Luego de la séptima reunión entre el Presidente argentino y su par norteamericano Donald Trump, en Ya no hay vuelta atrás analizamos el viaje de Milei y su alineamiento a EE.UU y a Israel en un complejo contexto internacional.
Victoria Terzaghi realizó una nueva columna en Asuntos Públicos, donde analizó cómo el conflicto en Medio Oriente ya empieza a impactar en el mercado energético global y qué efectos puede tener para la economía argentina.
La periodista explicó que el precio internacional del petróleo ya venía en alza antes del inicio del conflicto. El barril había cerrado el año pasado en torno a los 60 dólares, y en los días previos a la escalada en Medio Oriente había llegado a 72 dólares por la incertidumbre geopolítica. Pero tras el comienzo de los ataques el salto fue mucho más fuerte: ayer cerró en 84 dólares. En términos acumulados, desde fin de año hasta hoy el aumento ronda el 40%.
Ese escenario tiene dos caras para la Argentina. Por un lado, beneficia a las empresas petroleras locales que exportan crudo. “Por cada 10 dólares que aumenta el precio del petróleo, a la Argentina le ingresarían alrededor de 1300 millones de dólares adicionales”, explicó Terzaghi. El año pasado las exportaciones de petróleo rondaron los 9 mil millones de dólares, y para este año se proyectaban cerca de 10 mil millones. Si los precios internacionales se mantienen en estos niveles, podrían acercarse incluso a 12 mil millones.
Pero el impacto no es únicamente positivo. Los combustibles tienen un peso importante en la economía y suelen trasladarse rápidamente a los precios internos, por lo que un aumento sostenido del petróleo también puede presionar sobre la inflación.
Además, el conflicto también disparó el precio del GNL (gas natural licuado), que tuvo un incremento incluso mayor que el del petróleo. Según detalló Terzaghi, el precio internacional del GNL llegó a registrar subas cercanas al 50%, en parte porque gran parte del petróleo y GNL mundial pasa por el estrecho de Ormuz, una zona estratégica que fue cerrada por el conflicto.
Para la Argentina, esto genera una preocupación adicional. A pesar de la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, el país todavía necesita importar GNL durante el invierno para cubrir los picos de demanda.
En ese marco aparece otra novedad: este año el Gobierno decidió que, por primera vez desde que comenzaron estas importaciones en 2008, el GNL no será importado por el Estado a través de Enarsa, sino que se encargará una empresa privada. Curiosamente, la licitación se lanzó esta misma semana, en simultáneo con la escalada internacional.
En este Shot de Inspiración, Carolina Amoroso marida el poema «Desgana» de Mario Benedetti junto con el himno de la nostalgia, «Yesterday» de the Beatles
No tengo ganas de escribir pero la letra avanza sola forma palabras y relevos que reconozco como míos
en la ventana llueve tantas veces la calle brillo sin fundamento.
No tengo ganas de escribir por eso queda el tiempo en blanco y no es un blanco de inocencia ni de palomas ni de gracia
en la ventana llueve tantas veces la calle se anego de presagios.
No tengo ganas de escribir pero la lluvia llueve sola.
Victoria Terzaghi realizó su primera columna en Asuntos Públicos.. En esta ocasión, informó y analizó acerca de uno de los debates más sensibles del momento: la modificación de la Ley de Glaciares.
La periodista explicó que el proyecto, que ya tuvo media sanción y aún debe pasar por Diputados, introduce cambios en los presupuestos mínimos de protección ambiental y delega mayores facultades a las provincias. El punto central está en la zona periglaciar: actualmente protegida de manera amplia, la iniciativa busca permitir actividades extractivas en aquellos sectores que no sean considerados “reserva estratégica de agua”.
Allí, señaló Terzaghi, estará el “quid de la cuestión”: cómo se determinará qué áreas son estratégicas, qué estudios se realizarán y con qué criterios. De esto también dependerá, en la práctica, la posibilidad de avanzar con grandes proyectos mineros incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La columnista comparó el clima del debate con el que se vivió en 2013 durante el acuerdo YPF-Chevron. Recordó que estuvo en Neuquén cuando la Legislatura aprobó ese convenio en medio de una fuerte represión, con gases lacrimógenos y un manifestante baleado.
Terzaghi también puso el foco en el factor social. En muchas zonas alejadas, donde durante décadas escasearon oportunidades laborales y los que terminan el secundario emigran en busca de más oportunidades, la llegada de proyectos extractivos promete miles de empleos con salarios altos. Esa expectativa suele inclinar la balanza a favor de las iniciativas, incluso en comunidades donde existen resistencias ambientales.
La discusión, advirtió, recién empieza. Falta la letra chica, el paso por Diputados y la implementación concreta. Y, como suele ocurrir, será en los detalles donde se defina si la modificación de la Ley de Glaciares impulsa una nueva etapa de desarrollo o abre un frente de conflicto a largo plazo.
Vaca Muerta alcanzó otro hito en el mercado energético internacional y esta vez de la mano de un socio estratégico regional. La empresa estatal chilena Enap firmó un megacontrato para comprar petróleo neuquino por una cifra que realmente impacta. Se trata de 12 mil millones de dólares.
El acuerdo se selló con cuatro gigantes que lideran la actividad en la cuenca: YPF, Vista, Shell y Equinor. Según se confirmó, el convenio se extenderá por 8 años, comenzará en enero del 2026 y finalizará en junio del 2033.