos Paz, regresó a Devoto por dos órdenes judiciales que exigían su permanencia allí y volvió a ser trasladado cuatro días después.
La periodista explicó que, si bien la Procuración Penitenciaria no cuestionó la decisión de cerrar Devoto, sí advirtió sobre la falta de planificación del operativo y reclamó garantías para preservar los tratamientos médicos, la educación y los vínculos familiares de los detenidos. Uno de los principales problemas señalados fue la dificultad de acceso al nuevo complejo, ya que el transporte público no llega hasta la entrada y los familiares deben caminar más de dos kilómetros desde la parada más cercana.
El traslado también generó un enfrentamiento entre el Gobierno y los organismos de control. Patricia Bullrich acusó al procurador penitenciario Ariel Cejas Meliare de obstaculizar el procedimiento y pidió explicaciones en el Senado. Desde la Procuración respondieron que su función es supervisar las condiciones de detención y garantizar el respeto de los derechos de los internos, no impedir una decisión del Poder Ejecutivo.
Después de una orden judicial, los organismos pudieron ingresar al complejo de Marcos Paz y señalaron demoras en la entrega de medicamentos y pertenencias, dificultades para continuar los estudios y problemas de acceso para las familias. Di Lodovico puso el foco en estas consecuencias y planteó que la rapidez del traslado, destacada por el Gobierno, no alcanza por sí sola para evaluar el éxito del operativo.
En ese sentido, la periodista remarcó que el cierre de Devoto era necesario, pero advirtió que el desafío no termina con el traslado de los presos. La nueva etapa también requiere garantizar condiciones adecuadas de detención, controles efectivos y la posibilidad de que los internos mantengan el contacto con sus familias.